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Ocho años después que el papa Francisco promulgó la encíclica Laudato Si’, sobre el cuidado de la casa común, lanzó la exhortación apostólica Laudate Deum. Este documento, firmado el 4 de octubre de 2023, en la fiesta de San Francisco de Asís, está dirigido a todas las personas de buena voluntad sobre el tema de la crisis climática. 

“Alaben a Dios por todas sus creaturas”, así comienza la exhortación, recordando que era la invitación que hacía el santo de Asís “con su vida, sus cánticos, con sus gestos”. En el nuevo documento, el papa Francisco recuerda que ya han pasado ocho años desde que publicó Laudato Si’, pero advierte que “con el paso del tiempo”, no han tenido reacciones suficientes “mientras que el mundo que nos acoge se va desmoronando y quizás acercándose a un punto de quiebre”. 

En Laudate Deum el pontífice expresa que es “indudable que el impacto del cambio climático perjudicará de modo creciente las vidas y las familias de muchas personas”. El papa muestra su preocupación ante los efectos en los ámbitos de salud, las fuentes de trabajo, el acceso a los recursos, la vivienda, las migraciones forzadas, etc. 

“Terminemos de una vez con las burlas irresponsables que presentan este tema como algo solo ambiental, “verde”, romántico, frecuentemente ridiculizado por los intereses económicos. Aceptemos finalmente que es un problema humano y social en un variado arco de sentidos”, manifiesta el papa Francisco, en su exhortación. En Laudate Deum el papa advierte que esto “requiere un acompañamiento de todos”. 

Este documento urge a todas las personas, en especial a las familias, a actuar frente a la crisis climática tomando en cuenta que “está en juego el futuro de sus hijos”. 

Esta exhortación apostólica fue difundida al finalizar el Tiempo de la Creación 2023 y previo a la celebración de la Conferencia de las Partes 28 (COP28), que tuvo lugar en Dubai a finales del año 2023. El Tiempo de la Creación es un tiempo de gracia que la iglesia, en diálogo ecuménico, ofrece a la humanidad para que renueve la relación con el Creador y con la creación, a través de la celebración, la conversión y el compromiso juntos. Por su parte, cada año se celebra la Conferencia de las Partes, donde las naciones toman decisiones importantes acerca del cambio climático y los combustibles fósiles. 

“Si hay un interés sincero en lograr que la COP28 sea histórica, que nos honre y ennoblezca como seres humanos, entonces solo cabe esperar formas vinculantes de transición energética que tengan tres características: que sean eficientes, que sean obligatorias y que se puedan monitorear fácilmente”, destacó el prelado supremo de la Iglesia Católica. Sobre el resultado de la COP28, desde Vatican News, se informó que el resultado fue “agridulce”, pues “aunque se han dado algunos pasos, como la puesta en marcha del nuevo fondo para ‘pérdidas y daños’, el acuerdo y declaración final, resulta insuficiente en lo que se refiere a medidas concretas para frenar el calentamiento global”.

En la exhortación apostólica Laudate Deum, el vicario de Cristo, invitó a cada uno a “acompañar este camino de reconciliación con el mundo que nos alberga, y a embellecerlo con el propio aporte, porque ese empeño propio tiene que ver con la dignidad personal y con los grandes valores”. Pero añadió que es necesario reconocer que las soluciones más efectivas no vendrán solo de esfuerzos individuales, sino de decisiones en la política nacional e internacional. 

Desde Puerto Rico y cada uno de los hogares que lo componen, las personas también pueden esforzarse por contaminar menos, reducir los desperdicios y consumir con prudencia, así como lo exhortó el sucesor de San Pedro en Laudate Deum.

Marielisa Ortiz Berríos

Para El Visitante