Las bienaventuranzas responden al deseo natural de felicidad puesto por Dios en el corazón del hombre para traerlo hacia Él: “Solo Dios sacia  decía Santo Tomás de Aquino y Madre Dominga Guzmán Florit,OP consciente de esta realidad expresaba: “Esta fue la razón por la cual fue poco a poco madurando la idea de la congregación, para ir a la familia; para que, tanto los niños del colegio como los que estaban en las escuelas públicas pudieran tener algo de Dios”.

El Sermón de la Montaña nos describe los caminos que conducen al Reino de los Cielos. Esto fue vivido por la Sierva de Dios Madre Dominga a lo largo de los años… Desde los inicios de la fundación ella era consciente de su flaqueza e impotencia, de su pobreza. Nos urgía la felicidad de una total entrega a Dios amor e ir por todas partes sembrando amor, llevando el mensaje de Cristo a los que sufren hambre y sed de la verdad.

Estas bienaventuranzas son el testamento espiritual de Jesús y en ella sobresalía: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia Decía Madre Dominga a sus hijas: “Nuestra gente, tiene hambre de Dios”. El pueblo puertorriqueño que ella amaba tenía hambre de Dios y sed de justicia. En su corazón misericordioso y sensible Madre Dominga asumía con gran ternura y valentía las injusticias sociales que padecía su amada patria puertorriqueña”.  Por otro lado, la Madre Dominga vivía consciente que las ambiciones humanas son la raíz de las grandes divisiones dentro y fuera de la Iglesia.  A sus hijas exhortaba: “Tenemos que conservar el espíritu de pobreza.  Seamos pobres de verdad, pobres de espíritu.  No aspiremos a grandes comodidades.  No ambicionemos grandes cosas, cosas que no valen la pena… la riqueza verdadera son las almas que van poco a poco a llegar al Señor.  (Dichosos los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos”).

Bienaventurada eres  Madre Dominga:

Porque fuiste pobre-  “No nos llenemos buscando las cosas de aquí, sino la verdadera riqueza, la del Cielo”.

Porque  supiste llorar en silencio y con paz-  “Estén siempre alegres aún en medio del sufrimiento”.

Porque  supiste vivir con mansedumbre- “Todo sufrimiento nos lleva a Dios”.

Porque  tuviste hambre y sed de la justicia- El mundo tiene hambre de amor; hambre de Dios, que es Amor”.

Porque  fuiste misericordiosa Por tener un corazón puro-Porque trabajaste arduamente por la paz descubrimos en tu legado que: El mundo necesita paz; está hambriento de amor de Dios. Debemos  compartir nuestro amor”.

Porque fuiste perseguida por causa de Cristo– “Las cosas de Dios vienen con sufrimiento”.

En definitiva Madre Dominga nos invita a todos a ser ¡Feliz por haber podido hacer algo por los demás! ¡Feliz por haber podido hacer algo por un necesitado! ¡Feliz por haber hecho algo por Cristo! “En una familia todos deben preocuparse porque los demás sean felices y para esto todos tienen  que tratar de crecer en la virtud… Donde hay verdadera alegría allí está Dios”.

(Oficina de la Causa de beatificación)

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