El camino de Emaús; despertando la esperanza

El núcleo central de la experiencia de los primeros creyentes es siempre el mismo: 

el encuentro personal con Jesús Resucitado lleno de vida después de la muerte. 

Hay una convicción inquebrantable: Jesús vive y esta “de nuevo” con ellos, se 

comunica con ellos, “se les hace ver”. 

San Pablo lo describe a su manera: “Vivo yo, mas no soy yo, es Cristo que vive en 

mí”, o, con aquella expresión, cuando nos dice “que ha sido alcanzado por Cristo 

Jesús”. ¿Cómo podemos los cristianos de hoy ocultar semejante tesoro? 

Los seguidores de Jesús del siglo XXI estamos llamados a ser portadores de este 

anuncio de esperanza para que la salvación llegue a todos los seres humanos, que 

“la alegría del Evangelio llene el corazón y la vida entera de los que se encuentran 

con Jesús. Quienes se dejan salvar por El son liberados del pecado de la tristeza, 

de la indiferencia, del vacío interior, del aislamiento. Con Cristo siempre renace la 

paz, la alegría y la esperanza”. (EG1) 

El relato de los discípulos que iban a la aldea de Emaús nos sitúa ante estas 

preguntas: ¿Cómo descubrir a Jesús en el camino de la vida? ¿Cómo alimentar 

nuestra fe? ¿Cómo ir creciendo en nuestra experiencia en el Resucitado Es 

importante una respuesta vital a estas preguntas. Los seguidores de Jesús 

debemos tener esta convicción: El sueño de Dios se ha cumplido en Cristo Jesús 

Resucitado. ¿Cúa les son nuestros sueños? 

A veces los creyentes nos desilusionamos, nos acomodamos, nos avergonzamos y 

huimos cansados y tristes a los Emaús modernos. Pero, Jesús, nunca nos 

abandona. Se hace el encontradizo. Vuelve a ponerse a nuestro lado el Espíritu 

anónimo de Jesús para compartir nuestro camino, para tocar el corazón, para 

encenderlo y volver a “ilusionarnos” con la presencia del Resucitado. 

La Iglesia de hoy, las parroquias, los grupos aposto licos, los grupos juveniles, las 

comunidades religiosas deben pararse, hablar con E l, desahogarse con E l, invitarlo a nuestras casas un tanto oscuras y permitirle que meta fuego en nuestro corazón. 

Tú y yo, hermano, podemos ser los discípulos de ida y vuelta. En efecto, ilusión y 

misio n son claves fundamentales para una Iglesia evangelizadora. 

¿Qué hacer ante las dificultades, la tristeza y el desánimo? 

Buscar a Jesús, deseo de encontrarse con E l en la Palabra, en la comunidad y en la “Fracción del Pan”. 

El texto de Lucas no nos dice como reaccionaron los discípulos, pero, algo debió 

despertar en ellos aquel “forastero”: ¿Un rayito de esperanza? ¿Una luz para 

comprender? En efecto dicen: ¿No ardí a nuestro corazón cuando nos explicaba las escrituras? 

Esta experiencia de haber encontrado a Jesús les llena de alegría, de vitalidad; 

levantando no solo el entusiasmo, sino, levantándose a sí mismos para volver a 

Jerusalén y narrar lo sucedido. ¡Hemos visto al Señor! 

Alguien ha dicho, pienso que, con mucho acierto, “que lo que no se narra no 

existe”. Es verdad, las experiencias del ser humano para que sean conscientes, 

deben ser narradas. 

En síntesis, necesitamos narrar a Jesús, recordar más a Jesús, el Nazareno, 

poderoso en palabras y obras. 

“No se trata de huir a Emaús. La solución no es abandonar la Iglesia, tantos la han 

abandonado. Donde unos hombres y mujeres caminan preguntando por El y 

profundizando en su mensaje, allí se hace presente el Resucitado. Es fácil que un 

día, al escuchar el Evangelio, sientan de nuevo “arder su corazón”. Donde unos 

creyentes se encuentren para celebrar la Eucaristía, allí se hace presente el 

Resucitado alimentando sus vidas. Es fácil que un día “se abran sus ojos” y 

lo vean” (J.A. Pagola). 

Quiero concluir con una canción aprendida de niño y que nos sirva de oración. 

“Qué date con nosotros tus hijos, 

¡oh Divino Jesús! 

Te decimos lo mismo que un día los dos de Emaús. 

No te vayas, Jesús, que anochece y se apaga la fe. 

Qué las sombras avanzan, Dios mí o, y el mundo no ve”. 

Mas leídos

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mons. Eusebio Ramos: «Ponce recibe a un pastor probado en el servicio al Pueblo de Dios»

Mons. Eusebio Ramos Morales, Arzobispo electo de San Juan...

Topics

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mensaje del Delegado Apóstolico en la ordenación Episcopal de Monseñor Geraldo Ramírez Torres

Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos, querido Monseñor Geraldo Ramírez Torres: Hoy...

La salvación es para todos (hasta para los no católicos)

Siguiendo la temática de semanas anteriores, el Profeta Isaías...

Edicción 33 (2026) Un nuevo tiempo para caminar juntos

La edición 33 de El Visitante de Puerto Rico...

Artículos Recientes

Categorías Populares