Domingo de Ramos: Gloria y pasión; pasión y gloria

Los gritos de “hosanna”, los ramos agitados, las exclamaciones de “Bendito el que viene” son parte de los elementos litúrgicos que abren la celebración de este domingo y la llenan de un sabor glorioso. El relato evangélico de esta primera parte de la celebración (Mt 21, 1-11) tampoco esconde esa dimensión triunfal y aunque alude a aspectos de la relevante simplicidad del proceder Mesiánico de Cristo no oculta la manera gloriosa en la que entra en Jerusalén. Gloriosa sin dominio político; gloriosa en el servicio y no en el sometimiento o la venganza a quienes le han perseguido. El elemento litúrgico de la entusiasta procesión en nuestras comunidades hubiese sido el símbolo elocuente que debió manifestarse en esta sintonía gozosa y triunfal, pero que por motivos conocidos este año somos invitados a rememorar desde nuestros hogares aquellas procesiones que hemos podido participar a lo largo de cada una de nuestras vidas.

Ciertamente hay un innegable vuelco atmosférico en los otros elementos de la celebración. El profeta Isaías (Is 50, 4-7) con sus apesadumbradas palabras y el salmo responsorial (Sal 21) con su adolorida composición dan paso a la contemplación del sufrimiento. Los gritos de “gloria” ceden el paso, a través de los gritos del rencor, a los gritos de “pasión”; a los gritos de la obediencia (cfr. Hb 5, 7-8) que se humilla para aceptar la muerte de cruz, como hace constar Pablo en la segunda lectura de esta celebración (Flp 2, 6-11). El largo relato evangélico (Mt 26, 3-5. 14–27, 66) narra el punto culminante de toda esta entrega apasionada. Desde la traición inicial hasta la guardia custodiando el sepulcro pareciera que se escucha la narración del triunfo y poder del odio, sobre el poder del amor. Las insidiosas intrigas, la coexistencia del desvelo de uno y el sueño de muchos en la oración, el beso traicionero, los falsos testimonios, los simulados escándalos de fe, la infiel negación, los necios temores, el corrupto indulto de Barrabás y las burlas soldadescas, son algunas de las circunstancias que rodean todo este drama de pasión.

Solo una astuta perspicacia permitirá descubrir que, también, los elementos litúrgicos propios de esta celebración permiten recorrer el camino de la pasión hacia la glorificación. Hay en la petición de la oración colecta una aspiración de gloria resucitada. Así también Pablo, aunque nos habla de humillación, nos hace pasar a la exaltación; otra vez a los gritos de alabanza al Padre proclamados por toda lengua en el reconocimiento del Señorío de Cristo. Ese Cristo que, como afirma el prefacio de esta celebración, al morir (es decir al sufrir su pasión) borró nuestros pecados y al resucitar (es decir al alcanzar la gloria) nos obtuvo la salvación. Si su muerte nos conduce a esperar lo que creemos, su resurrección nos permitirá llegar a la gloria anhelada. El paso de su pasión a la gloria es lo que la oración post comunión hace plegaria y petición.

Cristo, el príncipe de la paz (cfr Is 9, 6), el bienaventurador de los mansos (cfr Mt 5, 5) padece sufrimiento, violencia y maldición. Para los fanáticos religiosos se trataba de un blasfemo e impostor. Para los sometidos políticos sus enseñanzas eran revolucionarias y amenazantes. Pero, para enfrentarse a unos y a los otros, Jesús opta por reafirmar su fuerza desde la no violencia. Para alcanzar la reconciliación del hombre con Dios padece silente; y, al final, su capacidad de perdonar lo exalta y su misericordia lo glorifica. Y ante Él toda rodilla se dobla en el cielo, en la tierra, en los abismos y toda lengua proclama y grita que: «Jesús es el Señor».

Por P. Ovidio Pérez Pérez
Para El Visitante

Mas leídos

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mons. Eusebio Ramos: «Ponce recibe a un pastor probado en el servicio al Pueblo de Dios»

Mons. Eusebio Ramos Morales, Arzobispo electo de San Juan...

Topics

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mensaje del Delegado Apóstolico en la ordenación Episcopal de Monseñor Geraldo Ramírez Torres

Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos, querido Monseñor Geraldo Ramírez Torres: Hoy...

La salvación es para todos (hasta para los no católicos)

Siguiendo la temática de semanas anteriores, el Profeta Isaías...

Edicción 33 (2026) Un nuevo tiempo para caminar juntos

La edición 33 de El Visitante de Puerto Rico...

Artículos Recientes

Categorías Populares