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31 de diciembre de 2022

Al conocer del tránsito a la eternidad del papa emérito Benedicto quien gobernó la Iglesia como el 265º sucesor de Pedro, la Conferencia Episcopal Puertorriqueña expresa su profundo pesar y pide a todos los católicos que eleven preces por su eterno descanso y a los sacerdotes que ofrezcan junto a nosotros el Santo Sacrificio de la Misa como sufragio.

Los años de servicio y entrega del papa Benedicto no se pueden medir solamente por los casi ocho años en que ejerció el pontificado universal. A ello hay que añadir una larga lista de responsabilidades que ejerció con gran celo y eficacia desde su ordenación sacerdotal como profesor, teólogo, obispo, cardenal, etc. Leal colaborador de San Juan Pablo II, le tocó asumir el gobierno de la Iglesia en el eclipse de aquel gran pontificado que por décadas dio nuevo vigor y dirección a creyentes y no creyentes y nos introdujo en un nuevo milenio.

Su inesperada renuncia en febrero del 2013 mostró el talante espiritual de una persona que siempre puso los intereses de la Iglesia por delante de su persona. Los que le escuchamos en su elección definirse como un “humilde obrero de la viña del Señor” pudimos ver hasta qué punto eran ciertas sus palabras. Su legado es inmenso y el mismo papa Francisco tuvo en él un fiel colaborador y consejero. Lo respetó y amó hasta el final.

Benedicto XVI se añade ahora a la larga lista de papas excepcionales que han guiado a la Iglesia desde finales del s. XIX hasta el presente. No deja de ser significativo citar al historiador de la Universidad de Princeton, Anthony Grafton, quien afirmó que Benedicto era probablemente “el mayor erudito que ha gobernado la Iglesia desde Inocencio III, el brillante jurista que ejerció de 1198 a 1216” (citado en: The New York Review of Books en 2010) El papado de Inocencio III no estuvo exento de polémicas pero le debemos, entre otras muchas cosas, la aprobación entusiasta de las ordenes fundadas por Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís.

El Buen Pastor conceda la paz y el descanso eterno a Benedicto, padre y pastor en su Iglesia.

+Rubén Antonio González Medina, cmf

Obispo de Ponce

Presidente

Conferencia Episcopal Puertorriqueña

+Alberto A. Figueroa Morales

Obispo de Arecibo

Secretario de la CEP

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