Más allá de un simple retiro o una escapada de verano, “Campamento Misión” se ha convertido en un espacio de transformación interior, de encuentro con Dios y con los demás, especialmente para los jóvenes entre 14 y 29 años que buscan darle un sentido más profundo a su vida. Este año, se celebrará del jueves, 10 al domingo, 13 de julio en el Centro Capuchino en Trujillo Alto, y las experiencias de quienes han participado en años anteriores son un testimonio vivo del impacto de esta experiencia.
Ramón López, voluntario, padre de familia, lo dice con firmeza: “Este no es un verano de ocio. Hay una necesidad real en los jóvenes de hoy. Lo que vivimos en el campamento los ayuda a encontrar propósito y cercanía con quienes vivimos una vocación, como matrimonios o religiosas”. Para él, el testimonio alegre de las hermanas impacta a los participantes: “Les cambia la forma de pensar”.
Yamilet Miranda, quien ha participado como joven misionera, coincide: “Es algo diferente. Aquí se comparte, se ayuda. No sabes con lo que te vas a encontrar, pero siempre es fuerte y hermoso”. Recuerda especialmente el compromiso de los jóvenes durante las visitas misioneras: “No perdieron la actitud de ayudar a quien lo necesitaba”.
Maribel Rivera, colaboradora del campamento desde hace tres años y madre de familia, asegura que el esfuerzo vale la pena: “Los padres confían en nosotros. Los jóvenes están en búsqueda de un abrazo, de una diversión sana. Cada año es una experiencia nueva”. Para ella, la alegría de las Siervas de María y la confianza de las familias son motor y esperanza.
Sor Judelka Díaz, Sierva de María y una de las organizadoras, resalta lo que más la ha tocado: “Visitar personas solas, especialmente envejecientes, es muy fuerte. No quieren que uno se vaya. Esos encuentros cambian tanto al joven como al visitado”. También enfatiza que el campamento ha abierto puertas incluso para quienes no son católicos: “Se han unido con alegría. El Señor hace su obra”.
El campamento incluye momentos de integración, salidas misioneras, adoración, misa, fogata, picnic y talent show. Todo está pensado para que los jóvenes vivan algo significativo, como lo describe Sor Judelka: “Cuando se tiene un encuentro con el Señor, todo da un giro nuevo”.
Además, esta experiencia ha dado frutos vocacionales. “Las Siervas de María acompañamos ese discernimiento”, comenta Yamilet. “Ayudan a descubrir la voluntad de Dios”.
El Campamento Misión iniciará el jueves, 10 de julio a las 2:00 p.m. y concluirá el domingo, 13 al mediodía. Para inscribirse, pueden comunicarse con Sor Ingrid al 787-313-0400 o con Sor Judelka al 939-413-0635.
Este verano, regálale a tus jóvenes algo más que entretenimiento: una misión con sentido, alegría y fe.



