Jesús sin necesitarlo se sometió al Bautismo por mano de san Juan Bautista para marcar el inicio de su vida pública, acontecimiento que se conmemora este domingo. El Bautismo es el Sacramento que borra el pecado original. Por medio del agua se bautiza para nacer “del agua y del Espíritu” (Jn 3, 5). El Papa Francisco se ha referido a este como un “certificado de nacimiento”. Aquí varios datos a destacar del acontecimiento de fe que es el pórtico de la vida en el espíritu.

¿Bautizar a un bebé?

Recibir el Sacramento de iniciación es una urgencia que la Iglesia promueve. El Catecismo (núm. 1250) versa: “Puesto que nacen con una naturaleza humana caída y manchada por el pecado original, los niños necesitan también el nuevo nacimiento en el Bautismo para ser liberados del poder de las tinieblas”. Esta práctica se remonta a los primeros siglos del cristianismo cuando casas enteras fueron bautizadas. Así lo detallan los Hechos de los Apóstoles (16, 15) cuando Lidia “se bautizó con toda su familia” y la Primera Carta a los Corintios (1, 16) “bauticé también a la familia de Esteban”. Varios documentos del siglo II también evidencian el bautismo a infantes. En el Viejo Testamento no se le consultaba al infante si sería circuncidado en el octavo día. ¿A caso hay que preguntarle al bebé para abrirle una cuenta de banco para sus ahorros?

Bautismo de emergencia

Cuando hay un peligro inminente a la vida, cualquier persona puede bautizar. Así lo explica el Catecismo (núm. 1256), la persona “puede bautizar si tiene la intensión requerida y utiliza la fórmula bautismal trinitaria”. La fórmula es muy simple: Yo te bautizo [nombre] en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Y dejar caer agua sobre la cabeza persona en cada uno de esos tres instantes. Es importante que todo cristiano sepa lo que tiene que hacer en caso de emergencia de muerte de un no bautizado. Luego, hay que asistir a la parroquia para culminar el ritual.

¿Bautizos de casa?

Desde hace siglos, en Puerto Rico se practicaban los llamados “bautizos de casa” en las zonas rurales distantes de hospitales. Esto era un Bautismo de emergencia porque los bebés nacían con comadronas. Ante la duda por cualquier complicación, bautizaban al recién nacido al nacer o antes de cumplir 3 días. Por ello había hasta una llamada madrina “de agua”, que podía ser la misma comadrona o una vecina que ayudaba en el parto. Solo Dios sabe cuántos bautizos ocurren en los hospitales por enfermeras llenas de valor y fe…

¿Quién puede bautizar?

Los ministros ordenados como el obispo, el sacerdote, el diácono y en caso de necesidad o emergencia “cualquier persona, incluso no bautizada”, (CCE, 1256).

¿Quién puede ser bautizado?

Cualquier ser humano “aún no bautizado, y solo él” (CCE, 1246).

Con sangre

La sangre derramada por el martirio de alguien que cree en Cristo y muere por su causa, como la de los cristianos masacrados día a día en Medio Oriente y en África, es en sí misma un bautismo. De hecho, se llama el Bautismo de sangre. Muchos de estos mártires son misioneros y fieles de parroquias en lugares de misión. Este recordatorio bautismal es una llamada a valorar, profundizar, comunicar y defender la fe católica mediante la paz y la misericordia.

CAM6 y el Bautismo

El Sexto Congreso Americano Misionero (CAM6) Puerto Rico 2024, proceso y camino que pretende impulsar el ánimo y ardor misionero por todo el continente americano, viene a recordarnos que la misión brota del mismo Bautismo. Esto significa que cualquier seguidor de Jesucristo, todo fiel, tiene la capacidad y la dimensión misionera para ser “luz del Mundo”. Por ello se hace urgente crear conciencia, abrir el corazón a la espiritualidad misionera y orar y colaborar con las misiones.

Enrique I. López López

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