Un día mi mamá me cocinó sumamente rico y tomé la decisión de enviarle el siguiente mensaje: “Felicidades, hoy la comida te quedó sabrosa. Gracias”. Dentro de mí pude intuir que tal felicitación podría tener algunos efectos contraproducentes, pero aun así decidí enviarla. Una vez mi mamá llegó a la casa me dijo: “Ave María, vi el mensaje que me enviaste. Y qué, ¿es que los otros días cocino mal?”. Sin mentir, esa misma frase fue la que me llegó a la cabeza cuando se lo iba a enviar.
Un hombre piensa normalmente en lo puntual. En el ejemplo anterior, quise felicitarla por una comida precisa, la que tenía ante mí, sin pensar en ninguna otra. Mi mamá, al leer el mensaje, pensó no tan sólo en aquella comida, sino también en todas las demás que me había preparado. La mujer, entonces, tiende a tener un pensamiento abarcador, general, que va más allá de lo inmediato. ¿Acaso mi mamá estaba equivocada? No. ¿Acaso yo estaba equivocado? Entiendo que tampoco. Solo son cuestiones de psicología, que hay que tomar en cuenta a la hora de nuestras interacciones. Si nos enfrascamos en defender meramente nuestro punto de vista, estaremos siempre peleando y nunca lograremos entendernos. En mi caso, para una próxima ocasión, tendré que modificar mi mensaje: “Felicidades, mami, la comida te quedó sabrosa, como siempre”. Así, mi santa madre sonreirá, se alegrará y me pondrá por las nubes.
Por último, hoy doy gracias a Dios por permitirme crecer entre mujeres, mi mamá y mis dos hermanas. De ellas aprendí mucho y hoy puedo decir que conozco un poco de la psicología femenina. Mi ser varonil se ha visto enriquecido por el aporte sustancioso de estas tres damas, a las que pido que Dios me las cuide en un lugar donde no se mojen. Al pensar en ellas, especialmente en mi mamá, me llegan a la mente las últimas palabras del libro de los Proverbios: “Agradézcanle el fruto de su trabajo y que sus obras la alaben en la plaza” (31,31).
P. D.: Para despejar cualquier duda, sepan que esta anécdota ha sido publicada con la aprobación de mi mamá. No podría ser de otro modo.



