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El Profeta Isaías, además de predecir al Mesías, también predice a su precursor, a aquél que va a preparar el camino del Señor.

San Pedro predice que el final de los tiempos va a ser algo terrible, pero, para todos aquellos que siguen a Jesús, será momento de alegría porque se le develarán el cielo nuevo y la tierra nueva.

San Marcos comienza su evangelio, introduciéndonos directamente la figura del Bautista y su mensaje clave.

¡Qué hermosas son las lecturas del Adviento! Sobre todo, las lecturas del Profeta Isaías puesto que este es el profeta del Mesías por excelencia. No sólo predijo todo lo concerniente a su martirio por nuestra salvación, con los cánticos del Siervo de Yahveh, sino también todo lo concerniente a su venida, a su nacimiento. En esta primera lectura de hoy, Isaías hará un anuncio de la llegada del Mesías, idéntico al que hará San Juan Bautista siglos después. El Mesías viene para darnos consuelo, salvación y vida eterna. Pero tenemos que estar preparados para su venida, con una vida libre de pecado, libre de reproche por parte de Dios.

Estamos acostumbrados que la segunda lectura esté a cargo de San Pablo, pero esta vez, la segunda lectura está a cargo de San Pedro. Pedro, que conoció profundamente a Jesús y que fue testigo privilegiado de las últimas predicaciones del Señor, sabe que el día del Juicio Final va a ser terrible, va a dar terror. Según San Pedro, este mundo va a ser destruido tal como muchas veces lo describe Hollywood. Pero para los cristianos auténticos, esto no nos debe dar miedo porque este cataclismo no es otra cosa que los dolores de parto del Cielo Nuevo y la Tierra Nueva prometidos para nosotros.

San Marcos es el evangelista más conciso de los tres evangelistas sinópticos. Su evangelio es el primero de los cuatro evangelios en ser escrito, y va directamente a la obra redentora de Jesucristo, sin ningún preámbulo, sin ninguna introducción, sin ningún prólogo, como los demás evangelios sinópticos que nos narran la niñez de Jesucristo. San Marcos comienza directo, presentándonos la figura de Juan el Bautista, quien prepara el camino para la venida del Señor. Al hacerlo cita a Isaías, la misma lectura que vimos como primera.  

Es San Juan Bautista quien nos dice cómo debe ser la verdadera preparación para la llegada del Mesías en nuestras vidas. San Juan Bautista vive una vida de total despego de las cosas del mundo, de total privación, porque personalmente se estaba preparando para la venida del Mesías y quiere que todos nosotros hagamos lo mismo. Él se concentra en la limpieza de su alma para así poder dar el ejemplo a los demás de cómo prepararnos para recibir al Señor.

Su vida y sus palabras contrastan totalmente con las nuestras. En este periodo prenavideño estamos tan concentrados en compras de regalos, en fiestas, en coquito, en jolgorios, en divertirnos, y se nos pasa por alto qué es lo que nosotros los cristianos celebramos. Hay que ver cómo adornamos en Navidad porque, a través de esos adornos, estamos dando un mensaje al mundo. San Juan nos dice que nos preparemos para la llegada del Mesías. ¿La venida de quién estamos anunciando? ¿Nos estamos preparando?

Padre Rafael “Felo” Méndez

Para El Visitante