¡Viva Cristo rey de la Esperanza!

Hoy, al culminar el Año Litúrgico, la Iglesia proclama con alegría que Cristo es Rey. Ahora bien, el Evangelio nos sorprende al mostrar su trono: no es un palacio, sino una cruz; no está rodeado de honores, sino de burlas; no impone, sino que se entrega. Jesús reina no desde el poder, sino desde el amor que se dona hasta el extremo. En él descubrimos que la verdadera autoridad consiste en servir, y el verdadero reinado consiste en amar. El mundo busca reyes que dominen; Dios nos muestra un rey que se abaja para levantar al caído. Esa es la paradoja de la fe: el crucificado es el vencedor; el que muere, da vida; el que parece derrotado, reina desde la entrega. 

En medio del dolor, un hombre —el buen ladrón— levanta su mirada y reconoce en Jesús al rey de la vida: “Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. En esa súplica humilde está el corazón del Jubileo de la Esperanza: reconocer a Cristo en medio de nuestras cruces y dejar que su misericordia renueve nuestra vida. El ladrón no pide bajar de la cruz, sino entrar con Jesús en su reino. Comprende que el reino no está después de la muerte solamente, sino que comienza cuando acogemos el amor que perdona. Así también, la Iglesia, en este Jubileo, quiere renovar su esperanza: no como fuga del mundo, sino como misión que transforma la realidad desde el amor crucificado. 

Celebrar a Cristo rey de la esperanza significa confesar que el reino de Dios está ya entre nosotros, allí donde se sirve, se perdona y se construye comunión. En este Jubileo de la Esperanza, Cristo nos invita a reinar con Él: reinar sirviendo, en nuestras familias, comunidades y diócesis. Reinar amando, especialmente a los pobres, enfermos y olvidados. Reinar esperando, con los ojos puestos en el futuro de Dios, sin rendirnos ante la desesperanza. 

La esperanza cristiana no es ingenua: nace de la cruz, donde el amor vence al pecado y la muerte. Por eso, el signo del reino es siempre el rostro del crucificado que ama hasta el final. 

Al cerrar el Año Litúrgico y abrirnos a un nuevo tiempo de gracia, proclamemos con gozo: ¡Viva Cristo rey de la esperanza! 
 

Mas leídos

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mons. Eusebio Ramos: «Ponce recibe a un pastor probado en el servicio al Pueblo de Dios»

Mons. Eusebio Ramos Morales, Arzobispo electo de San Juan...

Topics

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mensaje del Delegado Apóstolico en la ordenación Episcopal de Monseñor Geraldo Ramírez Torres

Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos, querido Monseñor Geraldo Ramírez Torres: Hoy...

La salvación es para todos (hasta para los no católicos)

Siguiendo la temática de semanas anteriores, el Profeta Isaías...

Edicción 33 (2026) Un nuevo tiempo para caminar juntos

La edición 33 de El Visitante de Puerto Rico...

Artículos Recientes

Categorías Populares