La Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), recinto de Ponce, ha dado la bienvenida a su nuevo decano de la Escuela de Arquitectura y Diseño Rafael Hernández Colón: el arquitecto Juan Emanueli Benvenutti. Su llegada marca el inicio de una etapa en la que la visión académica, el compromiso social y el diseño se entrelazan para formar una comunidad educativa renovada.
Raíces y formación
Nacido y criado en Mayagüez, Benvenutti proviene de una familia con profundas raíces puertorriqueñas —su padre oriundo de Peñuelas y su madre de Yauco. Desde joven sintió inclinaciones hacia el análisis del entorno construido. Aunque inició estudios en ingeniería civil en el Recinto Universitario de Mayagüez, pronto descubrió que su verdadera pasión era la arquitectura. Un programa de verano en la Universidad de Wisconsin, Milwaukee, le permitió confirmar ese llamado y cambiar su rumbo académico hacia el diseño arquitectónico.
“Nosotros no diseñamos edificios como simples objetos, diseñamos espacios que deben servir un propósito humano”, destacó en la entrevista. Esta convicción marcaría tanto su ejercicio profesional como su futura labor docente.
En 2009, encontró en la academia un nuevo camino. Ingresó a la PUCPR, y con los años, descubrió que la docencia era tan enriquecedora como la práctica profesional. Hoy, como decano, reconoce que su rol no es fiscalizador, sino facilitador: alguien que promueve un ambiente en el que la creatividad y la diversidad metodológica florezcan entre la facultad y el estudiantado.
Arquitectura y diseño con responsabilidad social
Uno de los ejes de su visión como decano es reforzar la idea de que la arquitectura y el diseño no solo pueden, sino que deben contribuir al bien común. Para Benvenutti, el compromiso ético y social no es opcional: “Lo que nosotros hacemos, para bien o para mal, tiene permanencia. La arquitectura tiene que ayudar a la sociedad”.
Por ello, busca que la escuela integre los principios de la doctrina social de la Iglesia —solidaridad, empatía, participación y bien común— dentro de sus programas de arquitectura, diseño de interiores y diseño gráfico. La propuesta no se limita a la teoría: el decano apuesta por revivir el concepto del “laboratorio de ciudad”, un espacio en el que los estudiantes trabajen proyectos reales o conceptuales enfocados en resolver problemáticas de las comunidades aledañas.
Además, resalta la importancia de entender que el diseño, en cualquiera de sus manifestaciones, es esencialmente una herramienta para solucionar problemas. Desde la ética en la comunicación visual hasta la creación de ambientes funcionales y humanistas, todas las ramas del diseño comparten la misión de transformar la sociedad.
Retos y oportunidades en la arquitectura puertorriqueña
Benvenutti es consciente de que los arquitectos y diseñadores en Puerto Rico enfrentan grandes limitaciones. “Somos un servicio sujeto a quienes tienen la capacidad económica de contratar”, explicó. Factores como la política, la economía y la falta de planificación a largo plazo marcan la realidad de la profesión.
Criticó la cultura de la inmediatez, que lleva a soluciones temporeras que terminan volviéndose permanentes, creando ciudades desconectadas y desorganizadas. Para él, el gran desafío de la próxima década es lograr un alineamiento entre necesidades, realidades y planificación a largo plazo que trascienda los vaivenes políticos y económicos.
Una nueva identidad para la escuela
Su visión para la Escuela de Arquitectura y Diseño Rafael Hernández Colón se sostiene sobre tres pilares: atención al estudiante, fortalecimiento de la identidad institucional y visión hacia el futuro.
En el corto plazo, busca restaurar la atmósfera de comunidad que se vio afectada por los huracanes, terremotos y la pandemia. Su meta es que la escuela vuelva a ser un espacio vibrante, donde estudiantes y profesores compartan experiencias enriquecedoras más allá del salón de clases.
A largo plazo, propone fomentar la integración entre las distintas disciplinas del diseño. Con proyectos de “talleres horizontales”, espera que estudiantes de arquitectura, diseño de interiores y diseño gráfico trabajen de forma colaborativa en proyectos comunes, replicando la dinámica del mundo profesional.
Arquitectura como legado
El nuevo decano también se refirió a la importancia de preservar el patrimonio arquitectónico de Puerto Rico, particularmente las iglesias históricas afectadas por los huracanes y terremotos. Aunque reconoce que es necesario introducir nuevas tecnologías constructivas, enfatizó que la simbología y el valor comunitario de estas estructuras deben mantenerse como parte de la memoria colectiva.
Finalmente, al reflexionar sobre el rol de la arquitectura en Puerto Rico, Benvenutti resumió su visión en un concepto claro: “la arquitectura debe alinearse con las necesidades y realidades de nuestro pueblo, mirando más allá de la inmediatez para construir un futuro sostenible y conectado”.

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