El 7 de septiembre, la Iglesia celebra con gozo la canonización de Carlo Acutis, el joven italiano apasionado por la Eucaristía y pionero de la evangelización digital. Su testimonio ha resonado fuertemente en todo el mundo, y Puerto Rico no es la excepción. Tres jóvenes comprometidos con la pastoral juvenil en la Isla nos comparten cómo la figura de Carlo ha impactado sus vidas y su caminar en la fe.
Una inspiración que toca el corazón
Enid Rodríguez, joven laica que ha servido a nivel parroquial, diocesano y nacional, conoció sobre Carlo Acutis a través de frases como “la Eucaristía es mi autopista al cielo” y por su título de “ciberapóstol de la Eucaristía”. Para ella, lo que más la marcó fue “su sensibilidad espiritual desde pequeño” y su amor profundo por Jesús sacramentado.
“Siempre procuraba ir a Misa y buscaba encontrarse con Jesús en la Eucaristía”, relata. Esa devoción ha inspirado a Enid a acercarse también al Santísimo y tener un mayor compromiso con la adoración. La vida de Carlo le recuerda que el amor a Dios debe traducirse en acciones concretas, sobre todo hacia los más necesitados: “No se trata solo de pensar en ellos, sino de hacer algo real para ayudar”.
Evangelizar con creatividad… y con humildad
Enid también reconoce a Carlo como un modelo para los evangelizadores digitales. “Con los pocos recursos tecnológicos de su tiempo, logró recopilar los milagros eucarísticos del mundo entero para mostrarlos en una página web. Eso me inspira a no guardar mi experiencia de Dios solo para mí, sino compartirla”, afirma. Su conexión con el joven santo se fortaleció aún más cuando en 2023, durante una visita a Asís, tuvo un inesperado y breve encuentro con la madre de Carlo, quien le regaló una reliquia de segundo grado. “Me impactó profundamente. Sentí que tenía una misión… que yo también podía ser instrumento de algún milagro”, recuerda con emoción.
La santidad es para todos… incluso en el siglo XXI
Raquel Cepeda, de la diócesis de Ponce, conoció a Carlo poco antes de su beatificación, y desde entonces lo ha visto como un signo de esperanza. “Me impacta saber que fue un joven de este tiempo. Que no vivió en el siglo XIX, sino en la misma época que yo. Eso me dice que la santidad no es algo lejano”, comparte. Lo que más admira es cómo Carlo vivió su cotidianidad con autenticidad, tratando siempre de mejorar y de dar testimonio de fe incluso desde la escuela y su entorno familiar.
Raquel destaca su ejemplo en el uso responsable de la tecnología: “Nos enseña que se puede evangelizar también desde las redes sociales, con contenido que lleve a otros a Jesús. Él supo utilizar los medios de su época y nosotros estamos llamados a hacer lo mismo”.
Del escepticismo a la entrega total: una conversión inspirada por Carlo
Para Diego Raúl Pagan, joven activo en la pastoral juvenil de Moca, la figura de Carlo fue clave en un momento de profunda tristeza personal. Aunque creció en ambientes católicos, confiesa que por mucho tiempo no sintió una conexión real con la fe. Todo cambió hace dos años, durante una Semana Santa, cuando vivió una experiencia espiritual intensa y decidió asistir a un retiro. “Ahí comenzó todo. Mi mamá ya había visto la película El cielo no puede esperar, sobre la vida de Carlo, y comenzó a pedir su intercesión por mí sin yo saberlo”, recuerda.
Hoy Diego se refiere a Carlo como “mi hermano mayor del cielo” y reconoce cuánto ha influido en su vocación y crecimiento espiritual. “Me inspira saber que fue un joven como yo, con inquietudes, con luchas… y aun así eligió amar profundamente a Dios”.
¿Qué nos diría Carlo hoy?
Los tres jóvenes coinciden en que Carlo Acutis tendría un mensaje directo, claro y desafiante para la juventud puertorriqueña. Enid cree que los invitaría a ser creativos con los medios digitales, pero también a vivir una fe concreta y encarnada: “No basta con publicar en redes; hay que actuar, estar presentes en las parroquias y con los más vulnerables”.
Para Raquel, el llamado de Carlo estaría centrado en la Eucaristía: “Nos diría que no desaprovechemos las oportunidades de encontrar a Jesús sacramentado, que valoremos la adoración y la Misa como encuentros reales con Cristo”.
Diego, por su parte, piensa que Carlo exhortaría a los jóvenes a dejar atrás las apariencias. “Vivimos en una cultura de imagen, pero él nos diría que vivamos desde el corazón, con alegría y autenticidad. Que no tengamos miedo de buscar la santidad desde ahora”
Un joven como tú y como yo
El testimonio de Carlo Acutis sigue vivo porque habla el lenguaje de los jóvenes, porque encarna una fe alegre, sencilla, coherente y profundamente eucarística. Para muchos, como Enid, Raquel y Diego, no es solo un modelo, sino un intercesor y un amigo del cielo.
Y ahora, tras su canonización, la Iglesia lo propone como faro de luz para las nuevas generaciones: un joven que usó la tecnología para evangelizar, que amó con intensidad a Jesús en la Eucaristía y que vivió con humildad y caridad cristiana.
Porque como decía el mismo Carlo: “La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo; la felicidad es dirigir la mirar a Dios”.



