En un mundo donde la información circula a una velocidad vertiginosa y los medios digitales parecen dominar la atención de las masas, la radio sigue desempeñando un papel crucial en la vida de las comunidades. Más allá de la inmediatez y accesibilidad que ofrece, la radio se ha consolidado como un medio confiable y cercano, especialmente en momentos de crisis. El huracán María, puso a prueba la resiliencia de muchos sectores, y los medios de comunicación no fueron la excepción. Sin embargo, en medio de la devastación, la radio emergió como un salvavidas informativo para miles de personas, reforzando su relevancia en nuestra sociedad.
A las puertas del mes de septiembre, el más activo de la temporada de huracanes, es imperativo reflexionar sobre las lecciones aprendidas y cómo las estaciones de radio se han preparado para enfrentar futuros desafíos. Sobre estos temas conversamos con el Sr. Alan Corales, Gerente General de Radio Oro 92.5 FM y Radio Paz 810 AM de la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico, quien por los pasados 24 años ha estado al frente de ambas emisoras.
El papel vital de la radio
El Sr. Corales destacó que la radio sigue siendo una herramienta indispensable para la comunicación cotidiana. “La radio llega a todos los rincones, incluso a aquellos lugares donde el acceso a internet es limitado o inexistente. Es un medio accesible para todas las edades, especialmente para los mayores que confían en ella para mantenerse informados”. Además, subrayó las ventajas de la radio frente a otros medios: “A diferencia de las redes sociales, la radio no requiere tecnología avanzada ni conexión a internet, lo que la hace más inclusiva”.
Para garantizar la precisión y relevancia de la información transmitida, la estación implementa rigurosos procesos de verificación de datos. “Nos aseguramos de que todas las noticias y reportajes sean verificados antes de su difusión. Además, fomentamos la interacción con la audiencia a través de llamadas en vivo y redes sociales para mantenernos conectados con los jóvenes”, explicó el Sr. Corales.
Lecciones aprendidas
Reflexionando sobre el impacto del huracán María, el Sr. Corales mencionó que la radio fue esencial para mantener a la comunidad informada cuando otros medios fallaron. “Durante María, la radio fue una herramienta vital para comunicar avisos de emergencia, informar sobre las condiciones del clima y coordinar ayuda. Aprendimos que es crucial tener sistemas de respaldo, como generadores y transmisores portátiles, para asegurar que podamos seguir operando incluso en situaciones extremas”.
Con el conocimiento adquirido, la estación ha tomado medidas concretas para estar mejor preparada. “Hemos invertido en nuevas tecnologías, como teléfonos satelitales y generadores más eficientes, para garantizar que nuestras transmisiones no se interrumpan. Además, realizamos simulacros periódicos y coordinamos estrechamente con las autoridades locales para optimizar nuestras estrategias de respuesta ante emergencias”.
Fortaleciendo la relación con la comunidad
El Sr. Corales enfatizó la importancia de mantener una relación sólida con la comunidad. “Hemos trabajado arduamente para ser vistos como un recurso confiable y accesible durante las crisis. Colaboramos con organizaciones locales, agencias gubernamentales y otros medios para distribuir información precisa y oportuna. Nuestra misión es ser una fuente de esperanza y conexión para todos los puertorriqueños en momentos difíciles”.
En conclusión, la radio como medio de comunicación, sigue siendo una fuerza vital en la sociedad, especialmente en tiempos de crisis. A través de las lecciones aprendidas y con una preparación reforzada para la temporada de huracanes, estaciones como Radio Oro y Radio Paz demuestran su compromiso con la comunidad. En un mundo donde la inmediatez de la información es crucial, la radio sigue siendo un recurso indispensable, ofreciendo no solo noticias, sino también esperanza y conexión en los momentos más difíciles. Al mirar hacia el futuro, es claro que la radio continuará siendo un pilar fundamental en la resiliencia y fortaleza para el pueblo puertorriqueño.



