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El de los Hechos de los Apóstoles entra en un periodo en que la proclamación del Kerygma (la Resurrección de Jesucristo) traspasa el umbral judío para entrar al ámbito pagano.

Llegamos al corazón de la primera Carta de San Juan: el amor. Un cristiano no es cristiano auténtico si no es hombre o mujer de amor.

Esto mismo es el corazón del pasaje del Evangelio de San Juan de hoy: Jesús, en su despedida antes de ser crucificado, le exhorta a los Apóstoles que sean testigos del amor, de la misma manera que Él derrama amor en el mundo.

El amor ha de ser la insignia de nosotros los cristianos: amor fraternal, amor conyugal, amor paterno-filial, amor patriótico, etc., amores éstos que, según San Juan, van primero que el amor a Dios. ¡Síiiiiiiiiii! Porque San Juan nos dice que no podemos amar a Dios que no vemos sin amar al prójimo al que vemos. De hecho, el amor a ese prójimo a quien vemos se concretiza en todas esas formas de amor que hemos mencionado. Me viene a la mente el magisterio del Papa Francisco que enfatiza la dimensión del amor como praxis cristiana, al que vemos en sus exhortaciones y encíclicas como Amoris laetitia, Fiducia suplicans, Laudato si’ (amor al Planeta), etc.

Los grandes pecados que se han cometido en el seno de la Iglesia han consistido precisamente cuando la Iglesia ha traicionado el mandato del amor: la Inquisición, la pedofilia, la esclavitud, el sectarismo, el fariseísmo, segregacionismo, etc., son precisamente afrentas contra la caridad, contra el amor. Cuando Jesucristo se va despidiendo de los Apóstoles en la Última Cena, les enfatiza que tienen que ser hombres de amor, agentes de amor, ministros del amor, promotores del amor. Pero el amor del que Jesucristo nos habla, no es un amor azucarado sino que es el amor que se entrega, el amor que la vida, el amor que eleva a la persona amada. Ese es el amor del que nos habla, tanto la 1ra Carta de San Juan como Jesucristo en el Evangelio de hoy.  

¿Qué es lo que más aleja la gente de la Iglesia? Lo que más aleja la gente de la Iglesia es cuando se percibe que hay una falta de amor, tanto del sacerdote como de la feligresía. Por el contrario, ¿qué es lo que más acerca la gente a la Iglesia? Lo que más acerca la gente a la Iglesia es cuando se siente amada, aceptada, validada. Por ejemplo, una pareja joven, padres primerizos llegan a la parroquia, el bebé comienza a llorar y ellos se ponen nerviosos. La gente los mira mal y ellos terminan por nunca volver. Pero, si el bebé llora y de momento llega una de las señoras de la parroquia que tiene experiencia como madre y ayuda a la joven a bregar con el bebé, y lo hace de manera espontánea, es un acto tan bello que se le queda en el corazón de los jóvenes padres y los hace volver a la Parroquia (cosa hermosa que he visto).

NO pasemos por alto la 1ra lectura: cuando comenzamos la Pascua, la predicación del Kerygma se concentraba en Jerusalén. Ya la labor apostólica traspasa el ámbito judío para tocar a los paganos, a los no judíos, en especial a los romanos que eran vistos como enemigos de Israel por parte de los judíos. ¡La Iglesia se universaliza!

Padre Rafael “Felo” Méndez

Para El Visitante