El Adviento llama a la vigilancia, a la preparación, al cambio, a esperar y a la alegría. A diferencia del año civil que comienza el 1 de enero, el año litúrgico en la Iglesia Católica da inicio con el Adviento. Las primeras dos semanas se dedican a meditar en la venida final del Señor, mientras que en las últimas dos se reflexiona sobre el nacimiento de Jesús y su entrada en la historia de la humanidad.
Papa Francisco (2022) enfatiza que es tiempo de gracia para iniciar una nueva vida. Invita a vivir en humildad el camino de Jesús y que bien nos modeló Juan el Bautista. En el 2019 también decía que para salir de esa indiferencia hay que tener una actitud de peregrinación pues estamos de camino hacia Cristo. En el proceso tenemos que ser solidarios con Jesús, que está en el rostro de cada persona. Por lo tanto, el llamado es a acoger al que necesita.
La invitación es a respirar el aire fresco de La Palabra, permitiendo que Dios nos siga hablando través de ésta…a tener un diálogo diario con Él Al meditar sobre la Encarnación de Jesús avivamos la esperanza y la capacidad de soñar pues nos permite ver Su rostro en los hermanos. Así podemos apoyar proyectos que promuevan la dignidad, el amor y la justicia en un mundo tan convulso como el de hoy.
Desafortunadamente, la comercialización fomenta el comprar, aspectos externos, festivos y hasta mundanos. Estos compiten con el verdadero objetivo de lo que se espera de un discípulo agradecido, un católico que practica su fe.
Si bien atravesamos tiempos difíciles por razones económicas, sociales, políticas y hasta familiares es también cierto que hay mucho trabajo espiritual para hacer durante el Adviento:
- Valorar y agradecer las bendiciones que Dios nos regala.
- Revisar nuestros hábitos de consumo.
- Valorar la salud y repensar nuestras prácticas para luchar contra las enfermedades que nos aquejan como individuos y como sociedad.
- Aumentar y mejorar la comunicación entre los miembros de la familia.
- Crecer como cristianos al aumentar el tiempo de oración.
- Desarrollar una visión positiva de la vida y ser más solidarios con otros.
Referencias:
www.vaticannews.va/es/mundo/news/2020-06/crecer-fe-solodaridad-vida-pandemia-coronavirus.html




