Dos alas de un guaraguao 

En nuestra Iglesia recibimos dos sacramentos (presencias de fuerza divina) para constituir a los fieles de forma estable en un servicio de la comunidad. Son el Sacramento del Orden y el del Matrimonio. Cuando se habla del matrimonio, por ser algo humano, apoyado por el amor sexual procreador, se considera que eso no es lo más ideal. Ideal sería que un joven, el o ella, criados en práctica y fidelidad a su fe católica, debería optar por consagrarse al Señor como sacerdotes o religiosas. ¡Y si no posee las cualidades requeridas, pues que se case! ¡No hay más na! Eso no lo aceptamos. Y nuestra declaración es que el estado matrimonial, para los bautizados, partes del Cuerpo místico de Cristo, es una vocación, llamada, misión. 

En nuestro camino hacia Jesús hay muchas veredas. Son las espiritualidades, formas de entender el Evangelio y aplicarlo a la vida. Hay formas venerables por su uso de siglos que han llevado al heroísmo de la fe a innumerables cristianos. Está el monaquismo en sus diversas formas, la espiritualidad franciscana, dominica, carmelita, ignaciana… Y posiblemente aparezcan otras que utilizan elementos de estas tradicionales. Son formas de vida que plasman alguno de los rasgos del divino mosaico que es Jesús: el de orar en la noche, predicador, sanador de cuerpos y almas, misionero por todo Israel, sufriente y perseguido, maestro. De todos estos aspectos del divino Maestro gozamos de maravillosos ejemplos en los santos. 

Pero hay que añadir otra faceta: la de los que se quedan en el mundo creando familia, dirigiendo y organizando la ciudad, criando hijos, acreciendo economía… Es la obra del laico. Y en estos menesteres plasman la voluntad del divino Maestro, y a menudo de forma heroica.  Si el guaraguao solo tiene un ala se desploma; necesitamos la otra ala, la del laico que vive el mundo, y de forma muy especial crea familia, vive al Dios que también está entre los pucheros. Y esa otra ala es necesaria para que el guaraguao vuele hacia el corazón del Padre. 

La debilidad de esta forma de pensar es que en nuestra comunidad católica los declarados como héroes del Evangelio suelen ser obispos, sacerdotes, maravillosas religiosas… personas que pertenecen a la otra ala. Y olvidamos que el heroísmo viviendo el Evangelio también se da en seglares. Muchos como mártires en las diversas persecuciones históricas. Pero más maravillosos viviendo su vida laical y su vida matrimonial. La Iglesia necesita que se canonice más a los que componen la segunda ala. Algo así como el médico de los pobres José Gregorio Hernández en Venezuela. O los padres de Teresita de Jesús. Se debe agrandar más esa lista. 

Seguro estoy de que todos hemos conocido cristianos de calibre extraordinario. No pasaron por el proceso canónico utilizado por la Iglesia para constatar su santidad de forma segura. Pero ahí están. Podría aquí recordarte algunos que he conocido. Recuerdo a Mercedes, aquella humilde viuda de Cataño, evangelizadora reclutando grupos para participar en retiros o subsanando necesidades de la comunidad. En sus exequias, un día de semana con el templo lleno, me emocionó cómo al final pasaban los feligreses tocando el ataúd con rosarios. Pensé: esta es una santa. Recuerdo sin duda a Julie Alvira, fiel en un matrimonio de más de 50 años, donde no consiguió su gran anhelo. Pero entregada a evangelizar, a socorrer al pobre que era su preferido, a vivir una vida de oración heroica y austeridad admirable, al mismo tiempo que cubría excelentemente los requisitos de su trabajo. 

Y esta segunda ala, que especialmente son los casados, lleva como misión vivir el amor cristiano de forma que se vea, que no sea un mero concepto. Es algo real plasmado en la forma cómo esos dos llevan juntos la tarea de crear amor en el hogar.  

Mas leídos

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mons. Eusebio Ramos: «Ponce recibe a un pastor probado en el servicio al Pueblo de Dios»

Mons. Eusebio Ramos Morales, Arzobispo electo de San Juan...

Topics

Les presento a mi sucesor

Me conmueve profundamente este momento porque les estoy presentando...

Con guitarra y voz, Adriana Sofía convoca a la oración en Mayagüez

La cantautora católica y ganadora de Enviados Puerto Rico, Adriana...

Un llamado a caminar juntos con fe y esperanza 

Catedral y Basílica Menor de San Juan Bautista 6...

Gracias por haberme permitido ser su obispo 

Queridos hermanos y hermanas de la amada Iglesia que...

Mensaje del Delegado Apóstolico en la ordenación Episcopal de Monseñor Geraldo Ramírez Torres

Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos, querido Monseñor Geraldo Ramírez Torres: Hoy...

La salvación es para todos (hasta para los no católicos)

Siguiendo la temática de semanas anteriores, el Profeta Isaías...

Edicción 33 (2026) Un nuevo tiempo para caminar juntos

La edición 33 de El Visitante de Puerto Rico...

Artículos Recientes

Categorías Populares