Lanzamiento del CAM6 y clausura del Año Misionero

Desde tempranas horas de la mañana fueron llegando miles de fieles de todos los rincones que conforman la Provincia Eclesiástica de Puerto Rico hasta el Complejo Polideportivo y Cultural de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico en Ponce para ser parte de un momento histórico, el Lanzamiento Nacional del Congreso Americano Misionero (CAM6), que por primera vez se realizará en El Caribe y del que Puerto Rico será sede el 2023. Así como la clausura del Año Misionero decretado por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña (CEP).

La actividad comenzó formalmente cuando P. Jorge Cardona y Kenia Gómez presentaron el primer objetivo de este Encuentro Nacional, la clausura del Año Extraordinario Misionero convocado por la CEP. Se informó que luego de que el Papa Francisco decretó a Octubre como Mes Extraordinario de Misión y ante el hecho de que en la Iglesia en Puerto Rico se está desarrollando el Programa Nacional de Acciones Pastorales y la Misión Continental, la CEP tuvo la iniciativa de decretar un Año Extraordinario para la Misión.

Destacaron que este Año Misionero tenía dos objetivos: Despertar aún más la conciencia de la Misión ad gentes en la Iglesia y también retomar con un nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la Pastoral. P. Jorge explicó que para alcanzar los objetivos se hicieron tres llamadas: Llamada a la Conversión Personal y Pastoral, Llamada a la Comunión y Llamada a la Vivencia Misionera y que lo hicieron a través del ver, juzgar y actuar.

Acto seguido, presentaron los frutos durante el Año Extraordinario de Misión. Entre ellos la consolidación de la Comisión de Misión Permanente que tuvo como tarea la preparación y difusión del material que guiaron la vivencia de las tres llamadas y que se utilizó en todas las diócesis. Al tiempo, que se informó los frutos que dieron en las diócesis teniendo como centro la misión. Posteriormente, el diácono Gilberto Rodríguez entronizó las Sagradas escrituras y leyó Mc 16,15-19. P. Jorge hizo una breve exhortación, a la lectura escuchada e invitó a los presentes a ponerse de pie para renovar sus promesas bautismales.

Luego, P. José Orlando Camacho, CSSP, coordinador del CAM6, encendió el cirio pascual y Sor Cristina Morales, OP y Ángel D. Montes, secretario nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), presentaron el segundo objetivo del Encuentro Nacional: Lanzamiento del CAM6 en Puerto Rico. Valiéndose de material audiovisual presentaron qué es el CAM y cómo se han desarrollado a través de los años.

Después, Mons. Daniel Fernández Torres, Obispo de la Diócesis de Arecibo y Director Nacional de Obras Misionales Pontificias de Puerto Rico expresó que: “Como San José, en cada paso de nuestra vida, recibimos el llamado a colaborar con la misión de llevar a Cristo y a su madre donde quiera que vayamos. Es la misión de custodiar ese paso de Dios por el mundo. […] OMP de Puerto Rico, tiene un papel fundamental en la acción del CAM6, que nos recuerda la universalidad de la Iglesia, al insertar a P.R. como sede de un evento internacional, pero de igual modo nos recuerda a todos los puertorriqueños, bautizados, nuestro llamado a ser misioneros tanto en otros países como en nuestras casas, familias y comunidades”.

P. José Orlando ofreció un mensaje en el que explicó cómo surgió la idea de solicitar que Puerto Rico fuera la sede del CAM6, y recalcó que este es un compromiso de todo los puertorriqueños por lo que instó a orar por el éxito de esta actividad que reunirá a más de 3 mil delegados de todo el continente americano. A esto le siguió la presentación de cuatro testimonios de misioneros puertorriqueños que viven la misión desde su realidad, uno como sacerdote, una familia misionera y dos laicas.

Siguió la presentación del Comité Ejecutivo y las Comisiones Nacionales del CAM6.

Pasadas las 11:00 de la mañana inició la misa presidida por Padre Obispo Rubén González Medina, CMF, Obispo de Ponce y presidente de la CEP. Concelabraron con él, Mons. Ghaleb Moussa Abdallah Bader, Delegado Apostólico para Puerto Rico y el resto de los Obispos de la CEP, así como los sacerdotes. Además de diáconos, religiosos y religiosas que junto al pueblo de Dios llegaron a ser parte de este Encuentro Nacional.

Cabe mencionar, que luego de la procesión de entrada se presentó el tríptico de Bolivia donde se celebró el VCAM y una bandera por el Mes Extraordinario y otra del CAM6.

Jóvenes portando las banderas de los países de América se colocaron a los lados del pasillo, donde pasaron los celebrantes a modo de escolta y luego desfilaron y colocaron las banderas en los lugares designados.

Padre Obispo Rubén ofreció el saludo inicial y de inmediato presentó al Delegado Apostólico, que ofreció un breve mensaje en el que agradeció la invitación en un momento tan importante para la Iglesia de P.R. “En el encuentro que tuvimos con el Santo Padre en junio de este año, nos dijo que el Nuncio no se representa a sí mismo, sino al Santo Padre y nosotros vamos a los lugares que el Santo Padre no puede ir”, afirmó. Tras el mensaje se pasó al encendido de las antorchas. En orden de fundación e incluyendo al Delegado Apostólico, cada Obispo se acercó al cirio pascual para encender su antorcha y colocarla en el lugar señalado previamente.

La misa continuó como de costumbre. Durante la homilía Padre Obispo Rubén recalcó que fue el Concilio Vaticano II quien abrió los ojos y la mente para comprender que la Iglesia es esencialmente misionera. “Este fue el tema central que la Conferencia de Aparecida nos invitó a profundizar invitándonos a ser discípulos misioneros de Jesucristo…”, precisó.

Indicó que durante este año y bajo el lema: Pon la misión de Jesús en el corazón de la Iglesia, “hemos ido tomando conciencia que por el bautismo todos tenemos una misión que realizar y que todos somos enviados a colaborar en el proyecto de salvación querido por nuestro Dios e iniciado con Jesucristo”.

Continuó diciendo: “Necesitamos evangelizadores con espíritu y eso es lo que le pedimos al Señor, que conceda a su Iglesia hombres y mujeres como dice el Papa Francisco que ‘tengan pasión por Jesús y pasión por su pueblo’”. Aclaró que la misión no es un negocio ni un proyecto empresarial. No es tampoco una organización humanitaria, no es un espectáculo para contar cuánta gente asistió… […] La misión es sobre todo experimentar el amor de Dios y ofrecerlo gratuitamente a través del testimonio de nuestra vida y de nuestras palabras”.

Antes de la bendición final, los delegados de misiones y un laico de cada diósecis subieron para recoger la antorcha y bandera del CAM6 de manos de sus Obispos y se colocaron en la parte de abajo. Mons. Daniel Fernández, realizó el envío y les impartió la bendición. Ellos hicieron el compromiso para responder al llamado y le pidieron al Señor que los guíe en esta encomienda. La bendición, el canto final y hasta pirotecnia culminaron el evento.■

Comisión de Comunicaciones del CAM 6
Para El Visitante

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León XIV: «El matrimonio es una comunidad de vida y amor fundada en la fidelidad y la entrega mutua»

Ciudad del Vaticano. – El papa León XIV presidió este miércoles, 21 de octubre, la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, donde reflexionó sobre la importancia del matrimonio y la familia a la luz de la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II. En su catequesis, destacó que el amor conyugal encuentra su fundamento en la entrega recíproca, la fidelidad y la unidad indisoluble de los esposos. La audiencia tuvo un significado especial al celebrarse pocos días después de que el Santo Padre recibiera el alta hospitalaria, tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido el pasado 13 de octubre. Antes de comenzar su reflexión, agradeció las numerosas muestras de cercanía y las oraciones ofrecidas por su recuperación. «Lo primero que quiero decirles es ¡gracias! Gracias por el apoyo de sus oraciones», expresó el Pontífice, invitando a los fieles a renovar su confianza en la bondad y misericordia de Dios. El matrimonio, una alianza de amor Al profundizar en las enseñanzas del Concilio Vaticano II, León XIV recordó que el matrimonio no puede comprenderse únicamente como un contrato jurídico, sino como una comunidad de vida y amor que nace de la decisión libre de los esposos de entregarse mutuamente. El Papa explicó que esta donación recíproca exige plena fidelidad y unidad indisoluble, siguiendo las palabras de Jesucristo: «Ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19,6). Asimismo, señaló que el amor matrimonial supera la atracción física y comprende la totalidad de la persona, expresándose mediante el afecto, la ternura, el respeto y la búsqueda del bien del otro. En este sentido, recordó que el hombre y la mujer poseen igual dignidad y están llamados a construir una relación que refleje el amor de Cristo por su Iglesia. La familia, fundamento de la sociedad Durante su enseñanza, el Santo Padre destacó también la dimensión social de la familia, definida por Gaudium et spescomo escuela del más rico humanismo y fundamento de la sociedad. Subrayó que la fecundidad del matrimonio encuentra una expresión particular en la procreación y educación de los hijos, a quienes el documento conciliar reconoce como un don extraordinario de la unión matrimonial. El Pontífice recordó que los esposos, al transmitir y educar la vida humana, participan de manera especial en la obra creadora de Dios y asumen una responsabilidad que debe ejercerse desde una conciencia formada a la luz del Evangelio y de las enseñanzas de la Iglesia. Un llamado a proteger la vida humana León XIV reiteró la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de toda vida humana desde su concepción, insistiendo en la necesidad de protegerla y respetarla. Asimismo, destacó que el amor conyugal y la transmisión responsable de la vida deben comprenderse desde una visión integral de la persona, en la que la entrega mutua y la apertura a la vida constituyen dimensiones fundamentales del matrimonio cristiano. El Santo Padre reconoció que la defensa y el acompañamiento de las familias representan una tarea pastoral cada vez más urgente, recordando la atención que la Iglesia ha dedicado a esta realidad durante las últimas décadas, particularmente mediante los sínodos sobre la familia convocados por el papa Francisco. Al concluir su catequesis, León XIV encomendó a todas las familias del mundo a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, pidiendo que su ejemplo ilumine el camino de los matrimonios y fortalezca su vocación al amor, la fidelidad y la comunión. Fuente: Vatican News.

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