En la escucha de tu Palabra: III Domingo del Tiempo Ordinario

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Nehemías 8, 2-4ª. 5-6. 8-10

Salmo 18

1 Corintios 12, 12-30

Lucas 1, 1-4. 4, 14-21

La «Plegaria Eucarística» es la oración central de la Misa, que el presidente proclama en nombre de toda la comunidad. (Cf. Ordenación general del misal romano 78-79) Dicha oración de acción de gracias y santificación inicia con lo que llamamos el prefacio cuando el sacerdote nos dice: «El Señor esté con ustedes» y respondemos «y con tu espíritu», etc. Pues fijándonos en esta parte tan importante de cada celebración eucarística vamos a mirar el inicio del prefacio IX del tiempo ordinario para nuestro comentario dominical.

Dicho prefacio, que canta las alabanzas del Día del Señor tan importante en la vida de cada cristiano, inicia con la descripción de tan hermoso día: «Hoy, tu familia, reunida en la escucha de tu Palabra, y en la comunión del pan único y partido, celebra el memorial del Señor resucitado». Cada domingo celebramos la pascua semanal llenándonos de la alegría y la gracia que emanan de dicha celebración y que impregnan toda la semana y la vida.

La narración que nos transmite el libro de Nehemías en la primera lectura, el salmo y la escena evangélica, nos invitan a mira la primera parte de la que nos habla el prefacio: «la escucha de tu Palabra» De igual forma desde hace dos años nos invita el Romano Pontífice a destacar este domingo la importancia y centralidad en nuestra vida cristiana de la Palabra de Dios.

La narración de la primera lectura nos presenta al pueblo atento a la lectura de la ley. Este domingo y estas lecturas nos pueden ayudar a pensar en nuestra actitud y disposiciones internas ante la proclamación de la Palabra. La Palabra de Dios es vital para la comunidad cristiana pues la Iglesia se edifica y crece escuchando la Palabra de Dios (Cf. ordenación de las lecturas de la Misa 7). Vemos también en el evangelio como Jesús entra a la sinagoga y se pone en pie para hacer la lectura del profeta Isaías.

Hemos de seguir los ejemplos que la liturgia de la Palabra de este domingo nos regala y hemos de hacer un examen personal, familiar y comunitario del papel de la Palabra de Dios en nuestra vida. Si la escuchamos y leemos con el mismo gozo con que el pueblo escuchaba a Esdras y los levitas en la primera lectura, si como el salmo podemos cantar las alabanzas de esa Palabra. Pero, sobre todo, si ella es de verdad el centro, luz y guía de nuestro caminar cristiano, si nuestra oración busca en esa Palabra su alimento, si nuestra pena y dolor encuentran en ella el consuelo de Dios.

Domingo día del Señor en que se nos sirven la mesa de la Palabra y la mesa de la Eucaristía.

P. Francisco Santiago Torres

Para El Visitante

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