La Educación Católica Puertorriqueña en el Jubileo

Del 27 de octubre al 1 de noviembre de 2025 se celebró en Roma el Jubileo del Mundo Educativo y, Puerto Rico, estuvo presente. Peregrinos de Esperanza, participaron en cada actividad de este Jubileo representantes de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, de la Universidad del Sagrado Corazón, y de las Escuelas Católicas de la Arquidiócesis de San Juan, así como de las Diócesis de Caguas, Fajardo-Humacao y Ponce.
El papa León XIV dio inicio al Jubileo del Mundo Educativo en la Basílica de San Pedro con la Eucaristía de inicio de año académico de las universidades y facultades pontificias de Roma. Allí, junto a S.E. José Tolentino card. de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Santo Padre firmó la carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza en el sexagésimo aniversario de la declaración conciliar Gravissimum educationis sobre la Educación
Cristiana.
Fueron varias las actividades en las que las y los peregrinos de la Educación Católica en Puerto Rico pudieron participar como parte de este Jubileo en lo que se llamó la “Aldea de la Educación”. La Iglesia de San Lorenzo in Piscibus, una de las más antiguas de Roma, hospedó “la Escuela del Corazón”, un espacio de oración para desarrollar una espiritualidad educativa que parta desde el Corazón, como lo promovió san John Henry Newman. Con el rezo de laudes y adoración eucarística se tuvieron catequesis con teólogos de la talla del sacerdote y escritor español Pablo d’Ors así como del italiano Fabio Rosini. Concurrentemente, en el Auditorio de la Conciliación, se llevó a cabo el congreso internacional “Constelaciones Educativas: un pacto con
el futuro” en el que ponentes de todo el mundo compartieron urgentes temas de actualidad sobre
tradiciones pedagógicas en diálogo con las más acuciantes necesidades del tiempo actual. El premio Nobel de Literatura de 2023, el noruego Jon Fosse, cerró el evento académico. Esta “aldea” también tuvo una muestra de diversos proyectos educativos de Europa y de América Latina.
Tanto estudiantes como profesores y demás “misioneros” del mundo educativo tuvieron estuvieron en audiencias con el papa León XIV tanto en el Aula Pablo VI como en la mismísima Plaza de San Pedro. En la audiencia pública del viernes, 31 de octubre, partiendo de su propia espiritualidad educativa agustina, invitó a educadores y educadoras a desarrollar en su misión con el estudiantado teniendo como “puntos cardinales” los valores de la interioridad, unidad, amor y alegría. El mismo viernes, 31 de octubre, en la Sala Clementina del Vaticano, el Papa se reunió con los miembros de la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL). En esa ocasión, pudo encontrarse con el Santo Padre el José A. Frontera
Agenjo, presidente de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Luego de las audiencias, las y los peregrinos del mundo educativo pasaron por la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro.
En la Solemnidad de Todos los Santos el sábado, 1 de noviembre, el Papa León XIV presidió en la Plaza de San Pedro la Eucaristía en la que declaró doctor de la Iglesia, y copatrón de la educación católica con santo Tomás de Aquino, a san John Henry Newman. En su homilía, el Santo Padre nos animó “a hacer de las escuelas, las universidades y toda realidad educativa,
incluso informal y callejera, los umbrales de una civilización del diálogo y la paz.”
Como parte de esta peregrinación como educadores y educadoras de la Esperanza, tuvimos la gran bendición de visitar con devoción las demás basílicas romanas y pasar por la Puerta Santa, en especial Santa María Maggiore, en donde se encuentra la tumba del querido y recordado Papa Francisco. Asimismo, en Asís, pudimos orar en los lugares santos del franciscanismo y pedir por nuestras y nuestros jóvenes ante san Carlo Acutis. De particular significado fue celebrar la Eucaristía en la capilla privada de los Padres Barnabitas de Roma en donde se encuentra la imagen original de la devoción a Nuestra Señora de la Divina Providencia. Allí dimos gracias por nuestro llamado a misionar en el mundo educativo y ofrecimos la realidad de nuestras universidades, institutos y colegios para que Ella, nuestra Madre y Maestra, nos conduzca por caminos que formen integralmente a nuestra niñez y juventud para ser agentes de cambio ennuestra realidad, constructores de la Civilización del Amor.

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León XIV: «El matrimonio es una comunidad de vida y amor fundada en la fidelidad y la entrega mutua»

Ciudad del Vaticano. – El papa León XIV presidió este miércoles, 21 de octubre, la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, donde reflexionó sobre la importancia del matrimonio y la familia a la luz de la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II. En su catequesis, destacó que el amor conyugal encuentra su fundamento en la entrega recíproca, la fidelidad y la unidad indisoluble de los esposos. La audiencia tuvo un significado especial al celebrarse pocos días después de que el Santo Padre recibiera el alta hospitalaria, tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido el pasado 13 de octubre. Antes de comenzar su reflexión, agradeció las numerosas muestras de cercanía y las oraciones ofrecidas por su recuperación. «Lo primero que quiero decirles es ¡gracias! Gracias por el apoyo de sus oraciones», expresó el Pontífice, invitando a los fieles a renovar su confianza en la bondad y misericordia de Dios. El matrimonio, una alianza de amor Al profundizar en las enseñanzas del Concilio Vaticano II, León XIV recordó que el matrimonio no puede comprenderse únicamente como un contrato jurídico, sino como una comunidad de vida y amor que nace de la decisión libre de los esposos de entregarse mutuamente. El Papa explicó que esta donación recíproca exige plena fidelidad y unidad indisoluble, siguiendo las palabras de Jesucristo: «Ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19,6). Asimismo, señaló que el amor matrimonial supera la atracción física y comprende la totalidad de la persona, expresándose mediante el afecto, la ternura, el respeto y la búsqueda del bien del otro. En este sentido, recordó que el hombre y la mujer poseen igual dignidad y están llamados a construir una relación que refleje el amor de Cristo por su Iglesia. La familia, fundamento de la sociedad Durante su enseñanza, el Santo Padre destacó también la dimensión social de la familia, definida por Gaudium et spescomo escuela del más rico humanismo y fundamento de la sociedad. Subrayó que la fecundidad del matrimonio encuentra una expresión particular en la procreación y educación de los hijos, a quienes el documento conciliar reconoce como un don extraordinario de la unión matrimonial. El Pontífice recordó que los esposos, al transmitir y educar la vida humana, participan de manera especial en la obra creadora de Dios y asumen una responsabilidad que debe ejercerse desde una conciencia formada a la luz del Evangelio y de las enseñanzas de la Iglesia. Un llamado a proteger la vida humana León XIV reiteró la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de toda vida humana desde su concepción, insistiendo en la necesidad de protegerla y respetarla. Asimismo, destacó que el amor conyugal y la transmisión responsable de la vida deben comprenderse desde una visión integral de la persona, en la que la entrega mutua y la apertura a la vida constituyen dimensiones fundamentales del matrimonio cristiano. El Santo Padre reconoció que la defensa y el acompañamiento de las familias representan una tarea pastoral cada vez más urgente, recordando la atención que la Iglesia ha dedicado a esta realidad durante las últimas décadas, particularmente mediante los sínodos sobre la familia convocados por el papa Francisco. Al concluir su catequesis, León XIV encomendó a todas las familias del mundo a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, pidiendo que su ejemplo ilumine el camino de los matrimonios y fortalezca su vocación al amor, la fidelidad y la comunión. Fuente: Vatican News.

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