El Papa llamó a construir una paz fundada en la justicia y advirtió sobre los riesgos de medir el valor de las personas por su productividad.
Durante su visita a la sede de la UNESCO en París, el viernes 25 de septiembre, el papa León XIV planteó una pregunta que, a su juicio, debe orientar la educación, la ciencia y la cultura: ¿qué significa ser humano? Desde esa interrogante, invitó a las naciones a trabajar por un mundo justo en el que cada persona pueda vivir con dignidad y cada pueblo crecer en paz.
El Pontífice recordó que todos llegamos al mundo necesitados de alimento, afecto y cuidado. Esa experiencia compartida, señaló, nos une como hermanos y nos recuerda que la vida es un don acompañado de responsabilidades hacia los demás. Cuando se olvida esa verdad, la persona corre el riesgo de ser tratada como un producto que puede explotarse o descartarse.

León XIV dedicó parte de su discurso a la paz. Condenó la guerra como la más terrible de las obras humanas, porque pone incluso la ciencia al servicio de la destrucción. Afirmó que los tratados son necesarios, pero que una paz duradera exige también justicia, verdad y la voluntad de reconocer al otro como hermano. Por eso destacó la misión educativa de la UNESCO: ayudar a formar una cultura capaz de superar las rivalidades y los conflictos.
Al hablar de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial, el Papa pidió que permanezcan al servicio de la persona. Advirtió sobre una paradoja: mientras se llama «inteligentes» a los sistemas informáticos, con frecuencia se juzga a los seres humanos por su eficiencia y se excluye a quienes parecen menos productivos. La dignidad, insistió, permanece intacta en la enfermedad, el sufrimiento y las situaciones de mayor vulnerabilidad.
El Santo Padre también abordó la comunicación digital. Señaló que disponer de más información no significa comprender mejor la realidad y alertó sobre la difusión de falsedades. En ese contexto, respaldó la alfabetización mediática y pidió proteger a niños y jóvenes de la explotación en los entornos digitales. La búsqueda de la verdad, sostuvo, es también una cuestión de justicia social.

Como medida concreta del respeto a la dignidad humana, León XIV propuso mirar el cuidado que reciben los más vulnerables: los niños, las personas con discapacidad, los adultos mayores, los migrantes, los refugiados y quienes sufren la guerra. Cerró su intervención con una invitación a fortalecer el diálogo entre culturas y la confianza entre los pueblos, convencido de que la educación y la ciencia pueden sembrar un futuro de paz cuando sirven a toda la familia humana.
Fuente: discurso del papa León XIV ante la UNESCO.
Fotos: Vatican Media


