TEXTO COMPLETO: Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de Colombia a Roma

Como ya es habitual al finalizar sus viajes internacionales, el Papa Francisco ofreció una rueda de prensa en el vuelo de regreso de Cartagena a Roma, tras su intensa visita a Colombia realizada del 6 al 10 de septiembre.

En la conferencia de prensa el Santo Padre aborda diversos temas como la situación de Venezuela, la crisis de Corea del Norte, la realidad de los jóvenes inmigrantes en Estados Unidos, los desastres naturales, y comenta también cómo está luego del golpe que sufrió en el papamóvil en Cartagena.

A continuación el texto completo de la rueda de prensa:

Greg Burke, Director de la Oficina de Prensa del Vaticano: Gracias Santo Padre, por el tiempo que nos dedica hoy después de un viaje intenso, cansado, muy cansado para algunos, pero también un viaje fructífero. En varias ocasiones usted ha dado las gracias a la gente por lo que le han enseñado. También nosotros aprendemos muchas cosas en esta cultura del encuentro y le damos las gracias por ello.

Colombia en particular, con su pasado reciente, y no solo reciente, nos ha ofrecido algunos testimonios fuertes, algunos testimonios emocionantes de perdón y de reconciliación. Pero también nos ha ofrecido una lección continua de alegría y de esperanza, dos palabras que usted ha usado mucho en este viaje. Ahora quizás usted quiera decir algo y después vamos con las preguntas. Gracias

Papa Francisco: Buenas tardes y muchas gracias por vuestro trabajo. Estoy conmovido de la alegría, de la ternura, de la juventud, de la nobleza del pueblo colombiano. Un pueblo noble que no tiene miedo a expresarse como siente, no tiene miedo a escuchar y a hacer ver lo que siente. Así lo percibo yo.

Esta es la tercera vez que yo recuerde (que he estado en Colombia), pero hay un obispo que me ha dicho: ‘no, usted ha estado una cuarta vez”, pero solo para pequeñas reuniones. Una vez en la Ceja y las otras dos en Bogotá, o tres, pero, no conocía la Colombia profunda, la que se ve en las calles. Bien, yo agradezco el testimonio de alegría, de esperanza, de paciencia en el sufrimiento de este pueblo. Me ha hecho mucho bien. Gracias.

Greg Burke: Bien, Santo Padre. Primera pregunta de César Moreno de Radio Caracol.

César Moreno: Gracias, Su Santidad. Muy buenas noches. Primero que todo, quisiera agradecerle por parte de todos los medios colombianos que nos acompañan aquí en este viaje, y de todos los compañeros y amigos por haber usted ido a nuestra patria, por habernos dado tantos mensajes tan lindos, tan profundos, por tanto, cariño, por tanta cercanía que usted le demostró al pueblo colombiano, Su Santidad. Muchas gracias

Usted llegó, Santo Padre, a un país dividido. Dividido por cuenta de un proceso de paz. Entre los que aceptan y no aceptan ese proceso. ¿Qué hacer concretamente, qué pasos dar, para acercar a las partes divididas, para que a nuestros dirigentes dejen ese odio, dejen ese rencor?. Si Su Santidad volviera, pudiera volver, a nuestro país en unos años, ¿Cómo cree, como le gustaría ver a Colombia? Gracias.

Papa Francisco: A mí me gustaría que el lema al menos fuese: “Demos el segundo paso”. Que al menos fuera ese. Yo pensaba que eran más. Calculaba por los 60, pero me dijeron 54 años de guerrilla, más o menos. Y ahí se acumula mucho, mucho. Mucho odio, mucho rencor, mucha alma enferma. Y la enfermedad no es culpable. Viene. Te la arrastra un sarampión y te agarra ¡Ah, perdona!, hablo italiano. La enfermedad no es algo culpable, viene.

Con estas guerrillas que de verdad había hecho, sea la guerrilla, sean los paramilitares, sean aquellos del aire, y también la corrupción tantas veces en el país, han cometido pecados malos que han provocado esta enfermedad del odio, de…Pero se han dado pasos que dan esperanza, pasos en la negociación, pero ha sido el último. Se ha dado el cese del fuego del ELN, y lo agradezco mucho, lo agradezco mucho eso. Pero hay algo más que yo he percibido. El querer de ir adelante en este proceso va más allá de las negociaciones que se están haciendo o se deben hacer.

Es una querencia espontánea, y allí está la fuerza del pueblo.  Yo tengo esperanza en esto. El pueblo quiere respirar, pero debemos ayudarlo con la cercanía, la oración, y sobre todo con la comprensión de cuánto dolor hay dentro de tanta gente.

Greg Burke: Ahora, Santo Padre José Mojica, de El Tiempo.

José Mojica: Santo Padre, un honor estar aquí, un honor estar aquí con usted. Mi nombre es José Mojica, soy periodista de El Tiempo, Casa editorial de Colombia, y le saludo en nombre también de mis colegas colombianos y de todos los medios de comunicación de mi país.

Colombia ha sufrido muchas décadas de violencia por cuenta de la guerra, por el conflicto armado, y también por el narcotráfico.

Sin embargo, los estragos de la corrupción en la política han sido tan perjudiciales como la misma guerra, y aunque no es nueva la corrupción, siempre hemos sabido que existe, ahora es más visible porque ya no tenemos las noticias de la guerra, del conflicto armado. ¿Qué hacer ante este flagelo, hasta dónde llevar a los corruptos, como castigarlos? Y, por último, ¿habría que excomulgar a los corruptos?

Papa Francisco: Me hace una pregunta que yo me la he planteado muchas veces. Yo me la he planteado de esta manera: ¿El corrupto tiene perdón? Yo me la planteé así. Y me la planteé cuando hubo un acto de… en la provincia de Catamarca, en la Argentina, un acto de maltrato, abuso, de violación de una chica. Y había gente metida ahí, muy ligada a los poderes políticos y económicos de esa provincia.

Yo escribí un pequeño libro que se llama “Pecado y corrupción”. Siempre. Todos somos pecadores y sabemos que el Señor está cerca nuestro. Que Él no se cansa de perdonar, pero la diferencia: ‘Dios nunca se cansa de perdonar’. Pero, el pecador, a veces se anima y pide perdón. El problema es que el corrupto se cansa de pedir perdón y olvida de como se pide perdón.

Esto es un problema grande. Es un estado de insensibilidad ante los valores, ante la destrucción, a la explotación de las personas. No es capaz de pedir perdón. Es como una condena aquí, es muy difícil ayudar a un corrupto, muy difícil, pero Dios puede hacerlo. Yo rezo por ello.

Greg Burke: Santo Padre ahora Hernán Reyes, de Telam.

Hernán Reyes: Santidad, del grupo de periodistas de lengua española. Usted ha hablado de este primer paso que ha dado Colombia. Hoy en la Misa ha dicho que no ha habido suficiente diálogo entre dos partes pero que ha sido necesario incorporar más actores. ¿Usted piensa que es posible replicar este modelo colombiano en otros conflictos en el mundo?

Papa Francisco: Integrar otras personas –que hoy en la homilía he hablado de esto hablando de la parte del Evangelio– integrar a las personas no es la primera vez.  En muchos conflictos han estado integradas otras personas. Un modo de ir adelante, un modo sapiencial de política.

Existe la sabiduría de pedir ayuda, pero creo que hoy he querido ponerlo en la homilía, que era un mensaje en la homilía, creo que estos recursos técnicos, digamos así, políticos, ayudan y piden a veces la intervención de las Naciones Unidas para salir de la crisis, pero solo un proceso de paz irá adelante si lo toma en mano el pueblo. Si un pueblo no lo toma en mano. Sí, podrá ir adelante un poco, se llegará a un compromiso.

Es lo que he querido que se escuche en esta visita. El protagonista de la pacificación o es el pueblo, o se llegará a un cierto punto. Pero cuando toma la iniciativa el pueblo es capaz de hacerlo bien. Yo veo que ese es el camino superior.

Elena Pinaris: Buenas tardes Santidad. Ante todo, queríamos preguntarle qué tal está. Hemos visto todos que se ha golpeado la cabeza. ¿Cómo está? ¿Se ha hecho daño?

Papa Francisco: Estoy bien. Me agaché para saludar a un niño, no vi el cristal y¡pum!

Pregunta: La pregunta es esta: mientras estamos en el vuelo, pasamos cerca del huracán Irma, que después de haber causado daños enormes y decenas de muertos en las islas del Caribe y Cuba, se teme que zonas de Florida puedan terminar bajo el agua. Seis millones de personas han debido dejar sus casas.

Después del huracán Harvey, han estado casi a la misma vez tres huracanes en la misma zona. Expertos aseguran que el calentamiento del océano es un factor que contribuye a hacer las tempestades y los huracanes estacionales más intensos. ¿Existe una responsabilidad moralde los líderes políticos, que desechan colaborar con las otras naciones para controlar las emisiones de gas de efecto invernadero porque dicen que el cambio climático sea obra del hombre?

Papa Francisco: Gracias. La última parte, para no olvidarle: quien niega esto debe ir a los científicos y preguntarles a ellos. Ellos hablan muy claro. Los científicos son precisos.  El otro día, cuando ha salido la noticia de ese barco ruso que ha ido de Noruega al Japón o el Polo Norte sin hielo, se deshiela, en la fotografía se veían trozos de hielo. Al Polo norte ahora se puede ir. Está muy claro, muy claro. Cuando ha salido esa noticia de una universidad, no me acuerdo de dónde, ha salido otra que decía: ‘tenemos solo 3 años para volver atrás, de lo contrario las consecuencias serán terribles’. Yo no sé si es verdad que son tres años o no, pero que si no volvemos atrás vamos para abajo es verdad.

Se ven los efectos del cambio climático, y los científicos dicen claramente el camino a seguir, y todos nosotros tenemos una responsabilidad. Todos, cada uno tiene una pequeña, o una grande. Una responsabilidad moral. No aceptar las opiniones o tomar decisiones. Tenemos que tomarlo en serio. Creo que es algo para no bromear.

Usted me preguntaba cuál era la responsabilidad moral. Cada uno tiene la suya.

Elena Pinaris: ¿Los políticos?

Papa Francisco: Los políticos tienen la suya. Cada uno la suya. Según la respuesta que dé.

Yo diría que cada uno tiene su propia responsabilidad moral, primero. Segundo, si uno está dudoso y piensa que esto no sea verdad, que pregunte a los científicos. Ellos son clarísimos. No son opiniones al aire. Son clarísimos, y luego que decida, y la historia juzgará las decisiones. Gracias.

Enzo Romeo: Buenas tardes, Santo Padre. Yo me uno a la pregunta que ha hecho antes la compañera. Porque usted muchas veces, en los discursos que ha hecho en Colombia, ha vuelto a llamar, de alguna manera, a la necesidad de hacer las paces con la creación. Respetar el medio ambiente como condición necesaria para que se pueda crear una paz social estable.

Los efectos del cambio climático, aquí en Italia –no sé si está informado- ha causado muchos muertos en Livorno. Muchos daños en Roma. Estamos todos preocupados por esta situación. ¿Por qué se tarda en el que se tome conciencia, sobre todo por parte de los gobiernos, que sin embargo parecen solícitos quizás en otros sectores, por ejemplo, en el armamentístico? Estamos viendo la crisis de Corea, también sobre esto me gustaría tener una opinión suya.

Papa Francisco: ¿Por qué? Me viene una frase del Antiguo Testamento, creo que de un salmo: ‘El hombre es un estúpido’, es un testarudo que no ve. El único animal creado que mete la pata sobre el mismo lugar es el hombre. El caballo etc. no. La soberbia, la suficiencia, de no, es así; y luego está el Dios bolsillo. No solo lo creado. Ttantas cosas, tantas decisiones, tantas contradicciones dependen del dinero.

Hoy, Cartagena. Yo he comenzado por una parte llamémosla pobre, de Cartagena, la otra parte, la parte turística: lujo, el lujo sin medida moral digamos, pero aquellos que van, ¿no se acuerdan de esto? Los analistas, sociopolíticos, no se acuerdan. El hombre es un estúpido, dice la Biblia. Es así, cuando no se ve, no se ve. Se mira solo una parte.

Y de Corea del Norte, te digo la verdad, no lo entiendo. De verdad, no entiendo el mundo de la geopolítica. Es muy fuerte para mí. Creo que, con lo que veo, hay una lucha de intereses que, se me escapa, no lo puedo explicar, de verdad. Pero lo otro importante: no se toma conciencia. Pienso en Cartagena hoy: ¿Esto es justo? ¿Se puede tomar conciencia?

Papa Francisco: La decana (Valentina). Me pusieron un ojo en compota

Valentina Alazraki: Lo siento. Santidad, Usted cada vez que se encuentra con los jóvenes en cualquier parte del mundo les dice siempre: ‘No se dejen robar la esperanza, no se dejen robar el futuro’. Por desgracia, en los Estados Unidos se ha abolida la ley de los “dreamers”, de los “soñadores”. Hablan de unos 800 mil chicos: tantos mexicanos, colombianos, de muchos países.

Usted no cree que con la abolición de esta ley los chicos pierden la alegría, la esperanza, el futuro. Y después, abusando de su gentileza y la de los colegas, si pudiera hacer una pequeña oración, un pequeño pensamiento para todas las víctimas del terremoto en México y del huracán Irma. Gracias.

Papa Francisco: Yo he escuchado de esta ley, no he podido leer los artículos, cómo se toma la decisión. No la conozco bien. Alejar a los jóvenes de la familia no es algo que de un buen fruto. Todo joven tiene su familia. Pienso que esta ley que creo que viene no del parlamento, sino del ejecutivo, si es así, no estoy seguro, tengo la esperanza de que se repiense un poco, porque he escuchado hablar al Presidente de los Estados Unidos que se presente como un hombre “pro life” (pro vida). Si es un buen hombre “pro life” entiende que la familia es la cuna de la vida y se debe defender la unidad. Me viene esto. Por eso tengo interés en estudiar bien la ley.

Verdaderamente, cuando los jóvenes se sienten, en general, sea este caso u otro caso, explotados, al final se sienten sin esperanza. ¿Y quien la roba?: la droga, otras dependencias, el suicidio, el suicidio juvenil es muy fuerte y viene cuando vienen sacados de la raíz.

Es muy importante la relación de un joven con las raíces. Los jóvenes desarraigados hoy, piden ayuda, quieren reencontrar la raíz, por eso yo insisto tanto en el diálogo entre ancianos y jóvenes. Que dialoguen con los padres, pero los ancianos. Porque allí están las raíces, un poco lejanas, para evitar los conflictos que puede haber con las raíces más próximas, la de los padres. Pero los jóvenes hoy tienen necesidad de reencontrar las raíces. Cualquier cosa que vaya contra la raíz les roba la esperanza.

De verdad, sobre esa ley no quiero expresarme porque no la he leído y no me gusta hablar de aquello que no he estudiado bien.

Y después, Valentina es mexicana, y México ha sufrido tanto. Yo pido a todos por solidaridad con la decana (Valentina), una oración por la patria, gracias.

Antonio Gasparoni, de ANSA: Santidad, en nombre del grupo italiano quiero hacerle una pregunta sobre la cuestión de los inmigrantes. En particular, sobre que recientemente la Iglesia italiana ha expresado, digamos así, una especie de comprensión sobre la nueva política del gobierno de restringir la salida de Libia en barcos.

Se ha escrito también que sobre esto tuvo usted un encuentro con el Presidente del Consejo, Gentiloni. Querríamos saber si efectivamente en este encuentro se ha hablado de este tema, y sobre todo qué piensa usted de esta política de cerrar las salidas, considerando también el hecho de que después los inmigrantes que se quedan en Libia, como ha sido también documentado por investigaciones, viven en condiciones deshumanas, en condiciones muy, muy precarias. Gracias.

Papa Francisco: El encuentro con el ministro Gentiloni ha sido un encuentro personal y no sobre este argumento, fue antes de este problema, que salió fuera después, algunas semanas después. Casi un mes después. Primero de este problema. Segundo, yo siento el deber y gratitud por Italia y Grecia porque han abierto el corazón a los inmigrantes.

Pero no basta con abrir el corazón, el problema del inmigrante es: primero un corazón abierto siempre, también es un mandamiento de Dios ¿no?: “Recibe, porque tú has sido esclavo en Egipto”. Pero un gobierno debe gestionar ese problema con la virtud propia del gobernador: la prudencia. ¿Qué significa? Primero: ¿Cuantos puestos tengo?

Segundo: No solo recibir, integrar, integrar. Yo he visto ejemplos, aquí en Italia, de integraciones preciosas. He ido a la universidad Roma Tre y me hicieron preguntas cuatro estudiantes. Una era la última. Yo la miraba y decía: ‘esta cara la conozco’. Era una que, menos de un año antes, ha venido con Lesbos con mi en el avión, ha aprendido la lengua, estudia biología, le han convalidado las materias y ha continuado. Ha aprendido la lengua. Esto se llama integrar, en otro vuelo, creo cuando volvíamos Suecia, he hablado de la política de integración de Suecia como un modelo. Pero también Suecia ha dicho con prudencia: este número yo no puedo. Porque existe el peligro de la no integración.

Tercero: es un problema humanitario, lo que usted decía.  La humanidad rinde consciencia de estos lager, las condiciones, que usted hablaba, el desierto. Yo he visto las fotografías. Primero de los explotadores. Usted hablaba del gobierno italiano, me da la impresión de que está haciendo de todo, en labor humanitaria, para resolver el problema que no puede asumir. Corazón siempre abierto, prudencia, integración y cercanía humanitaria.

Y hay una última cosa que quiero decir, sobre todo para África. Hay en el inconsciente nuestro un otro, un principio: África debe ser explotada. Hoy en Cartagena hemos visto un ejemplo de la explotación humana en cualquier caso. Un jefe de gobierno ha dicho una verdad sobre esto: los que huyen de la guerra son otro problema, pero hay muchos que huyen del hambre. Invirtamos allí para que crezcan, pero en el inconsciente colectivo está la cuestión de que cuando los países desarrollados van a África es para explotarla.

África es amiga y debe ser ayudada a crecer. Hoy otros problemas de guerra van por otro lado. No sé si con esto he clarificado.

I Media: Santidad, hoy usted ha hablado de Venezuela luego del ángelus. Usted ha pedido que se rechace todo tipo de violencia en la vida política. El jueves, después de la Misa en Bogotá, usted ha saludado a cinco obispos venezolanos.

Lo sabemos todos, la Santa Sede está y ha estado muy comprometida por un diálogo con ese país. Desde hace meses usted pide el fin de toda violencia. Pero el Presidente Maduro, por un lado, tiene palabras muy violentas contra los obispos, de otro lado dice que está con el Papa Francisco. ¿No sería posible tener palabras más fuertes y quizás más claras? Gracias Santidad

Papa Francisco: Creo que la Santa Sede ha hablado fuerte y claramente. Lo que dice el Presidente Maduro, que lo explique él. Yo no sé qué tiene en su mente, pero la Santa Sede ha hecho mucho enviando allí al grupo de trabajo de 4 expresidentes. Ha enviado a un nuncio de primer nivel. Después ha hablado con personas, ha hablado públicamente.

Yo muchas veces en el Ángelus he hablado de la situación buscando siempre una salida, ayudando, ofreciendo ayuda para salir. Parece que la cosa es muy difícil, y lo más doloroso es el problema humanitario, tanta gente que escapa o sufre. Debemos ayudar a resolverlo de todas maneras. Yo creo que la ONU debe hacerse sentir también allí para ayudar.

Greg Burke: Gracias Santidad, creo que debemos irnos.

Papa Francisco: ¿Por las turbulencias? Dicen que hay alguna turbulencia y tenemos que irnos. Muchas gracias por vuestro trabajo. Y una vez más quisiera agradecer el ejemplo del pueblo colombiano. Y querría terminar con una imagen. Lo que más me ha llegado de los colombianos en las cuatro ciudades ha sido la gente en las calles, saludándome.

Lo que más me ha llegado es que el papá, la mamá, alzaban a sus niños para hacérselo ver al Papa para que el Papa lo bendijera. Como diciendo: este es mi tesoro, esta es mi esperanza. Este es mi futuro. Yo te creo. Esto me ha llegado. La ternura, los ojos de esos padres, de esas madres. Precioso, precioso. Esto es un símbolo. Símbolo de esperanza, de futuro. Un pueblo que es capaz de hacer hijos y después los muestra, los hace ver así, como diciendo: este es mi tesoro, es un pueblo que tiene esperanza y tiene futuro. Muchas gracias.

(ACI/Prensa)

Mas leídos

Claretianos en Puerto Rico clausuran su Año Jubilar

90 años de un carisma que enciende y una...

León XIV pasa una noche tranquila tras su operación pulmonar

La Santa Sede informó que ofrecerá nuevos detalles sobre...

Clero de la Diócesis de Ponce inicia jornada de formación con la mirada puesta en Emaús

El encuentro busca promover la oración, la formación y...

Dr. Héctor Balvanera destaca el valor histórico y espiritual del Santuario de la Madre de la Divina Providencia

Durante el Simposio sobre el Año Jubilar Mariano y la devoción mariana en la identidad puertorriqueña, el investigador presentó un recorrido por cien años de historia, arquitectura y expresiones de fe que contribuyeron a consolidar la devoción a la Patrona de Puerto Rico. La historia del Santuario de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia, ubicado en la Catedral de San Juan Bautista, fue el tema central de la ponencia ofrecida por el Dr. Héctor Balvanera durante el Simposio sobre el Año Jubilar Mariano y la devoción mariana en la identidad puertorriqueña, celebrado este martes, 13 de octubre. Bajo una perspectiva histórica, arquitectónica y patrimonial, el investigador presentó un análisis del desarrollo del santuario entre 1853 y 1953, destacando cómo la arquitectura, el arte, la liturgia y la participación de los fieles contribuyeron a fortalecer una devoción que llegaría a convertirse en parte esencial de la identidad religiosa puertorriqueña. Durante su exposición, explicó que la historia de esta advocación mariana no puede comprenderse únicamente desde su reconocimiento como patrona, sino también desde los espacios sagrados, las imágenes y las prácticas religiosas que permitieron transmitir su significado de generación en generación. La reconstrucción de la Catedral y el origen del Santuario El Dr. Balvanera situó los orígenes del santuario en el proceso de reconstrucción de la Catedral de San Juan Bautista durante el siglo XIX, particularmente bajo el impulso del obispo Gil Esteve y Tomás, quien llegó a Puerto Rico en 1849. La Catedral, cuya construcción y transformación se extendieron durante varios siglos, había experimentado daños y modificaciones como consecuencia de fenómenos naturales y dificultades económicas. El proyecto de restauración permitió reorganizar y embellecer el templo, integrando elementos arquitectónicos y artísticos que reforzaron su importancia como sede episcopal. Según explicó, la reapertura solemne de la Catedral en 1852 fue interpretada por sus contemporáneos como una manifestación de la providencia divina. En ese contexto surgió la iniciativa de establecer un espacio dedicado a Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia, como expresión de gratitud por la culminación de las obras. El investigador destacó que la creación del santuario no fue una iniciativa aislada, sino parte de un mismo proyecto que buscaba restaurar tanto la estructura material de la Catedral como fortalecer la vida espiritual de la Iglesia en Puerto Rico. Un espacio donde el arte y la liturgia se encuentran Uno de los aspectos más destacados de la conferencia fue el análisis arquitectónico de la capilla dedicada a la Virgen, establecida en un espacio anteriormente vinculado a la advocación de Nuestra Señora de los Dolores. Balvanera explicó que su ubicación dentro de la Catedral responde a una organización que establece una relación entre los espacios dedicados a la Eucaristía y a la devoción mariana. Esta disposición permitió integrar el santuario al conjunto arquitectónico sin restar centralidad a las celebraciones litúrgicas. Asimismo, destacó el valor del programa iconográfico de la capilla, cuyas representaciones relacionan acontecimientos y personajes del Antiguo y Nuevo Testamento con la figura de María y su participación en la historia de la salvación. El investigador también abordó la evolución de las imágenes veneradas en el santuario, comenzando con el conjunto escultórico de la Virgen y el Niño encargado en Barcelona en 1853. Con el paso de los años, el espacio experimentó transformaciones y enriquecimientos artísticos, entre ellos la construcción del camarín en 1881 y la incorporación de elementos decorativos que resaltaron la dignidad de la imagen mariana. Una devoción construida por el pueblo Más allá de los elementos arquitectónicos, el Dr. Balvanera destacó el papel fundamental de los fieles en el desarrollo y sostenimiento del santuario. Desde sus comienzos, la comunidad participó en la adquisición de imágenes, el financiamiento de obras y la organización de celebraciones religiosas. Las novenas, las misas cantadas y otras prácticas de piedad contribuyeron a establecer una tradición devocional que trascendió generaciones. En este sentido, explicó que el reconocimiento de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia como Patrona de Puerto Rico no puede entenderse únicamente como resultado de una disposición eclesiástica, sino como la culminación de un proceso espiritual y cultural desarrollado durante décadas. La permanencia de las celebraciones y el compromiso de sacerdotes, benefactores y comunidades permitieron conservar esta tradición incluso durante los períodos de transformación del santuario. La coronación de 1953 y la identidad puertorriqueña La última parte de la ponencia estuvo dedicada a las intervenciones realizadas entre 1951 y 1953, relacionadas con la coronación de la imagen de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia. El investigador explicó que estos trabajos incluyeron la restauración de elementos del santuario y de la imagen, así como la incorporación de símbolos que reafirmaron el vínculo entre la advocación mariana y el pueblo puertorriqueño. Entre ellos destacó la colocación del escudo de Puerto Rico y una inscripción conmemorativa que identificaba a la Virgen como protectora del país. Para Balvanera, la coronación de 1953 representó el reconocimiento solemne de una realidad espiritual construida durante un siglo mediante la participación de generaciones de fieles. También llamó la atención sobre la presencia de la cripta episcopal bajo el santuario, un elemento que permite relacionar la historia de la devoción mariana con la sucesión de los pastores que han acompañado a la Iglesia en Puerto Rico. Patrimonio, memoria y fe Al concluir su intervención, el Dr. Balvanera subrayó que los patronazgos religiosos requieren mucho más que reconocimientos oficiales: necesitan lugares, imágenes y prácticas capaces de conservar y transmitir la memoria espiritual de una comunidad. Desde esta perspectiva, el Santuario de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia constituye un testimonio vivo de la relación entre la fe católica y la identidad puertorriqueña. Su historia demuestra cómo la arquitectura, el arte y la liturgia pueden convertirse en expresiones concretas de la experiencia religiosa de un pueblo. La ponencia ofreció así una mirada al patrimonio mariano de Puerto Rico, invitando a reconocer en el santuario catedralicio no solamente un espacio de veneración, sino también un lugar donde convergen la historia, la memoria colectiva y la fe de generaciones de puertorriqueños.

Topics

Claretianos en Puerto Rico clausuran su Año Jubilar

90 años de un carisma que enciende y una...

León XIV pasa una noche tranquila tras su operación pulmonar

La Santa Sede informó que ofrecerá nuevos detalles sobre...

Dr. Héctor Balvanera destaca el valor histórico y espiritual del Santuario de la Madre de la Divina Providencia

Durante el Simposio sobre el Año Jubilar Mariano y la devoción mariana en la identidad puertorriqueña, el investigador presentó un recorrido por cien años de historia, arquitectura y expresiones de fe que contribuyeron a consolidar la devoción a la Patrona de Puerto Rico. La historia del Santuario de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia, ubicado en la Catedral de San Juan Bautista, fue el tema central de la ponencia ofrecida por el Dr. Héctor Balvanera durante el Simposio sobre el Año Jubilar Mariano y la devoción mariana en la identidad puertorriqueña, celebrado este martes, 13 de octubre. Bajo una perspectiva histórica, arquitectónica y patrimonial, el investigador presentó un análisis del desarrollo del santuario entre 1853 y 1953, destacando cómo la arquitectura, el arte, la liturgia y la participación de los fieles contribuyeron a fortalecer una devoción que llegaría a convertirse en parte esencial de la identidad religiosa puertorriqueña. Durante su exposición, explicó que la historia de esta advocación mariana no puede comprenderse únicamente desde su reconocimiento como patrona, sino también desde los espacios sagrados, las imágenes y las prácticas religiosas que permitieron transmitir su significado de generación en generación. La reconstrucción de la Catedral y el origen del Santuario El Dr. Balvanera situó los orígenes del santuario en el proceso de reconstrucción de la Catedral de San Juan Bautista durante el siglo XIX, particularmente bajo el impulso del obispo Gil Esteve y Tomás, quien llegó a Puerto Rico en 1849. La Catedral, cuya construcción y transformación se extendieron durante varios siglos, había experimentado daños y modificaciones como consecuencia de fenómenos naturales y dificultades económicas. El proyecto de restauración permitió reorganizar y embellecer el templo, integrando elementos arquitectónicos y artísticos que reforzaron su importancia como sede episcopal. Según explicó, la reapertura solemne de la Catedral en 1852 fue interpretada por sus contemporáneos como una manifestación de la providencia divina. En ese contexto surgió la iniciativa de establecer un espacio dedicado a Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia, como expresión de gratitud por la culminación de las obras. El investigador destacó que la creación del santuario no fue una iniciativa aislada, sino parte de un mismo proyecto que buscaba restaurar tanto la estructura material de la Catedral como fortalecer la vida espiritual de la Iglesia en Puerto Rico. Un espacio donde el arte y la liturgia se encuentran Uno de los aspectos más destacados de la conferencia fue el análisis arquitectónico de la capilla dedicada a la Virgen, establecida en un espacio anteriormente vinculado a la advocación de Nuestra Señora de los Dolores. Balvanera explicó que su ubicación dentro de la Catedral responde a una organización que establece una relación entre los espacios dedicados a la Eucaristía y a la devoción mariana. Esta disposición permitió integrar el santuario al conjunto arquitectónico sin restar centralidad a las celebraciones litúrgicas. Asimismo, destacó el valor del programa iconográfico de la capilla, cuyas representaciones relacionan acontecimientos y personajes del Antiguo y Nuevo Testamento con la figura de María y su participación en la historia de la salvación. El investigador también abordó la evolución de las imágenes veneradas en el santuario, comenzando con el conjunto escultórico de la Virgen y el Niño encargado en Barcelona en 1853. Con el paso de los años, el espacio experimentó transformaciones y enriquecimientos artísticos, entre ellos la construcción del camarín en 1881 y la incorporación de elementos decorativos que resaltaron la dignidad de la imagen mariana. Una devoción construida por el pueblo Más allá de los elementos arquitectónicos, el Dr. Balvanera destacó el papel fundamental de los fieles en el desarrollo y sostenimiento del santuario. Desde sus comienzos, la comunidad participó en la adquisición de imágenes, el financiamiento de obras y la organización de celebraciones religiosas. Las novenas, las misas cantadas y otras prácticas de piedad contribuyeron a establecer una tradición devocional que trascendió generaciones. En este sentido, explicó que el reconocimiento de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia como Patrona de Puerto Rico no puede entenderse únicamente como resultado de una disposición eclesiástica, sino como la culminación de un proceso espiritual y cultural desarrollado durante décadas. La permanencia de las celebraciones y el compromiso de sacerdotes, benefactores y comunidades permitieron conservar esta tradición incluso durante los períodos de transformación del santuario. La coronación de 1953 y la identidad puertorriqueña La última parte de la ponencia estuvo dedicada a las intervenciones realizadas entre 1951 y 1953, relacionadas con la coronación de la imagen de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia. El investigador explicó que estos trabajos incluyeron la restauración de elementos del santuario y de la imagen, así como la incorporación de símbolos que reafirmaron el vínculo entre la advocación mariana y el pueblo puertorriqueño. Entre ellos destacó la colocación del escudo de Puerto Rico y una inscripción conmemorativa que identificaba a la Virgen como protectora del país. Para Balvanera, la coronación de 1953 representó el reconocimiento solemne de una realidad espiritual construida durante un siglo mediante la participación de generaciones de fieles. También llamó la atención sobre la presencia de la cripta episcopal bajo el santuario, un elemento que permite relacionar la historia de la devoción mariana con la sucesión de los pastores que han acompañado a la Iglesia en Puerto Rico. Patrimonio, memoria y fe Al concluir su intervención, el Dr. Balvanera subrayó que los patronazgos religiosos requieren mucho más que reconocimientos oficiales: necesitan lugares, imágenes y prácticas capaces de conservar y transmitir la memoria espiritual de una comunidad. Desde esta perspectiva, el Santuario de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia constituye un testimonio vivo de la relación entre la fe católica y la identidad puertorriqueña. Su historia demuestra cómo la arquitectura, el arte y la liturgia pueden convertirse en expresiones concretas de la experiencia religiosa de un pueblo. La ponencia ofreció así una mirada al patrimonio mariano de Puerto Rico, invitando a reconocer en el santuario catedralicio no solamente un espacio de veneración, sino también un lugar donde convergen la historia, la memoria colectiva y la fe de generaciones de puertorriqueños.

Mons. Francisco Medina profundiza en las raíces bíblicas de la devoción a la Virgen María

Durante el Simposio sobre el Año Jubilar Mariano y la devoción mariana en la identidad puertorriqueña, el sacerdote destacó cómo las Sagradas Escrituras presentan a María como la nueva Eva, la Reina Madre y la nueva Arca de la Alianza. La figura de la Santísima Virgen María y su presencia en la historia de la salvación fueron el eje central de la ponencia ofrecida por monseñor Francisco Medina durante el Simposio sobre el Año Jubilar Mariano y la devoción mariana en la identidad puertorriqueña, celebrado este martes, 13 de octubre. Bajo el tema «Tipología mariana en el Antiguo Testamento», Mons. Medina presentó un recorrido bíblico y teológico que permitió comprender cómo diversos personajes, acontecimientos y símbolos del Antiguo Testamento anticipan la misión de María en el misterio de Cristo. Al comenzar su exposición, explicó que la tipología bíblica es un método de interpretación de las Sagradas Escrituras que establece una relación entre personas, acontecimientos e instituciones del Antiguo Testamento y su cumplimiento definitivo en el Nuevo Testamento. En este sentido, recordó que toda la Escritura tiene como protagonista a Jesucristo y que la tipología permite descubrir la unidad de la historia de la salvación, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. María, la nueva Eva El primer aspecto desarrollado fue la relación entre Eva, madre de todos los vivientes, y la Virgen María, reconocida en la tradición cristiana como la nueva Eva. Mons. Medina explicó que, así como san Pablo presenta a Jesucristo como el nuevo Adán, los primeros cristianos encontraron en María una figura vinculada a la nueva creación inaugurada por Cristo. Para ilustrarlo, profundizó en el relato de las bodas de Caná, narrado en el Evangelio de san Juan, donde Jesús se dirige a su madre utilizando la expresión «mujer», la misma que vuelve a emplear desde la cruz. Según explicó, esta expresión establece una conexión con el relato del Génesis y permite comprender la maternidad espiritual de María, que se extiende a todos los discípulos de Cristo. Mientras Eva estuvo vinculada a la caída del primer Adán, María aparece asociada a la manifestación de la gloria de Jesús, cuando invita a los servidores a cumplir su voluntad. María como Reina Madre En un segundo momento, el sacerdote abordó la figura de la Reina Madre en la monarquía de Israel, conocida como Gebirá, quien ocupaba un lugar de honor junto al rey y ejercía una función de consejo e intercesión. A partir del relato bíblico de Betsabé y el rey Salomón, explicó cómo la madre del monarca era recibida con respeto y colocada a su derecha, sin que ello disminuyera la autoridad del rey. Esta imagen, señaló, ayuda a comprender la misión intercesora de María ante Jesucristo, heredero del trono de David. En particular, destacó nuevamente las bodas de Caná, donde la Virgen presenta a su Hijo una necesidad concreta: la falta de vino durante la celebración. La intervención de María no sustituye la autoridad de Jesús, sino que conduce a los demás hacia Él mediante una exhortación que resume su misión maternal: «Hagan lo que Él les diga». La nueva Arca de la Alianza La tercera parte de la ponencia estuvo dedicada a María como la nueva Arca de la Alianza, una de las imágenes bíblicas más significativas de la tradición mariana. Mons. Medina recordó que el Arca del Antiguo Testamento contenía las tablas de la Ley, el maná y la vara de Aarón, elementos que representaban la alianza de Dios con su pueblo, el alimento recibido en el desierto y la autoridad sacerdotal. En contraste, María llevó en su seno a Jesucristo, plenitud de la nueva alianza, verdadero pan de vida y sumo sacerdote. Para fundamentar esta interpretación, estableció paralelismos entre el traslado del Arca narrado en el segundo libro de Samuel y la visita de María a su prima Isabel, presentada en el Evangelio de san Lucas. Entre las semejanzas destacó la alegría ante la presencia divina, la permanencia de tres meses y las expresiones de asombro de David e Isabel ante la llegada de quien porta la presencia de Dios. Asimismo, hizo referencia al Catecismo de la Iglesia Católica y a la reflexión de los Padres de la Iglesia, particularmente san Ambrosio, para mostrar cómo esta interpretación forma parte de la tradición cristiana. Una devoción profundamente puertorriqueña Hacia el cierre de su intervención, Mons. Medina vinculó estas enseñanzas bíblicas con la profunda devoción mariana que caracteriza al pueblo puertorriqueño. Recordó el testimonio histórico de fray Íñigo Abbad y Lasierra sobre la práctica del Santo Rosario entre las familias de Puerto Rico, destacando que esta tradición religiosa ha acompañado la vida espiritual del país durante generaciones. También evocó la visita de san Juan Pablo II a Puerto Rico y su llamado a cultivar la oración del Rosario como expresión de fe y cercanía con la Santísima Virgen. En el contexto del mes de octubre, dedicado especialmente al Santo Rosario, el sacerdote invitó a profundizar en el conocimiento de María desde las Sagradas Escrituras y a fortalecer una devoción que conduzca siempre al encuentro con Jesucristo. La ponencia permitió reconocer que la devoción mariana no constituye únicamente una expresión cultural heredada, sino que encuentra sus fundamentos en la revelación bíblica y en la tradición viva de la Iglesia. De esta manera, el Simposio continúa ofreciendo un espacio de reflexión sobre la presencia de la Virgen María en la fe, la historia y la identidad religiosa del pueblo puertorriqueño.

Papa León XIV es operado con éxito en el Hospital Gemelli de Roma

Ciudad del Vaticano, 13 de octubre de 2026. — La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó este martes que la intervención quirúrgica a la que fue sometido el papa León XIV en el Hospital Policlínico Gemelli de Roma concluyó exitosamente y conforme a lo previsto por el equipo médico. Mediante un breve comunicado, el Vaticano informó que la operación se desarrolló dentro de los plazos establecidos y que el Santo Padre ya regresó a su habitación, donde permanecerá bajo observación médica durante su recuperación.  La intervención tuvo como propósito extirpar un nódulo pulmonar que había sido detectado en una etapa temprana. El propio Pontífice anunció el pasado domingo, durante el rezo del Ángelus, que se sometería al procedimiento siguiendo las recomendaciones de sus médicos. La operación estuvo a cargo de un equipo médico dirigido por el cirujano torácico Stefano Margaritora, especialista en este tipo de intervenciones.  La Santa Sede adelantó que ofrecerá información adicional sobre la evolución del Santo Padre en las próximas horas. Hasta el momento, no se han comunicado mayores detalles sobre su condición posoperatoria ni sobre posibles ajustes a su agenda pastoral. La noticia llega en medio de las numerosas expresiones de cercanía y oración de fieles de distintas partes del mundo, quienes han acompañado espiritualmente al sucesor de Pedro durante este proceso. Desde Puerto Rico, la Iglesia continúa unida en oración por la pronta y completa recuperación del papa León XIV, pidiendo al Señor que lo fortalezca y le conceda salud para continuar su misión al servicio de la Iglesia universal.

Fieles acompañan en oración a León XIV ante su operación en el Gemelli

ROMA — Entre plegarias y expresiones de cariño, fieles...

Artículos Recientes

Categorías Populares