Una nueva etapa episcopal da inicio en la historia de la Diócesis de Mayagüez con la ordenación episcopal de Mons. Ángel Luis Ríos Matos.

La celebración tuvo lugar en el Palacio de Deportes Germán “Wilkins” Vélez de Mayagüez el 1 de agosto de 2020. Desde tempranas horas el pueblo comenzó a llegar para poder cumplir con los estrictos protocolos establecidos a causa de la pandemia del Coronavirus COVID19. El Palacio de Deportes se ocupó a menos del 25% de capacidad, lo que representó unas 1,200 personas. Esto para cumplir con el distanciamiento social y con las prioridades establecidas: protección y prevención. Obispos, sacerdotes, Corrada del Río, SJ, Obispo de la Diócesis de Mayagüez, presidió la celebración, imposición de manos y oración consecratoria. Los co-ordenantes fueron Mons. Roberto O. González Nieves, OFM, Arzobispo Metropolitano de San Juan y Padre Obispo Rubén A. González Medina, CMF, Obispo de Ponce y Presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña. Además, estuvieron presentes Mons. Ghaleb Bader, Delegado Apostólico para Puerto Rico; Mons. Daniel Fernández, Obispo de Arecibo; Mons. Eusebio Ramos, Obispo de Caguas y Administrador Apostólico de Fajardo-Humacao; Mons. Luis F. Miranda, Obispo Electo de Fajardo-Humacao; Mons. Alberto Figueroa, Obispo Auxiliar de San Juan y Mons. Enrique Hernández, Obispo Emérito de Caguas.

Al filo de las 9:30 comenzó la transmisión televisada, por radio y por las redes sociales con un preámbulo. Con ánimo efervescente inició la fiesta aproximadamente a las 10:00 de la mañana. “Nuestra Iglesia Diocesana vive hoy un momento de júbilo. […] Un hijo de esta Iglesia local es consagrado como sucesor de los Apóstoles”, pronunció P. Edgardo Acosta, durante la monición de entrada.

Las primeras palabras de Mons. Corrada fueron unos vítores con fuerza que lo han acompañado durante sus 9 años de episcopado en Mayagüez: ¡Viva Cristo Redentor! ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen María! ¡Viva Nuestra Señora de Monserrate! ¡Viva nuestro Beato Carlos Manuel! ¡Viva la Diócesis de Mayagüez!

Luego de la proclamación del Evangelio, la asamblea cantó el himno Veni, Creator Spiritus. Entonces, Mons. Gonzalo Díaz, Vicario General de la Diócesis, peticionó la ordenación: “Reverendísimo Padre, la Iglesia de la Dió cesis de Mayagüez pide que ordenes obispo al presbítero Ángel Luis Ríos Matos”. El Obispo Corrada respondió: “¿Tienes el Mandato Apostólico?” y el Vicario respondió: “Lo tenemos”. Fue entonces que Mons. Gonzalo mostró el pergamino del Mandato Apostólico. Fue el Delegado Apostólico del Papa Francisco para Puerto Rico que dio lectura del documento ante una asamblea silente.

Ama con justicia y ternura… Un momento sorpresivo fue la lectura de la carta del Cardenal Baltazar Porras Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas, Venezuela. Hace más de tres décadas el hoy Cardenal fue el rector del Seminario San José de Caracas donde Mons. Ángel Luis se formó. “Recibirás la plenitud del Espíritu Santo para darla con generosidad a la grey que te ha sido confiada por el Papa Francisco”, indicó el Cardenal.

Entre anécdotas y recuerdos, puntualizó que “te tocará ahora ir en busca de la oveja perdida y conducir al redil a la extraviada. Las apacentarás con justicia y, como nos recuerda el Papa Francisco que el Señor nos ama, con ternura”.

Proclama con valentía y atrevimiento Mons. Corrada inició su elocuente homilía al afirmar: “Damos un paso adelante en la historia de la Diócesis de Mayagüez”. Esto a pesar de todas las pruebas actuales que enfrenta la Diócesis y Puerto Rico como retos económicos de un País en quiebra desde el 2008, los ciclones del 2017, la serie sísmica que inició en diciembre de 2019 y que continúa, la pandemia del COVID-19 y los recientes estragos de la tormenta Isaías en el oeste. “La Iglesia hoy llama al Padre Ángel Luis a servir a Jesucristo. La sucesión apostólica es una llamada, un envío, una misión de Cristo en el tiempo, en el ahora”, detalló el Obispo Corrada. Fue entonces que Mons. Corrada claramente conmovido se dirigió a la asamblea para decir: “Como Obispo de Mayagüez hasta este momento, les pido que reciban al Padre Ángel Luis como nuestro Obispo consagrado hoy por mandato del Papa Francisco. Y que le  hagan caso (pausa), háganle caso (pausa), porque si lo escuchan a él, escuchan a Cristo”.

Con la fuerza que le caracteriza se dirigió nuevamente al Obispo Electo que sería ordenado en pocos momentos para decirle: “Te digo Ángel Luis, pórtate bien, acuérdate que eres elegido por el Señor Jesucristo, eres escogido de entre todos para servirles a todos en las cosas de Dios. No confundas lo pasajero con lo eterno. Tu labor Ángel Luis es de servicio, no de honor. Preside como el más pequeño y sirviendo a los demás. Pero proclama la palabra de Dios y hazlo con valentía y atrevimiento, esas dos cosas las tienes, con paciencia y deseo de enseñar, no mandar”.

Es necesario aclarar que los signos epis copales fueron bendecidos el 31 de julio de 2020, a las 7:00 p.m., en la Catedral Nuestra Señora de la Candelaria de Mayagüez.

Luego de la homilía, puesto de pie frente al Obispo Corrada, el Obispo Electo contestó las 9 preguntas. Con Mons. Ángel Luis postrado frente al altar y con la asamblea en actitud de oración, se cantaron las letanías de los Santos.

Imposición de manos, unción y signos Uno de los momentos más sublimes fue la imposición de manos del Obispo consagrante y los obispos co-consagrantes, signo por el cual se transmite el don del episcopado. El Obispo Electo se arrodilló frente al Obispo Corrada quien impuso sus manos lentamente y en total silencio.

Luego, se le impuso el Libro de los Evangelios, sostenido por un diácono a la derecha y otro a la izquierda, como un techo sobre la cabeza del Obispo aún de rodillas. Fue entonces que Mons. Corrada pronunció la oración consecratoria.

Fue en este momento que se ungió la cabeza del Obispo Ángel Luis con el Santo Crisma y se le entregó el Libro de los Evangelios, porque de ahí nace su misión. Y se le entregaron los demás signos episcopales al colocarle el anillo en el dedo anular de la mano derecha como signo de fidelidad a la Iglesia, la mitra en su cabeza que indica la plenitud del sacerdocio y el báculo en sus manos como signo de su oficio pastoral.

Con una asamblea de pie aplaudiendo enérgicamente, el Obispo recién ordenado se levantó y Mons. Corrada -desde ese momento Obispo Emérito- le cede la presidencia de la celebración y lo dirige a la cátedra (trasla- dada al recinto desde la Catedral para la ocasión) para que se siente en ella. Entre jubilo y aplausos, Mons. Ángel Luis recibe el abrazo de paz de sus hermanos obispos presentes.

La distribución de la Comunión se llevó a cabo con varias medidas cautelares como por ejemplo la desinfección de manos, el distanciamiento social y los sacerdotes se movieron por distintas áreas del complejo. Luego, el Obispo de Mayagüez recién ordenado recorrió el interior del complejo impartiendo la bendición mientras se cantó el himno Señor, Dios eterno (Te Deum).

 

“De entre ustedes he salido” Con cercanía y lleno de emoción, Mons. Ángel Luis dirigió su primer mensaje tras ser ordenado. Se desbordó en agradecimiento a sus hermanos obispos, a los sacerdotes, a las autoridades civiles, los lideres de distin tas iglesias evangélicas presentes, a su familia y al pueblo de Dios que peregrina en Diócesis y en Puerto Rico presente y que sintonizó la transición en las distintas plataformas.

“Mi agradecimiento y alabanza a Dios todopoderoso a quien reitero mi adoración y servicio. Mi agradecimiento al Santo Padre Francisco a quien hoy reitero mi obediencia total y absoluta. Mi agradecimiento a mi Obispo Álvaro Corrada a quien reitero mi respeto y también (golpe con el báculo en el suelo) mi fraternidad episcopal, (otro golpe) con fuerza, como tiene que caminar la Iglesia de Jesucristo”, dijo seguido de aplausos Aludió a su mensaje tras darse a conocer su nombramiento el pasado 9 de mayo. “Me presenté ante ustedes con temor y con temblor, hoy me vuelvo a presentar de igual manera”. Por ello añadió: “Hoy me presento ante ustedes como su pastor, como su servidor, como su maestro”.

El Obispo Ángel Luis pidió al pueblo que lo ayude en su ministerio episcopal y que recen por él. “En el oeste nací, en el oeste me engendraron a la fe, en el oeste me crié, en el oeste me hice sacerdote, para como misionero de la Virgen de la Caridad, servir a la Diócesis de Ma- yagüez. De entre ustedes he salido y ahora Dios me pide que sea su obispo. Déjenme ser uno de ustedes, déjenme ser de ustedes y déjenme ser obispo para ustedes. Déjenme ser obispo bueno, amigo, hermano, compañero de camino, pero sobre todo obispo y pastor de ustedes. Quiero seguir cantando aguinaldos, amando a la Iglesia, a las parroquias y amando y defendiendo a mi patria querida. Pero ahora tengo que ser su obispo y pastor”, articuló con voz fuerte y pausada.

Al citar el poeta y Obispo Mons. Pedro Casaldáliga se le entrecortó la voz. Por este mero hecho de ser también obispo, nadie me va a pedir -y así lo espero hermanos- que deje yo de ser un hombre, humanamente frágil como todos, humanamente libre como algunos, humanamente vuestro. Añadió para adaptar el poema: “Nadie me va a pedir que deje yo mi Aguada, mi gente, mi familia, mis tradiciones boricuas, mi patria y mi bandera (aplausos)”.

Priorizó en su mensaje a los pobres, los que no se sienten vinculados a la fe, la familia, la juventud, la misión continental y permanente y la Iglesia en salida, que forma líos porque “quiero y tengo que ser para esta Diócesis un obispo misionero”.

Al culminar el mensaje, P. Eric García, Canciller diocesano, levantó acta. Luego de la bendición final, los fieles salieron de manera organizada por secciones con altas restricciones para evitar reuniones en las áreas aledañas.

¿Quién es Mons. Ángel Luis? Por otro lado, Mons. Ángel Luis fue nombrado Obispo para la Diócesis de Mayagüez por el Papa Francisco el 9 de mayo de 2020. Al momento de ser nombrado obispo, cuenta con 35 años de ministerio sacerdotal. Como Obispo de la Diócesis de Mayagüez, se convierte en el tercer obispo de la Diócesis y sucesor de Mons. Álvaro Corrada del Río, S.J., y de Mons. Ulises Aurelio Casiano Vargas, de feliz memoria Mons. Ángel Luis nació 5 de octubre de 1956 en Aguada. Estudió en el Seminario San José de Venezuela y fue ordenado sacerdote el 11 de enero de 1985 en su pueblo natal mediante la imposición de manos de Mons. Ulises Casiano. Luego de laborar en varias parroquias de la Diócesis, cursó estudios doctorales en derecho canónico en la Pontificia Javeriana de Bogotá, Colombia.

Cabe resaltar que Mons. Ángel Luis durante sus más de tres décadas de ministerio sacerdotal ha sido un defensor de la vida, los no nacidos y los derechos humanos. Además se destaca como integrante del consejo de consultores de la Diócesis y es uno de los cuatro misioneros de la misericordia con los que cuenta Puerto Rico y que fueron designados por el Papa Francisco en la coyuntura del Jubileo Extraordinario de la Misericordia en el 2016.

 

Enrique I. López López

Para El Visitante

 

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