Preparen el camino del Señor

Baruc, secretario de Jeremías, también profetiza esperanza y salvación a un pueblo afligido por la derrota por parte de Babilonia, y su destierro a esa ciudad.

San Pablo no disimula su cariño a la Comunidad de Filipos, por su amor y fidelidad a la Palabra da Dios, y por eso la llena de bendiciones.

San Lucas, como es propio suyo, nos presenta la figura de San Juan Bautista con su gran mensaje: preparen el camino al Señor.

Para entender el mensaje de las lecturas, es bueno entender el contexto. Baruc es profeta poco conocido quizás por el hecho de que su libro es uno de los libros aceptados como inspirados por el Espíritu Santo por parte de la Iglesia Católica, no así por los protestantes (deuterocanónicos).  Sigue la misma línea de Jeremías de llenar de esperanza a los habitantes de Jerusalén, una vez la ciudad fue destruida y sus habitantes deportados por parte de Babilonia. En medio del dolor que supuso esta situación, Baruc promete la venida de tiempos mejores porque, aún en la destrucción, Israel no dejaba de ser el pueblo de Dios y Dios es fiel a sus promesas. Dios no va a dejar solo a su pueblo. Esto nos debe de servir como inspiración o aliciente en los momentos de dificultad, cuando las cosas se nos ponen difíciles o dolorosas: Dios no nos abandona, no nos deja solos.  

Algunas cartas de San Pablo son fuertes o regañonas, como la de los Gálatas. Pero, la Carta a los Filipenses en una de las más hermosas, conocida por el versículo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Esto se debe a que la comunidad cristiana de Filipos, pequeña como la de Tesalónica, es una comunidad fervorosa, piadosa, generosa, siempre dispuesta a ayudar a San Pablo en cualquier necesidad. Eso por eso que San Pablo le dedica estas hermosas palabras, junto con una serie de bendiciones, para la perseverancia de ellos.

Comenzamos el Ciclo C y con él, el Evangelio de San Lucas, de la Misericordia. Este es el más “científico” de los cuatro ya que Lucas, un médico, era hombre de ciencia, investigación y precisión. Esto lo vemos al momento de presentarnos a San Juan Bautista: el momento histórico, los gobernantes del momento, para precisarnos el momento exacto en que tanto Juan Bautista como Jesús comienzan a predicar.

Pero el mensaje de San Juan Bautista es el mismo en los cuatro evangelios y San Lucas no es la excepción: preparar el camino del Señor que ya viene a traernos su salvación. Esta preparación consiste en oración, penitencia, ayuno y generosidad. La mayoría de estos requisitos brillan por su ausencia en este período prenavideño. Ya pensamos que estamos en Navidad y, lo que es peor, priorizamos los bienes materiales, como regalos, dinero, gastos, fiestas, etc. ¿Qué tiempo separamos para orar, meditar, para pedirle a Jesucristo que renazca en nuestros hogares y familias en esta Navidad? Sí hay algo que nosotros hacemos gala en este tiempo: la generosidad para con el necesitado: llevamos parrandas a hogares de ancianos y a niños huérfanos, organizamos comidas para los deambulantes. Pero, pensemos: ¿cómo Cristo quieren que preparemos su camino?

Mas leídos

Topics

Artículos Recientes

Categorías Populares