La corona de Adviento surge como una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, con el fin de que regresara con su luz y calor. Partiendo desde sus costumbres para enseñarles la fe católica, los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas.

Sin embargo, más allá de ser un elemento decorativo, esta corona anuncia que la Navidad está cerca y por consiguiente es indicio de preparación. A continuación, algunas sugerencias para incluir la participación de todos los miembros del hogar:

• Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando el momento para motivar a los niños hablándoles acerca de esta costumbre y su significado.
• La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, preferiblemente en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.
• Ya que a la vez que se encienden las velas se hace una oración, se lee algún pasaje de la Biblia y se entonan cantos, es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Asimismo, se pueden distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.
• Por ejemplo, se puede tener un encargado de arreglar y mantener limpio el lugar donde irá la corona antes; uno para apagar y prender las luces al inicio y al final; otro de dirigir el canto o de poner algún villancico; así como uno para dirigir las oraciones, leer las lecturas o encender las velas.

De otro lado, son varios los símbolos que la forman:

La forma circular no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, al igual que de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe terminar.

Las ramas verdes, verde es el color de esperanza y vida. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas se colocan en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de Adviento, hasta llegar la Navidad. Las tres de color violeta representan el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que se debe tener en preparación a la llegada de Cristo. La rosa corresponde al tercer domingo y representa el gozo.

La cinta roja representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

(Fuente: ACI Prensa)

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