Al proceso se incorporarán las indicaciones que la Santa Sede impartió en el reciente curso dado a los Obispos de recién nombramiento en Roma
PONCE, Puerto Rico – La Diócesis de Ponce comenzará una etapa de escucha, acompañamiento y discernimiento pastoral que se extenderá desde el Adviento de 2026 hasta la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, de 2027. Así lo estableció Mons. Gerardo Ramirez Torres Obispo diocesano tras recibir el informe de transición y las recomendaciones presentadas por el Vicario de Pastoral, Rev. P. Orlando Lugo Pérez, JCD.

El proceso tendrá como propósito conocer las ilusiones, desilusiones, heridas, capacidades y llamadas misioneras presentes en las comunidades. Estas experiencias serán discernidas a la luz de la Palabra de Dios, el Magisterio de la Iglesia y la realidad social, con el objetivo de presentar al Obispo prioridades pastorales concretas que orienten la elaboración del futuro Plan Diocesano de Pastoral.
La metodología estará iluminada por el relato de los discípulos de Emaús, narrado en Lucas 24,13-35. En aquel camino, Jesús resucitado se acerca, camina al ritmo de los discípulos y les permite expresar sus esperanzas quebrantadas. Después, interpreta lo vivido a la luz de las Escrituras, permanece con ellos, se manifiesta al partir el pan y los impulsa a regresar a Jerusalén como testigos.

“Esta pedagogía evangélica marcará el proceso diocesano: acercarse a las comunidades, escuchar sin actitudes defensivas, iluminar la realidad desde la fe, fortalecer la comunión eucarística y convertir el discernimiento en compromiso misionero”, expresó el Padre Lugo Pérez. No se tratará, por tanto, de una simple encuesta de satisfacción. Las aportaciones recibidas deberán ayudar a distinguir entre necesidades reales, heridas que requieren acompañamiento, resistencias al cambio y llamadas del Espíritu que exigen conversión pastoral e institucional.
Para garantizar un proceso ordenado, el Obispo dispuso la publicación de una comunicación episcopal que explique su finalidad; la aprobación de un organigrama provisional y un manual de funciones; y la creación de un registro único de responsables, proyectos y calendarios pastorales. También se constituirá un equipo metodológico con competencias pastorales, teológicas, canónicas y sociales.
Además, serán formados facilitadores en conversación espiritual, manejo de conflictos, confidencialidad y preparación de síntesis. Se asignarán recursos para materiales, desplazamientos, accesibilidad, análisis y comunicación. Cada trimestre se publicarán informes breves sobre los avances, protegiendo siempre la intimidad y los datos personales de los participantes.
El proceso diferenciará claramente el discernimiento pastoral de los asuntos administrativos, patrimoniales, jurídicos o disciplinarios. “Esta separación permitirá que cada situación sea atendida por la autoridad competente, respetando el derecho de defensa, la buena fama y los protocolos de protección de menores y adultos vulnerables”, agregó el también Párroco de la Parroquia Santísimo Sacramento de la Playa de Ponce.
La iniciativa responde también a la invitación del papa León XIV a vivir la sinodalidad como un estilo espiritual que nace del encuentro, crece en la escucha y madura en el discernimiento. Escuchar no disminuye la autoridad del Obispo, sino que fortalece su ejercicio como servicio a la comunión y a la misión.
La Doctrina Social de la Iglesia ofrecerá criterios fundamentales: dignidad humana, bien común, solidaridad y subsidiariedad. Por ello, se prestará atención especial a los pobres, jóvenes, adultos mayores, enfermos, familias en crisis, personas privadas de libertad y comunidades vulnerables.
En octubre de 2027 se celebrará una asamblea diocesana de síntesis. Antes de Cristo Rey se presentarán al Obispo hasta cinco prioridades, acompañadas de responsables y recursos estimados. Luego de su discernimiento y decisión, se preparará la carta pastoral titulada “Quédate con nosotros, Señor”, llamada a orientar el camino futuro de una Iglesia diocesana que escucha, discierne y vuelve a la misión con el corazón ardiente.



