(Tercero de varios artículos)

Padre Rafael “Felo” Torres Oliver, C.Ss.R, nació en Ponce el 7 de enero de 1938 y a las pocas semanas fue bautizado, el 31 de enero siguiente, en el mismo templo donde sus padres se casaron, la iglesia Santa Teresita del Niño Jesús. “Mi vocación surge, como siempre, como un misterio de amor. Es Dios quien se fija en uno”, dijo. A sus 17 años buscó llenar su vida, pero no sabía con qué, hasta un instante especial durante la oración cuando sintió la llamada del Señor. Sin temor ingresó al seminario de los redentoristas. Luego del proceso formativo en EE.UU., profesó el 1 de agosto de 1959 y regresó para ordenarse en Santa María Reina en Ponce el 24 de junio de 1964.

Misión social en Borinquen

Padre Rafael fue Vicario de Pastoral de la Diócesis de Caguas de 1975 a 1980, nombrado por el Obispo Rafael Grovas.

“Monseñor Grovas fue para mí un gran pastor y padre. Me impulsó y me ayudó a siempre dedicarme a los pobres y con valentía defender lo que hay que defender”, sostuvo. Durante sus labores como vicario se involucró de forma activa con la lucha de los pescadores de Vieques (1978- 1979) en contra de la presencia militar.

Luego de una década dedicada a la misión en África regresó en el 2001 para luchar por su patria. “Enseguida volví a mis raíces en la Diócesis de Caguas y me uní a lucha que llevaba el pueblo y al cual la Iglesia de Caguas se había unido fuertemente: el rescatar -a Vieques- nuestra Isla Nena de la Marina norteamericana”.

Fue encarcelado por desobediencia civil, durante un mes, en una institución federal junto a 40 compañeros de lucha. “Esos momentos me enseñaron a ser muy libre, a perder el miedo de defender la verdad y a vivir con alegría el precio de la lucha. Me sentí muy libre”, concluyó. ■

Enrique I. López López
e.lopez@elvisitantepr.com
Twitter: @Enrique_LopezEV

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