Lo que hemos visto y oído lo proclamamos” (I Jn. 1, 3).

En el año 1217, el Capítulo General de la Orden de Frailes Menores celebrado en Asís estableció la Provincia de Siria y envió frailes a evangelizar por esas tierras. Ese hecho marcó el inicio de la presencia de los franciscanos en el Oriente Medio de la cual estamos celebrando 800 años. Es una presencia centrada hoy día en los Lugares Santos en Tierra Santa (Israel y Palestina) y también en el funcionamiento de parroquias, escuelas y centros caritativos en Jordania, Siria, Irak, Líbano, Chipre y Egipto.

Los franciscanos son instrumentos de paz en una región inestable donde rozan las tres religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. San Francisco sentó el ejemplo cuando  en 1219, durante la Quinta Cruzada, consiguió entrevistarse en Egipto con el Sultán Malek Al Kamil abriendo así un diálogo interreligioso que propició el paulatino rescate y preservación de los lugares santos sometidos bajo el dominio musulmán.

En 1342, mediante las bulas Gratias Agimus y Nuper Carissimae del Papa Clemente VI, se erigió la Custodia de Tierra Santa, entidad multinacional de la Orden Franciscana encargada del culto y la preservación de los Lugares Santos, la atención de los peregrinos de todo el Mundo y la pastoral espiritual y material de los cristianos que son minoría en esas tierras. De esa manera, la Santa Sede encargaba a los franciscanos una importante y delicada misión de oración y acción que es un don de Providencia para la Iglesia.

La Custodia de Tierra Santa realiza la gran misión que le ha sido encomendada gracias a la ayuda económica que se recibe principalmente mediante la colecta del Viernes Santo que se hace anualmente en todas las parroquias del mundo, y mediante los donativos que se reciben. La Comisaría de Tierra Santa en cada país es la responsable de recibir de las diócesis la colecta, y junto con los demás donativos, enviarlos a su destino en Jerusalén.

Una peregrinación en Tierra Santa es la mejor manera de conocer los lugares asociados con Jesús, María y los Apóstoles. Visitar todos los lugares santos en Galilea, Nazaret, Belén y Jerusalén es una experiencia espiritual única que motiva a profundizar en la fe, la esperanza y la caridad. La Tierra Santa es considerada como el Quinto Evangelio porque nos ilumina y nos impulsa a ser testigos de la Buena Nueva que hemos oído, visto y tocado.

A pesar de las alarmantes noticias sobre las fricciones entre judíos y musulmanes, las peregrinaciones en Tierra Santa se llevan a cabo sin mayores problemas. Las rutas de los peregrinos suelen estar aisladas de los lugares de conflicto. Se viaja en guagua privada y se utilizan hoteles dedicados a los peregrinos. Además, los franciscanos promueven un clima de respeto entre las diferentes religiones, lo que favorece la seguridad de los peregrinos.

Los interesados en conocer más, en hacer algún donativo o en participar en alguna peregrinación pueden dirigirse a: Comisaría de Tierra Santa, P. O. Box 10202, San Juan, PR 00922-0202; o a través de: tierrasantapr@gmail.com.

(Fray Alfonso Guzmán, OFM | Comisario de Tierra Santa)

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