Ciudad del Vaticano – El Papa León XIV se unió este 1 de octubre a niños de distintas partes del mundo para elevar una misma súplica: la paz, particularmente para aquellos pequeños que sufren directamente las consecuencias de las guerras y los conflictos.
Desde la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos, el Santo Padre presidió el rezo del Santo Rosario acompañado por cientos de niños y familias. La oración se integró a la iniciativa internacional “Un millón de niños rezan el Rosario”, promovida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
Antes de comenzar la meditación de los misterios luminosos, León XIV explicó la intención que debía acompañar la oración: pedir por la paz de todos los niños y, de manera particular, por aquellos que viven en países golpeados por la guerra.
El Pontífice recordó a los pequeños presentes que su oración no se limitaba a los Jardines Vaticanos. En diferentes lugares del mundo, niños, familias, parroquias y escuelas se unían espiritualmente alrededor del Rosario con una misma esperanza.
“Piensen: cincuenta millones de Ave María que se elevan al Cielo desde todas partes y en todas las lenguas de la tierra”, expresó León XIV, destacando la dimensión universal de esta jornada de oración.
Una oración sencilla al alcance de todos
Durante el encuentro, el Papa presentó el Rosario como una oración sencilla que puede ser rezada por todos y que permite contemplar los principales acontecimientos de la vida de Jesucristo.
Al meditar los misterios luminosos, los niños recorrieron momentos como el Bautismo de Jesús en el Jordán, las bodas de Caná, el anuncio del Reino de Dios, la Transfiguración en el monte Tabor y la institución de la Eucaristía durante la Última Cena.
De esta manera, el encuentro convirtió la oración de los más pequeños en un llamado a mirar a Cristo como fuente de luz y de paz en medio de un mundo marcado por numerosos conflictos.
Niños unidos por la paz
La iniciativa “Un millón de niños rezan el Rosario” busca reunir espiritualmente a niños de diferentes países en una gran cadena de oración por la unidad, la reconciliación y la paz.
Durante el encuentro en el Vaticano, el cardenal Kurt Koch destacó precisamente esta dimensión universal: aunque existan diferencias de idiomas y distancias geográficas, los participantes permanecen unidos por una misma esperanza.
Este año la iniciativa se desarrolla del 1 al 7 de octubre, permitiendo que parroquias, escuelas, comunidades y familias de distintos países puedan incorporarse durante toda la semana. El período concluirá el 7 de octubre, cuando la Iglesia celebra la memoria de Nuestra Señora del Rosario.
El encuentro presidido por León XIV adquiere especial significado al comenzar octubre, mes tradicionalmente dedicado al Santo Rosario. Frente al sufrimiento provocado por las guerras, la imagen de niños de diferentes naciones unidos en oración se convierte también en un signo de esperanza: desde la sencillez de la fe, sus voces se elevan para pedir un mundo donde la paz pueda sustituir a la violencia y la reconciliación pueda abrir caminos donde hoy existen divisiones.
Fuente: Vatican News
Fotos: Vatican Media


