(Décimo séptimo de 20 mensajes de Aparecida)

Vicaría de Pastoral

Para El Visitante

Objetivo: descubrir la importancia de que el Evangelio impregne la cultura de nuestros pueblos y utilizar los medios modernos de difusión.

  1. Cómo acercarse al hecho cultural
  • ¿Qué entendemos por cultura?: “El modo particular con el que las personas y los pueblos cultivan su relación con la naturaleza y con sus hermanos, con ellos mismos y con Dios, a fin de lograr una existencia plenamente humana”.
  • Nuestra mirada de creyentes a las diferentes culturas de nuestro pueblo es una mirada positiva. Con la inculturación de la fe, la Iglesia se enriquece con nuevas expresiones y valores. Cuando la fe se encuentra con las cultura las purifica, hace que desarrollen todo lo bueno que tienen y las enriquece con la fuerza del Evangelio.
  • El rico patrimonio cultural de nuestro pueblo se ve confrontado, hoy, con las luces y sobras de la cultura global de nuestros días, por ejemplo: con los rápidos y sucesivos cambios, debidos a los avances científicos y técnicos; con la falta de una imagen unitaria del mundo, con el pluralismo cultural y religioso que puede derivar en individualismo y relativismo ético…
  • En medio de todo eso, hay que subrayar la responsabilidad que tenemos de formar nuestra propia responsabilidad e identidad. Corresponde a la Iglesia denunciar los modelos de ser hombre y mujer (modelos antropológicos) que no pueden sostenerse teniendo en cuenta la naturaleza y dignidad del hombre.
  • Para los creyentes, la persona humana es el centro de toda la vida social y cultural. Y ello por grandes motivos de fe; ser imagen y semejanza de Dios, ser hijos suyos, tener en Jesucristo la verdad última de lo que somos.
  • Estamos llamados a contrarrestar la cultura de la muerte con la cultura cristiana de la solidaridad. Y como nos toca anunciar el Evangelio a esta cultura, debemos conocerla, Evaluarla y asumirla, utilizando un lenguaje que se haga comprender por la gente.
  • Si vivimos nuestra fe en la vida, vamos creando modelos alternativos para la sociedad actual. En este sentido, tenemos que ser creativos. Como los creyentes de todos los tiempos, también nosotros estamos llamados a crear cultura, inspirada en los valores del Evangelio.

 

  1. La educación es un bien público
  • Una educación integral, también en los centros públicos, no puede ignorar que abrirse a la trascendencia es una dimensión de la vida humana y debe estimular en los niños y adolescentes el aprecio de los valores y el conocimiento y amor a Dios.
  • Nos debe preocupar la formación religiosa de quienes asisten a las escuelas públicas y estar atentos al acompañamiento y actualización de los profesores/as de religión.

 

  1. Las comunidades sociales
  • Son enormemente importantes en el mundo actual y deberían ayudar a que sea un mundo más humano.
  • No podemos prescindir de los medios de comunicación en la evangelización actual. El no emplearlos nos haría culpables ante Dios. Debemos conocerlos, promoverlos desde nosotros mismos, hacernos presentes en los medios de comunicación públicos, ser creativos en este campo y hacer un esfuerzo de coordinación entre las iniciativas de las diferentes diócesis.
  • No faltan agentes de pastoral en los medios de comunicación social, para formar comunicadores profesionales competentes y comprometidos con los valores humanos.

 

  1. Uno de los medios de comunicación más atractivo en la actualidad es la Internet: nos presenta un verdadero desafío para la evangelización y sería muy interesante que, incluso a nivel parroquial, nos planteáramos la utilización de este importante medio de comunicación. Es verdad que no puede sustituir las relaciones personales y que todos (especialmente los niños y adolescentes) han de hacer de él uso responsable.

 

  1. Los “nuevo púlpitos” (los nuevo areópagos = lugares desde dónde anunciar el Evangelio)
  • Tiene que haber creyentes en los medios de comunicación, en la construcción de la paz, en el desarrollo y liberación de los pueblos, en la promoción de la mujer, en la protección de la naturaleza… Una presencia en todas las manifestaciones de la cultura…
  • Necesitamos espacios para el diálogo entre fe y ciencia…, necesitamos artistas que se comprometan a comunicar los valores del Evangelio en su tarea. Necesitamos laicos/as formados para hacer de puente entre la Iglesia y la sociedad, estar cercanos a los/as creadores de cultura, crear espacios para dialogar con los formadores de opinión, crear una conciencia crítica en todos y desarrollar dignamente las dimensiones artísticas de nuestras expresiones de fe: liturgia, piedad popular…

 

Reflexionamos:

  1. Si nos damos cuenta de la importancia que tiene la cultura para la fe y la fe para la cultura, ¿estamos conscientes de ello?
  2. ¿Qué decir de los “nuevos púlpitos” para anunciar el Evangelio? ¿Nos basta el púlpito de la Iglesia?
  3. De todo lo visto en el tema, ¿Qué podemos desarrollar en nuestra parroquia o comunidad?

 

 

 

 

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