La Comisión Episcopal de Catequesis de Puerto Rico felicita a los catequistas de ayer, hoy y mañana

El mes de agosto, para la Iglesia en Puerto Rico, adquiere un significado especial: es el Mes de la Catequesis, un tiempo para celebrar, agradecer y reconocer la hermosa misión de quienes dedican parte de su vida a anunciar a Jesucristo y acompañar a niños, jóvenes, adultos y familias en el camino de la fe. El 21 de agosto celebramos el Día del y de la Catequista en toda la nación puertorriqueña, tal como lo decretaron nuestros obispos el pasado año. Es una ocasión para detenernos y decir con alegría y gratitud: ¡gracias, catequista! 

Gracias por tu tiempo, por tu disponibilidad, por preparar encuentros, buscar recursos, aprender nuevos métodos, escuchar preguntas y, sobre todo, por compartir aquello que sostiene tu propia vida: la fe en Jesucristo. 

Catequistas: sembradores de esperanza 

Ser catequista es mucho más que transmitir conocimientos sobre la doctrina cristiana. Es acompañar procesos, suscitar preguntas, escuchar historias, acoger inquietudes y ayudar a descubrir la presencia de Dios en la vida cotidiana. 

El catequista no solamente habla de Dios: da testimonio de una relación con Dios. Por eso, muchas veces el recuerdo que permanece en el corazón de una persona no es solamente una oración aprendida o una enseñanza recibida, sino el rostro de aquella catequista que la recibió con cariño, del catequista que tuvo paciencia, de quien creyó en ella cuando quizás ni siquiera ella misma podía reconocer el valor de su propia fe. 

En este Mes de la Catequesis queremos reconocer que ser catequista es una verdadera vocación y un ministerio al servicio de la comunidad cristiana. Cada catequista responde generosamente a una llamada: “Vayan y hagan discípulos” (cf. Mt 28,19). 

Esa llamada sigue resonando hoy en nuestras diócesis, parroquias, capillas, comunidades y hogares. Resuena en medio de una sociedad que cambia rápidamente y que presenta nuevos desafíos para la transmisión de la fe. Nuestros catequistas están llamados a ser hombres y mujeres de esperanza; personas capaces de anunciar el Evangelio con un lenguaje comprensible, cercano y significativo. Son también testigos que muestran, con su propia vida, que creer en Jesucristo no significa vivir alejados de la realidad, sino descubrir en ella una oportunidad para amar, servir y construir el Reino de Dios. 

La catequesis es una misión de toda la comunidad 

Celebrar al catequista también nos recuerda una verdad fundamental: la catequesis no es responsabilidad exclusiva de quienes han recibido el llamado a ser catequistas. La familia es el primer espacio donde se aprende a reconocer a Dios. Los padres, abuelos y demás miembros de la familia tienen una misión insustituible en la transmisión de la fe. La comunidad parroquial también tiene una responsabilidad. Una parroquia que acoge, celebra, escucha y sirve está haciendo catequesis con su propia vida. La liturgia, catequiza. La caridad, catequiza.  

Por eso, durante este mes estamos invitados no solamente a celebrar a quienes ejercen el ministerio catequético, sino también a preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo como Iglesia para acompañar a las nuevas generaciones en el descubrimiento de Jesucristo? 

La semilla que transforma vidas 

A cada catequista de Puerto Rico queremos decirle: tu servicio importa. Quizás algunas veces sientas que tu esfuerzo es pequeño. Quizás no siempre recibas reconocimiento. Tal vez alguno de tus encuentros parezca no producir frutos inmediatos. Pero recuerda que la semilla de la Palabra puede permanecer silenciosamente en el corazón de una persona durante muchos años hasta que llegue el momento de germinar. 

Tu palabra puede convertirse en una semilla de esperanza. Tu escucha puede convertirse en una experiencia de acogida. Tu testimonio puede convertirse en una puerta hacia Dios. Tu perseverancia puede ayudar a alguien a no abandonar el camino de la fe. Y tu alegría puede recordarles a muchos que el Evangelio es una Buena Noticia. 

¡Celebremos a nuestros catequistas! 

Este 21 de agosto, Día del y de la Catequista, nuestras comunidades están invitadas a celebrar con alegría. Que nuestras parroquias hagan visible el agradecimiento; que en nuestras celebraciones eucarísticas oremos por quienes realizan este hermoso servicio; que las familias reconozcan la entrega de sus catequistas y que toda la comunidad les haga sentir que su misión es valorada. 

Pero, sobre todo, que esta celebración nos ayude a renovar nuestro compromiso con la transmisión de la fe. 

Porque necesitamos catequistas apasionados por Jesucristo. Necesitamos familias que transmitan la fe con su vida. Necesitamos comunidades que acojan y acompañen. Necesitamos una Iglesia que anuncie el Evangelio con alegría y esperanza. Y necesitamos recordar que todos estamos llamados a ser discípulos misioneros. 

Una misión que merece gratitud 

A ustedes, queridos catequistas, nuestra admiración, nuestra oración y nuestro abrazo fraterno. 

¡Gracias por ser testigos! ¡Gracias por acompañar! ¡Gracias por anunciar a Jesucristo! 

Que el Señor fortalezca sus pasos, que el Espíritu Santo renueve su entusiasmo y que María, primera discípula y catequista de la fe, los acompañe siempre. 

¡Feliz Mes de la Catequesis! ¡Feliz Día del y de la Catequista! 

Que nunca nos falten corazones dispuestos a anunciar, celebrar y vivir la alegría del Evangelio.

Mas leídos

Haití: La Iglesia mantiene viva la esperanza en medio de la violencia y la crisis humanitaria

La Fundación PIME sostiene proyectos de acogida, alimentación, salud...

Basílica de Guadalupe inicia Año Jubilar por sus 50 años

La Basílica de Santa María de Guadalupe, en México,...

DEL ALTAR A LA VIDA: LOS SACERDOTES DE LA DIÓCESIS DE PONCE RENUEVAN SU ENTREGA Y FRATERNIDAD

El Obispo Monseñor Geraldo Ramírez Torres invitó al presbiterio...

¿Por qué la Eucaristía está en el centro de nuestra fe?

La Eucaristía es «fuente y culmen de toda la...

Médicos confirman evolución favorable del papa León XIV tras su cirugía pulmonar

El Santo Padre comenzó a caminar, retomó su alimentación habitual y continúa su recuperación en el Hospital Gemelli de Roma. Ciudad del Vaticano, 14 de octubre de 2026. — La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó este miércoles que el papa León XIV presenta una evolución postoperatoria normal, luego de la intervención quirúrgica a la que fue sometido el martes 13 de octubre para extirpar el lóbulo inferior de su pulmón derecho, tras confirmarse un diagnóstico de cáncer pulmonar. De acuerdo con el más reciente boletín médico, emitido por los doctores Luigi Carbone y Stefano Margaritora, el Pontífice fue sometido durante la mañana a análisis de sangre y una radiografía de tórax, cuyos resultados se encuentran dentro de los parámetros esperados para el procedimiento realizado. Los especialistas confirmaron que la recuperación del Santo Padre continúa según lo previsto, lo que representa una noticia alentadora para los fieles que permanecen atentos a su estado de salud. Asimismo, informaron que León XIV comenzó a recibir fisioterapia respiratoria y ya ha dado sus primeros pasos dentro de su habitación. También retomó su alimentación habitual, pudiendo desayunar y almorzar con normalidad. El Pontífice permanece hospitalizado en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde continúa bajo observación y seguimiento médico tras la intervención realizada mediante una técnica quirúrgica videoasistida. Este nuevo informe se produce después de que la Santa Sede comunicara que el Papa había pasado una primera noche tranquila luego de la operación, que concluyó exitosamente y sin complicaciones. Mientras continúa su recuperación, la Iglesia universal permanece unida en oración por la salud del sucesor de Pedro, con la esperanza de que pueda restablecerse y retomar progresivamente su ministerio pastoral. Fuente: Vatican News, Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Topics

Haití: La Iglesia mantiene viva la esperanza en medio de la violencia y la crisis humanitaria

La Fundación PIME sostiene proyectos de acogida, alimentación, salud...

Basílica de Guadalupe inicia Año Jubilar por sus 50 años

La Basílica de Santa María de Guadalupe, en México,...

Médicos confirman evolución favorable del papa León XIV tras su cirugía pulmonar

El Santo Padre comenzó a caminar, retomó su alimentación habitual y continúa su recuperación en el Hospital Gemelli de Roma. Ciudad del Vaticano, 14 de octubre de 2026. — La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó este miércoles que el papa León XIV presenta una evolución postoperatoria normal, luego de la intervención quirúrgica a la que fue sometido el martes 13 de octubre para extirpar el lóbulo inferior de su pulmón derecho, tras confirmarse un diagnóstico de cáncer pulmonar. De acuerdo con el más reciente boletín médico, emitido por los doctores Luigi Carbone y Stefano Margaritora, el Pontífice fue sometido durante la mañana a análisis de sangre y una radiografía de tórax, cuyos resultados se encuentran dentro de los parámetros esperados para el procedimiento realizado. Los especialistas confirmaron que la recuperación del Santo Padre continúa según lo previsto, lo que representa una noticia alentadora para los fieles que permanecen atentos a su estado de salud. Asimismo, informaron que León XIV comenzó a recibir fisioterapia respiratoria y ya ha dado sus primeros pasos dentro de su habitación. También retomó su alimentación habitual, pudiendo desayunar y almorzar con normalidad. El Pontífice permanece hospitalizado en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde continúa bajo observación y seguimiento médico tras la intervención realizada mediante una técnica quirúrgica videoasistida. Este nuevo informe se produce después de que la Santa Sede comunicara que el Papa había pasado una primera noche tranquila luego de la operación, que concluyó exitosamente y sin complicaciones. Mientras continúa su recuperación, la Iglesia universal permanece unida en oración por la salud del sucesor de Pedro, con la esperanza de que pueda restablecerse y retomar progresivamente su ministerio pastoral. Fuente: Vatican News, Oficina de Prensa de la Santa Sede.

León XIV: «Sin familias fuertes, el mundo no tiene futuro»

En el décimo aniversario de Amoris laetitia, el Santo Padre destacó la importancia del amor conyugal, la educación de los hijos y la oración en familia como fundamentos de una sociedad más humana y solidaria. Ciudad del Vaticano, 14 de octubre de 2026. — El papa León XIV reafirmó el papel fundamental de la familia en la construcción de una sociedad cimentada en el amor, la solidaridad y el respeto por la vida, durante la celebración eucarística que marcó la clausura del encuentro conmemorativo del décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris laetitia, publicada por el papa Francisco. La homilía, preparada por el Santo Padre, fue pronunciada por el cardenal Luis Antonio Tagle durante la Santa Misa celebrada en la Plaza de San Pedro. León XIV no pudo presidir la celebración debido a su recuperación tras la intervención quirúrgica pulmonar realizada el martes en el Hospital Gemelli de Roma. En su reflexión, el Pontífice destacó que el matrimonio cristiano constituye una vocación al amor que se construye diariamente mediante la entrega mutua, el respeto y la gracia de Dios. Recordó que la verdadera alegría del amor matrimonial no consiste en perder la identidad personal, sino en crecer juntos, permitiendo que cada esposo encuentre en el otro un apoyo para desarrollar plenamente su vocación. Asimismo, subrayó la necesidad de fortalecer la preparación de los jóvenes para el matrimonio, insistiendo en que la educación para el amor comienza desde la infancia. Aunque reconoció el valor de los programas de preparación matrimonial que ofrecen las parroquias, advirtió que estos deben estar acompañados de una formación integral en las virtudes, la responsabilidad y el compromiso. El Papa también resaltó que el hogar constituye la primera escuela del amor, donde los hijos aprenden, mediante el testimonio de sus padres, el significado de la entrega, el perdón y la fidelidad. En este sentido, reconoció el esfuerzo cotidiano de tantas familias que, aun enfrentando dificultades, perseveran en su misión con generosidad. Otro de los aspectos centrales de su mensaje fue la necesidad de consolidar una Iglesia que sea verdaderamente una «familia de familias», capaz de acompañar a los matrimonios jóvenes, apoyar a los padres en la crianza de sus hijos y reconocer la sabiduría de los adultos mayores. León XIV insistió particularmente en que las familias que atraviesan situaciones difíciles deben encontrar en la comunidad eclesial acogida, comprensión y acompañamiento, libres de prejuicios y actitudes condenatorias. De igual manera, recordó que la familia desempeña un papel insustituible en la transmisión de los valores cristianos y en la defensa de la dignidad de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural. Finalmente, el Santo Padre exhortó a recuperar la práctica de la oración compartida en el hogar, señalando que esta costumbre se ha debilitado considerablemente en distintas partes del mundo. Destacó que la participación en la Eucaristía dominical, los sacramentos y la oración familiar fortalecen los vínculos afectivos y permiten afrontar unidos las dificultades de la vida. Con este mensaje, León XIV renovó el llamado de Amoris laetitia a reconocer a la familia como una comunidad de amor, esperanza y fe, cuya misión resulta esencial tanto para el futuro de la Iglesia como para el bienestar de toda la sociedad. Fuente: Vatican News. 

Artículos Recientes

Categorías Populares