Puerto Rico se estremeció, tembló con fuerza especialmente en la zona sur. Muertes asociadas a la serie sísmica, destrucción y daños se han registrado. Y la Iglesia se estremeció, lloró, sufrió, acompañó y manifestó los valores del Evangelio, misión y misericordia, con el hermano puertorriqueño en el sur que se convirtió en el rostro sufriente de Cristo. Aquí un resumen de los acontecimientos recientes y del acontecer eclesial noticioso:

Actividad sísmica constante…

La secuencia sísmica que afectó principalmente al litoral costero sur oeste [Guánica, Guayanilla, Yauco, Peñuelas, Ponce y otras zonas cercanas] inició a las 6:35 de la tarde del 28 de diciembre de 2019, con una magnitud de 4.7, y continuó con más de 2 mil sismos en el área. El mayor evento se sintió el 7 de enero de 2020, a las 4:24 de la madrugada con una magnitud de 6.4, con una serie de réplicas y otros sismos. Al cierre de esta edición, se han registrado 20 sismos mayores de 4.5. Incluso, hubo una advertencia de tsunami el 7 de enero que quedó sin efecto a los 25 minutos de emitida. Estos datos, según la Red Sísmica de Puerto Rico. Pueblos distantes en el oeste, centro, sur y otras áreas también han registrado daños.

Luego del amanecer del 7 de enero, sacerdotes y líderes de las parroquias del área sur salieron a acompañar y posteriormente a organizarse para identificar necesidades y ver cómo iniciar a dar respuesta.

“Con la fuerza de las piedras vivas reconstruiremos el templo”

Guayanilla fue uno de los pueblos más afectados. Padre Melvin Díaz Aponte, párroco de la parroquia Inmaculada Concepción de Guayanilla cuyo templo quedó reducido a ruinas, explicó a este medio que el día del acontecimiento en la mañana llegó rápidamente a la iglesia para acompañar, ayudar y confortar a la comunidad parroquial y la gente “con la esperanza de que saldremos adelante con la ayuda de Dios”. Aseguró con plena confianza que la Iglesia, que es Santa, Católica y Apostólica, permanecerá para siempre: “Nosotros somos piedras vivas de este templo que es la Iglesia. Con la fuerza de esas piedras vivas vamos a reconstruir el templo material en Guayanilla. La prioridad ahora es acompañar y ayudar a la gente”.

Zona sur bajo el manto de la Virgen

Guánica fue otro de los lugares más afectados con destrucción y daños estructurales serios en casas y propiedad. Sor Margarita Mangual Colón, Priora General de las Hermanas Dominicas de Fátima, afirmó que en el Convento de las Hermanas en Guánica tenían sus planes en estos casos. No obstante, se registraron daños estructurales serios en la Casa Madre -Hacienda Santa Rita-, en el Convento, la Casa Generalicia y en varios edificios del complejo. No hubo heridos. “Dios está con todos nosotros y la Virgen nos protege. Sigamos orando y ayudándonos mutuamente. Nos acogemos al amparo de la Virgen de la Providencia, Patrona Nacional y la Virgen de Fátima”, sostuvo Sor Margarita.

Las hermanas montaron un campamento frente al Convento donde viven y trabajan arduamente. Ante la crisis, la ayuda que llegó al Convento fue tanta que se convirtió en un centro de acopio para la zona que se tornó en un foco de alegría y caridad con cánticos y energía vibrante entre voluntarios que laboraban por llevar ayuda desde allí.

“Mantenga la calma, nuestra confianza está en Dios”

Por su parte, P. Segismundo Cintrón, párroco de la parroquia San Antonio Abad de Guánica cuyo altar fue destruido, precisó a este medio: “Durante estos días hemos experimentado estos temblores de tierra. El pueblo ha sido desalojado prácticamente esta mañana. La prioridad es la gente. Ha sido una experiencia difícil, pero se puede manejar con entrega, generosidad y mucha paciencia. Invito a todos a que nos tengan en sus oraciones, invitarles a mantener la calma y confiar en Dios”. Recalcó que “la desesperación no conduce a nada” para invitar a la calma. Este medio realizó un recorrido con el sacerdote por el centro de refugiados y varias comunidades donde se diligenciaban ayudas y se intentaba dar respuesta.

Miles duermen fuera

Con el paso de los días y el registro de la serie de temblores, miles duermen en casetas de campaña, carros y sillas en las calles y terrenos abiertos en los pueblos más afectados. Cabe destacar que caravanas de ayuda humanitaria de todos los puntos de la Isla, de católicos, de otras denominaciones religiosas, organizaciones sin fines de lucro y personas particulares se hicieron sentir. En la zona crece la desconfianza en la respuesta gubernamental por la pasada experiencia del 2017 con el paso del huracán. Por ello, la respuesta general se diligencia directamente a los centros de refugiados y a las comunidades.

Obispo de Ponce recorre la zona

La misión: acompañar a la gente. El 8 de enero Padre Obispo Rubén González, Obispo de la Diócesis de Ponce, realizó un recorrido por las comunidades parroquiales de la zona. En esta jornada por varios pueblos, visitó comunidades en Guayanilla. Al entrar al templo en ruinas lloró y mientras ofrecía un mensaje de aliento y esperanza a la comunidad parroquial aconteció un temblor que lo obligó a salir de la estructura. Priorizó en el acompañamiento y en asistir en la salud mental de la gente, por la desesperación que pudo apreciar. Visitó refugiados en Guánica y el Convento de las Hermanas Dominicas de Fátima.

Iglesia unida en la crisis

El miércoles, 8 de enero todas las Diócesis de Puerto Rico emitieron comunicados para realizar colectas para asistir a la zona sur. Parroquias se abrieron como centros de acopio e iniciaron creaciones de equipos para hacer llegar ayuda. Ese mismo día, llegó un cargamento de suministros y agua de Cáritas de P.R. a Ponce que fue distribuido en parroquias y distintos puntos de las zonas más afectadas. Al siguiente día los Caballeros de Colón de P.R. también se unieron diligenciando ayudas, comidas calientes e instalaron carpas para templos provisionales al aire libre.

Expresiones de oración

Mons. Ghaleb Bader, Delegado Apostólico para Puerto Rico, expresó su cercanía y oración mediante una misiva oficial dirigida al Obispo de Ponce. “Ruego al Todo poderoso que ayude y dé la fuerza necesaria a cada persona en este momento”. De otro lado, Mons. José H. Gómez, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) emitió un mensaje expresando la tristeza de la Conferencia y solicitando oración por Puerto Rico.

Eucaristía al aire libre

El 9 de enero este medio confirmó que la Catedral de Ponce tenía serios daños estructurales. Al día siguiente la comunidad parroquial de la Catedral retomó las celebraciones en la cancha del Seminario Regina Cleri. Además, Mons. Roberto González, Arzobispo de San Juan, y Mons. Alberto Figueroa, Obispo Auxiliar de San Juan, visitaron la Catedral clausurada para apreciar los daños. El 10 de enero varias parroquias del suroeste celebraron misa al aire libre por seguridad. Y al siguiente día, el Obispo de Ponce emitió un comunicado.

En el mismo solicitó a sacerdotes y fieles a no realizar celebraciones al interior del templo, ni celebraciones nocturnas. A permitir a las personas acampar en las instalaciones de las parroquias en campamentos que no sean peligrosos. A recordar que la prioridad es la seguridad integral de la persona. A no cargar a los fieles, puesto que, si no pueden ir a misa, no pecan. E invitó a visitar los lugares de refugiados y llevarles la Palabra, el rosario y cánticos.

Ayuda debe ser coordinada

El 11 de enero el Arzobispo Metropolitano informó que primero se necesita distribuir la ayuda que llegó al Convento de Guánica para poder continuar recibiendo más. Esto ante la llegada masiva de suministros. Padre Segismundo de Guánica pidió que la ayuda y voluntarios sean coordinados para motivos de logística y almacenamiento y “no todo de golpe y luego nada”. Además, criticó a artistas y políticos que llevaron agencias de publicidad y pidió respeto por el dolor de la gente. “Necesito un voluntario hoy, otro mañana y otro dentro de una semana”, afirmó.

Ruinas no detienen a la comunidad

El sábado, 11 de enero, a las 5:00 de la tarde inició la procesión de entrada en Guayanilla, en la calle Napoleón Fruscoloni, justo al lado de las ruinas de la iglesia. “La casa del Señor está en nuestro corazón y somos cada uno de nosotros. Aunque tiemble la tierra, el Señor está con nosotros. Y si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?”, dijo Padre Adalín Rivera, vicario parroquial, en un emotivo mensaje inicial. Al día siguiente, la parroquia celebró la Eucaristía a las 8:00 y a las 10:00 de la mañana. Al finalizar, los Caballeros de Colón auspiciaron el almuerzo para todos y luego llevaron comidas calientes a comunidades en Guayanilla y Yauco para totalizar unas 1,200 comidas.

Arzobispo pide posponer las Fiestas de la Calle San Sebastián

El domingo, 12 de enero, el Arzobispo Metropolitano emitió un mensaje proponiendo posponer las fiestas de la calle San Sebastián para un tiempo antes del inicio de la Cuaresma. Esto mientras acontece un debate público por la celebración de las mismas. Además, el prelado arquidiocesano visitó Guánica y celebró la misa dominical en los terrenos de la Capilla San Judas Tadeo del Barrio Luna. Luego, visitó y bendijo refugiados en el mencionado municipio.■

Enrique I. López López
e.lopez@elvisitantepr.com
Twitter: @Enrique_LopezEV

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