Saludos y felicitaciones

1. Buenos días, Pueblo de Dios en la Diócesis de Fajardo-Humacao, Diócesis de El Yunque. A todos los Vicarios, Presbíteros, Diáconos, Religiosos y miembros de las distintas Comunidades Parroquiales, les saludo y les felicito en esta mañana en que celebramos la Solemnidad de Santiago Apóstol que, junto a Nuestra Señora del Carmen, nos custodia y acompaña en los trabajos de la evangelización. Además, de ser modelos de nuestro seguimiento a Jesús, también, ellos nos acompañan activamente señalando el camino de fidelidad, esfuerzo y sacrificio que debemos de recorrer en esta Iglesia local del Oriente de Puerto Rico.
2. Saludamos, también, a los que nos visitan de otros pueblos y Diócesis, y a los Caminantes de Santiago, que se unen a esta celebración para agradecer al Apóstol su patrocinio, pidiendo su intercesión en nuestros esfuerzos apostólicos diocesanos y ante los caminos históricos pastorales que tenemos que recorrer como Iglesia y como Pueblo. Sean todos bienvenidos, rindamos honores a Santiago, y sobre todo, imitémosle en el seguimiento de Jesús.

Comunión y participación eclesial diocesana

3. Esta es la hora de la comunión y la participación en este País. La apatía, dispersión y el aislamiento no pueden ser nuestro aporte; eso, va en contra de nuestra fe católica. Sería una tragedia y el peor servicio que podemos hacer, posiblemente, para un pueblo que vive una seria crisis de identidad y con grandes problemas sociales y económicos. No es momento para menguar nuestro servicio en este pueblo que tiene una gran cita con su propia historia. Dios nos quiere “Pueblo”, y “Pueblo de fe” que le santifique y le sirva con fidelidad. Por eso, con esfuerzo y sacrificio, tenemos que continuar como Iglesia Diocesana trabajando como lo hicimos durante este fin de semana. Acá en la Misión de Fajardo, se celebraba el Festival Santiago Apóstol en los terrenos del futuro Santuario Santiago Apóstol y parroquia Madre del Redentor en Pitahaya. ¡Cuánto se gozaron estas fiestas los que allí participaron!

4. Por su parte, la Misión de Humacao, unía a sus parroquias en una etapa del Camino de Santiago el pasado sábado para entrar por la Puerta Santa de la Concatedral. Todavía ayer, una pareja matrimonial de Cabo Rojo, me saludaba y expresaba su alegría por la oportunidad que le brindamos de caminar de la mano de Santiago. Mientras tanto, en la Misión de Loíza, se celebra la gran fiesta cultural de este pueblo con un caminar continuo entre Medianía Alta y el pueblo de Loíza. Espero que las parroquias vecinas se unan a esta gran fiesta cultural y folclórica. Cada vez más tenemos que trabajar e impulsar estas actividades patronales con pasión, empeño y sacrificio, haciendo nueva evangelización y testimoniando con misericordia.

5. Sin embargo, tengo que decirles que nos queda mucho trabajo por delante. Ciertamente, hermanos y hermanas, es esto lo que tenemos que hacer y lo que debemos de seguir impulsando y trabajando desde cada una de nuestras comunidades parroquiales. Se trata de salir con Santiago Apóstol y Nuestra Señora del Carmen a las calles, sin miedo, sin perezas y convirtiéndonos de nuestros estilos pastorales tronchados y estériles. Hay que salir a las calles, rompiendo esquemas y con nuestros mayores esfuerzos creativos y participativos, con espíritu de comunión testimonial evangelizadora, al estilo de nuestros Patrones Diocesanos.

6. Hay grandes retos, pero, depende de nosotros y la pasión que pongamos en nuestro proyecto diocesano. Tenemos que cambiar la “mentalidad carnavalesca y folclórica” que se le ha dado a Santiago Apóstol, reduciéndolo a su mínima expresión patronal. Y de esto, los pastores tenemos que tomar conciencia, y no quedarnos pasivos, mirando cómo se matan las tradiciones de este Pueblo. Sí, hermanos, a eso hemos reducido la tradición de Santiago. Pues, No podemos permitirlo. Hay que devolverle al Apóstol su sentido evangelizador y de fidelidad a Jesucristo y a su Iglesia. Hay que recordarle a la gente quién era Santiago Apóstol. Esa es tarea de la Diócesis de Fajardo-Humacao y será nuestro empeño evangelizador, y lo haremos con la fuerza que el Espíritu nos provea.

7. Igualmente, con la Virgen del Carmen. Teniendo una devoción popular tan rica, expresiva y arraigada en este pueblo, no podemos reducirla a su mínima expresión. Pero, esto empieza con la importancia y la participación que le demos a nivel diocesano, donde nos encontramos en la comunión y en la identidad católica. Por eso, sueño con unas fiestas patronales con verdadero espíritu carmelitano y santiaguino, que abrase a esta Diócesis de El Yunque, desde, Loíza hasta Humacao, y donde cada una de sus comunidades, pastores y pueblo, celebre con alegría y verdadero sentido de pertenencia y de comunión. Como ven, nos queda mucho trabajo por hacer y muchas mentalidades y corazones que transformar. Pero, ahí están nuestros Patrones Diocesanos, llamándonos y orientándonos en nuestra misión y compromiso evangelizador.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here