El 13 de abril de 2007 en la Catedral Nuestra Señora de la Candelaria de Mayagüez, y por la imposición de manos y la oración consagratoria de Monseñor Ulises Casiano Vargas fueron ordenados diáconos permanentes 15 caballeros de la Diócesis. Era la primera vez, luego de 31 años de erigida, que en la Diócesis de Mayagüez se ordenaba un grupo grande al diaconado permanente, lo que ciertamente es un hito en su historia.

El diaconado permanente es un don del Espíritu Santo a la Iglesia, en que el diácono por la ordenación se identifica con Cristo Servidor y se torna señal sacramental de la presencia y de la acción del Espíritu Santo y de lo que Él realiza en las personas, en la Iglesia, en la historia y en el mundo. El diácono permanente es enviado a servir, en especial y primordialmente, a los más pobres, necesitados y excluidos. Es enviado además a servir en la mesa del Sacrificio Eucarístico y de la Palabra viva de Dios. Es participar en la diaconía de Cristo en la fuerza del Espíritu.

Ahora, en el año 2017 y a 10 años de aquel 13 de abril, 13 de aquellos 15 hombres continúan ejerciendo su ministerio diaconal de servicio, con la misma alegría e ilusión de entonces, iluminados y fortalecidos siempre por el Espíritu Santo y cobijados por el manto amoroso de la Santísima Virgen María madre de Jesucristo y madre nuestra.

Es por esto, que el próximo viernes 21 de abril en la  Catedral Nuestra Señora de La Candelaria, junto con nuestro padre y pastor Mons. Álvaro Corrada del Río, Obispo de Mayagüez, el clero de la diócesis, familiares, amigos y todos los del Pueblo Santo de Dios que quieran unírsenos, celebraremos en una misa de acción de gracias, nuestro décimo aniversario por el don conferido por la Ordenación Sacramental, de compartir la Diaconía de Cristo. Contamos con su presencia.

(Diácono Gilberto Martínez Barbosa | Promotor de Justicia, Diócesis de Mayagüez)

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