Hace algún tiempo llegó a mis manos un libro de Emilio Pantojas García, titulado Crónicas del colapso: economía, política y sociedad de Puerto Rico. Esta obra nos permite comprender la problemática de la transportación marítima de Vieques y Culebra dentro de la crisis general que sufre hoy nuestro pueblo. Lo que se supone que fuera “Autoridad de Transportación Marítima” se ha convertido en “Autoridad de Transportación Malísima” para la gente de nuestras Islas municipios. Leyendo los escritos históricos de Vieques, nos percatamos que ha pasado un siglo de existencia de esta “Autoridad de Transportación”: 1919-2019. Todo un siglo donde no ha contado la experiencia y se ha caminado en dirección hacia la ineficacia, el discrimen y el favoritismo político y económico.

Según los escritos históricos disponibles, debemos la paternidad de esta transportación marítima al Sr. Juan M. Robles, que empezó a prestar este servicio de manera formal como empresa privada, con tarifas establecidas y horario regular. Anterior a esta fecha, los habitantes de la Isla de “Bieke” se transportaban en embarcaciones privadas de pescadores, prestadas o alquiladas. En el año 1941 entró un segundo operador privado en el servicio, el Sr.Pedro Lavergne, con franquicia de la Comisión de Servicio Público. La competencia duró 4 años, hasta 1945, cuando el Sr. Robles vendió sus propiedades al Sr. Lavergne. Lo mismo ocurrió 18 años más tarde a Lavergne, que tuvo que vender la misma a la compañía Calderón Lines.

Esa última, a pesar de haber recibido subvención de fondos públicos, daba un servicio pésimo. En el año 1966 se expropió a Calderón Lines de su compañía y desde el 1 de mayo de 1967 hasta hoy día, el Gobierno de Puerto Rico se hizo cargo de las facilidades y operaciones del servicio de transportación entre Vieques y la Isla grande. Primero, a través de la Autoridad de Puertos; después, através de la Autoridad de Carretera del Departamento de Transportación y Obras Públicas. Tengamos presente que la ruta de la Isla grande hacia las Islas municipios de Vieques y Culebra, es considerada como su carretera (líquida).

Desde su creación hasta hoy día, la misión del servicio de la transportación marítima entre Vieques, Culebras y la Isla grande de Puerto Rico es permitirle que los viequenses y culebrenses puedan atender sus necesidades básicas de salud, educación, trabajo e incluso de alimentación. Además, permitir la libre circulación de los ciudadanos entre las Islas que, también, son Puerto Rico. ¿Por qué este servicio tan importante no satisface nunca las aspiraciones, tanto, de viequenses, culebrenses y visitantes? Cada vez que la gente de Vieques y Culebra se levanta, los gobernantes de turno sacan una “curita” mágica de la manga y a costo de millones de dólares cubren la llaga y apagan el ardor de la protesta hasta que se retiran las cámaras de la prensa. Luego, el olvido y el abuso, siguen igual.

Pero, ¿cómo comprender el gasto de millones y millones de dólares del erario y el servicio deficiente que se ofrece? Ahora, hasta se quedan sin gasolina y la improvisación en el cambio de ruta ha sido nefasto. Citando al profesor Pantojas, podemos decir: “Hemos transitado del estado benefactor al estado malefactor”. Hemos pasado del estado que estimulaba la economía mediante el gasto público y buscaba garantizar la redistribución equitativa de la riqueza a través de programas de asistencia social, a un estado convertido en fuente de riqueza para una clase política y una élite empresarial criolla arropada por la corrupción y la improductividad. Hay algunos empresarios criollos que dependen del gobierno para obtener jugosos contratos… y donde primean el nepotismo, el amiguismo y el favoritismo. Estos elementos hacen desplazar la “meritocracia”, la eficiencia, la responsabilidad y la sensibilidad con nuestra gente.

Las consecuencias de este cambio de paradigma son “la ingobernabilidad, el auge de la criminalidad, la corrupción pública, la mendicidad, la incompetencia de muchos políticos y jefes de turno.

Se puede decir más alto, pero, no más claro. No se necesita pensar mucho para comprender por qué durante un siglo de existencia y el manejo de los gobiernos de todos los colores, y con muchas inversiones de fondos públicos, no han servido para el bien de nuestra gente. Todo es improvisación, “amateurismo” sin ningún norte, propaganda electoral, amiguismo y favoritismo, desde, la cabeza hasta los pies.

Mientras tanto, los isleños (viequenses y culebrenses) están condenados a su calvario de transportación.

Personas mayores y enfermos tienen que seguir cancelando sus citas médicas en lugar de arriesgarse a ir a la Isla grande, sin garantía de poder regresar luego a sus casas.

Imagínense, ancianos, enfermos, pacientes de quimio y radioterapias u otras condiciones graves de salud que salen de una operación ambulatoria y tienen que esperar horas, a veces más la noche completa, sentados bajo una carpa en Ceiba. Al final, tranquilamente, les dicen: “No hay viaje hacia Vieques o Culebra hasta nuevo aviso”.

No mencionamos aquí la situación sanitaria en estas Islas, específicamente, en Vieques. Por lo tanto, si no contamos con una trasportación eficiente y otros servicios públicos como la salud, no es por falta de fondos públicos. Si no, una repercusión directa del colapso general de la sociedad cuando el favoritismo, el padrinazgo y la corrupción se rigen en normas de funcionamiento de la sociedad y sus instituciones.

En estos días, estamos dialogando para hacer un Frente Común al sistema que nos causa tan insoportable maltrato y abuso. Invitamos a nuestra gente a dar el paso hacia la solidaridad, el cooperativismo. A todo el País le hacemos este llamado cristiano como lo hemos experimentado después de los huracanes Hugo, George, Irma y María. El más dramático y profético fue en la lucha en contra de los bombardeos de la Marina de los Estados Unidos en la Isla. Ojalá, haciendo este Frente Común pudiéramos hacer una verdadera transformación de valores, principios, de estrategias y mentalidad para acabar, de una vez y para siempre, con tantos abusos. ■

Rvdo. P. Jean Augustal
Párroco, Parr. Inmaculada Concepción y Santiago Apóstol de Vieques
Para el Visitante

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