La Navidad es la época más esperada por los puertorriqueños. Es tiempo de unión y felicidad, cuando compartimos en familia y con los amigos las alegrías y los buenos deseos para el nuevo año.

Históricamente, la tradición navideña comenzaba en diciembre. Sin embargo, por la influencia norteamericana, resultante de nuestra situación histórico-política, y dada la costumbre norteamericana de celebrar el Día De Acción De Gracias en la última semana de noviembre, esa fecha ha venido a marcar el inicio de nuestras fiestas.

Nuestras casas son adornadas con luces y todos aquellos artículos que evocan la Navidad.  Abundan las canciones alusivas a la época acompañadas del güiro, panderetas y guitarra.  Todo esto es muy bello, pero muchas veces nosotros, los puertorriqueños, nos olvidamos del verdadero sentido de la Navidad. Apenas reconocemos que Navidad es celebrar a Dios, quien se ha metido en nuestra historia puertorriqueña. Celebrar a Dios, quien vive entre nosotros.  Cada vez que contribuimos para que Dios nazca de una forma nueva en el corazón de los hombres y mujeres de hoy, hemos hecho posible la experiencia de la Navidad.

El misterio de la Navidad es identificar el amor cercano, fiel y compasivo de Dios, así como su bondad, su ternura, su misericordia y su humildad. Es abrir nuestros corazones y despojarnos de todo lo superfluo para dejar que el amor divino de Jesús nos transforme, y nos haga hombres nuevos para vivir a fondo la experiencia del amor. Es escuchar, por primera vez y con sorpresa, la Buena Nueva, que los ángeles anunciaron en Belén: “No teman porque vengo a comunicarles una Buena Nueva que será motivo de mucha alegría” para Puerto Rico. “Hoy nació para ustedes un Salvador”. Es sentir a los ángeles cantar a nuestro pueblo puertorriqueño: “Gloria a Dios en el cielo y paz a los hombres y mujeres de buena voluntad.”

La Navidad es Jesús y su mensaje de vida, su mensaje de fraternidad y de justicia. Es  llegar hasta el pesebre; es sentir y vivir la propia fragilidad humana de Jesús. Es ver cómo Dios se despoja de toda su grandeza y se nos presenta como un niño desnudo en un pesebre, que lloriquea de frío y hambre. Dios no se expresa con fuerza o con violencia, sino a través de un ser que necesita ayuda, y se entrega totalmente a nosotros.  Con este gesto nos invita a vivir este tiempo como uno privilegiado, donde escuchamos la voz de Jesús, desde el pesebre, que nos dice: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14,9). Es acercarnos a Jesús para adorarle como lo hizo José; como lo hicieron María, los pastores y los Magos. Adorarle es creer, es saber que Dios nos habla en Jesús y que en Él se nos hace posible y visible la Abundante Redención.

La Navidad es todos los días para quienes nos esforzamos en vivir a la luz del Evangelio. Es festejar todo lo que es importante en nuestra vida, aunque nos acosen los recuerdos dolorosos. No importa los momentos duros que hayamos vivido; lo importante es vivir el momento que Dios nos regala, conscientes de su maravilloso amor para con nosotros. Y vivirlo junto a las personas que Dios ha puesto a nuestro lado y en nuestro camino. Hacer que ellas también experimenten la profundidad del misterio de la Navidad. En la medida que nos abramos a la fuerza divina que nos llega desde lo Alto, seremos hombres y mujeres contagiados por la alegría y la paz del misterio navideño. Alegría y Paz que nadie ni nada nos pueden quitar.

Revaluemos nuestras vidas y nuestros proyectos a la luz de la Encarnación. Dispongámonos, como lo hizo María, a preparar nuestro corazón para que éste sea el pesebre en que Dios quiera volver a nacer. Sembremos en nuestros hogares y en nuestros vecindarios las semillas que hagan brotar la Buena Nueva de Jesús. Qué en esta Navidad 2012 seamos capaces y deseemos comprender el misterio que encierra la Navidad.

Qué podamos en este Nuevo Año 2013, que se avecina, hacer más palpable el Reino de Dios en Puerto Rico. ¡Muchas Felicidades!

(María C. López Delgado)

(La Autora es una Misionera Laica Redentorista)

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Como ya es tradición, la Iglesia Católica celebrará este próximo 28 de diciembre la Fiesta de los Santos Inocentes, una ocasión especial que permite a los cristianos reflexionar sobre las condiciones de vida de millones de niños alrededor del mundo, pues fueron los infantes los primeros mártires de la historia.

“En esta celebración, la Iglesia recuerda la matanza que Herodes ordenó de todos los niños menores de 2 años al momento en que nace Jesucristo. A Jesús lo anuncian como un rey, y Herodes, al no conocer el lugar exacto donde nació, se monta en cólera y manda a asesinar a todos estos niños”, explicó Monseñor Alberto López, Vicario Pastoral de la Arquidiócesis de San Juan.

“Para la Iglesia siempre ha sido una ocasión de recordar a todos esos que mueren siendo inocentes ante Dios”, añadió.

La historia desde el Evangelio de San Mateo

De acuerdo al Evangelio de San Mateo (2, 1-23), cuando nació Jesucristo, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo”. Al enterarse de esto, el rey Herodes quedó sorprendido y reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.

De inmediato, le respondieron que, de acuerdo a la profecía, el Mesías debía nacer en Belén. Entonces, Herodes llamó secretamente a los magos para conocer con precisión la fecha en que apareció la estrella. Luego, los envió a Belén y les dijo: “Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje”.

Los magos partieron y la estrella los guió hasta el humilde pesebre donde nació Jesús. Tras rendirle homenaje y entregarles los obsequios oro, incienso y mirra, recibieron en sueños una advertencia de no regresar al palacio de Herodes. De esta forma, regresaron a su tierra por otro camino. Luego de la partida de los magos, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le pidió que tomara al niño, junto a su madre, y que huyeran a Egipto, pues Herodes buscaría a Jesús para matarlo.

Al verse engañado por los magos, Herodes enfureció y ordenó matar a todos los niños menores de 2 años en Belén. Jesús, María y José permanecieron en Egipto hasta la muerte de Herodes, momento en el cual regresaron y se establecieron en la ciudad de Nazaret.  

La transformación de una tradición

Con el correr del tiempo, la Fiesta de los Santos Inocentes se ha nutrido de elementos populares que, si bien ha permitido una unidad mediante expresiones peculiares del pueblo, también ha provocado que esta celebración se distancie de su sentido original y su carácter religioso.

El tradicional Festival de las Máscaras, en Hatillo, ejemplifica los cambios que ha sufrido el modo de conmemorar un evento tan importante de la vida del Salvador. Una crónica periodística de la más reciente edición de este festival (2011) nos ofrece pistas de cómo ha sido trastocada esta actividad. Quien escribe el artículo advierte de la ausencia de estampas religiosas, de música típica y de elementos autóctonos de la cultura puertorriqueña.

En cambio, proliferan personajes infantiles, principalmente norteamericanos, e imitadores de comediantes latinos. Asimismo, las acostumbradas carrozas ya han caído en desuso, pues los participantes las han reemplazando por vehículos de todo terreno, como los llamados ‘fourtracks’.

No hay espacio para las bromas

Al respecto, Monseñor Alberto López indicó que, aunque este tipo de festivales forma parte del folclore puertorriqueño, “el giro que ha tomado no corresponde con el sentido litúrgico de la Fiesta de los Santos Inocentes”.

Además, el Vicario Pastoral de la Arquidiócesis advirtió que la celebración del 28 de diciembre no debe confundirse con el conocido ‘Fool´s Day’, de tradición anglosajona, día en el que las personas acostumbran a realizar bromas entre sí. “Esto es una celebración norteamericana, que se conoce como el día de los tontos. En Puerto Rico, lo que hacemos es recordar la matanza de esos niños pequeños e inocentes”, explicó.

La verdadera esencia de la celebración

Finalmente, Monseñor Alberto envió un mensaje claro a la feligresía referente a la actitud que debe imperar en todo católico durante la Fiesta de los Santos Inocentes. “Una celebración como esta debe ser un compromiso a la vida. Un compromiso de defensa para aquellos que no pueden defenderse por sí solos. Por eso, cuando la Iglesia celebra una fiesta como esta, reconoce a aquellos que murieron por Jesucristo. Estas personas mueren mártires”, manifestó.

“Nosotros proclamamos que el bien siempre triunfará sobre el mal, y que la sangre de esos inocentes seguirá clamando al cielo. La actitud de todo católico debe ser de una defensa de aquellos que están sufriendo o han sufrido injustamente”, finalizó.

(Verónica Cruz Pillich)

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“Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra”, (Mt 2, 11).

La tradición de intercambiar regalos en el tiempo navideño tiene profundas bases en la Sagradas Escrituras. Los presentes en la Epifanía inspiraron el intercambio de obsequios en la cultura popular. Pero, al igual que en el acontecimiento que renovó a la humanidad, los regalos que debemos intercambiar deben acercarnos al Santo Niño de Belén, pues en su nombre se ofrecen.
El Padre Felipe Núñez, Vicario de Familia en la Arquidiócesis de San Juan, propone que esta actividad se caracterice por detalles cariñosos, que fomenten el compartir familiar y edifiquen el espíritu, centrados en el amor de Dios. “Es importante la congregación (de la familia) en la Misa para luego realizar el intercambio de regalos”, recomendó el Vicario al mencionar la importancia de la asistencia de los matrimonios a la Misa de la Víspera de Navidad.

Algunos ejemplos de regalos sugeridos para expresar el amor entre pares pueden ser detalles creativos amorosos hechos a mano; las imágenes o cuadros que llevan a la reflexión; las propuestas musicales realizadas por los cantantes católicos; las películas y libros con mensajes positivos y religiosos; y los artículos religiosos que fomentan la vida de piedad.

Para los artículos personales y prácticos, de igual forma, separar un tiempo para escribir un mensaje cristiano en las tarjetas que acompañan los regalos puede ser ideal para comunicar la alegría, el cariño y el amor entre esposos.

“¡Ay del que causa el escándalo!” (Mt 18, 7)

Es necesario que en el ejercicio de los intercambios no se ofrezcan regalos que atenten contra el bien común, que fomenten actitudes violentas o, de forma directa o indirecta, contradigan la fe.
“Hay que evitar todo regalo que afecte la vida familiar”, sostuvo Núñez sobre los artículos que fomentan la agresividad o el distanciamiento de los cónyuges.

Por su parte, el Papa Benedicto XVI, al hablar de los intercambios de regalos en 2006, recordó que no hay mejor y mayor don que la Encarnación del Hijo de Dios y su Presencia en la Eucaristía.
“Los regalos navideños nos recuerdan el regalo por excelencia, que el Hijo de Dios nos hizo de sí mismo en la Encarnación”, mencionó el Papa al exhortar a los cónyuges a intercambiar presentes cónsonos con el amor de Dios.

El Beato y anterior Pontífice, Juan Pablo II, en una expresión sobre los presentes en la Navidad,  dijo en 1978: “Debéis esperar sobre todo los regalos de la gracia, que es lo más importante de la vida”.

La mejor ofrenda será la que expresa amor y fomenta crecimiento en el camino a la santidad. ¡Felicidades!

(Enrique I. López)

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El estreñimiento es un motivo frecuente de consultas médicas en la edad pediátrica. También conocido como constipación, este trastorno se caracteriza por una dificultad persistente para defecar o una sensación de que la defecación es aparentemente incompleta. Además, pueden presentarse síntomas como heces fecales muy duras y secas, que generan esfuerzo y molestia.   
De acuerdo a la pediatra católica Luisa Burgos, la edad del niño o niña, los hábitos higiénicos y el tipo de alimentos que consumen son factores claves que inciden en la posibilidad de sufrir o no de estreñimiento. La Dra. Burgos resaltó, sobre todo, la edad como fundamental a la hora de establecer las causas y el tratamiento a seguir para combatir este trastorno del sistema digestivo.

Los infantes
La pediatra indicó que, en el caso de los niños menores de 2 años, se debe vigilar el tipo de evacuación y la frecuencia. Si transcurren dos o tres días sin que el infante evacue, se debe consultar al médico de inmediato. “Cuando los infantes comienzan a consumir alimentos complementarios a la leche, ya sea materna o de fórmula, sus heces fecales cambian de color y consistencia de acuerdo a lo que ingieran diariamente”, explicó.
“Si consumen manzana o guayaba, por ejemplo, el tipo de evacuación será dura. En cambio, si los alimentos contienen suficiente fibra, pues la evacuación será un tanto más blanda”, añadió. De igual manera, destacó que existen algunas condiciones de salud que pueden ocasionar el estreñimiento en infantes, como las anomalías en el tracto intestinal, el recto o el ano; y las afecciones de los sistemas nervioso y endocrino, respectivamente. Además, existen medicamentos que, debido a su composición, pueden provocar constipación.

Los niños preescolares
En el caso de los niños que se encuentran en la etapa de aprendizaje para ir por sí solos al baño y aquellos que acudirán por primera vez a centros de cuido o escuelas tempranas, la Dra. Burgos hizo una distinción muy particular y relevante. “Los niños preescolares muchas veces presentan ciertos problemas emocionales, debido a los cambios en su rutina diaria, que podrían redundar en la aparición del estreñimiento”, advirtió.
La especialista apuntó que las tensiones escolares, como el inicio de clases o el cambio de escuela, pueden influir en que el niño sufra constipación. También, sostuvo que los niños pueden presentar estrés al tener que utilizar baños públicos; lo que redunda, a su vez, en que el menor contenga los deseos naturales de defecar. De manera similar, la Dra. Burgos explicó que el estreñimiento en los niños puede ser resultado de algún evento emocionalmente fuerte, como una muerte familiar o, tal vez, la llegada de un nuevo bebé.
En cuanto a los niños que se encuentran bajo entrenamiento para utilizar el baño, la pediatra expresó que este proceso puede ser un tanto estresante para el niño, pues algunos padres suelen presionar al menor, sin darle el espacio y tiempo suficiente. Por otro lado, hay algunos progenitores que insisten demasiado en que el niño avise la necesidad de evacuar con cierta anticipación e, incluso, pueden reprocharle o castigarle si no lo hace de esta forma. No obstante, al igual que en el caso de los infantes, el tipo de dieta que sigan los niños influirá en la posibilidad de sufrir estreñimiento o no. “El consumo insuficiente de líquidos y agua es un factor clave para desarrollar estreñimiento”, manifestó la pediatra.

Tratamiento
Si la dificultad para evacuar persiste por algunas dos semanas en niños preescolares o si el infante no evacua durante dos o tres días, los padres deben acudir a un profesional de la salud. También, se recomienda la visita a un especialista, en este caso, un gastroenterólogo pediátrico. La Dra. Burgos fue clara en señalar que no es recomendable darles a los niños medicamentos sin receta o remedios caseros, como enemas, sin consultar previamente a un médico.   
De igual forma, destacó la gran importancia de la dieta para evitar el estreñimiento. “Los padres deben aumentar la cantidad de alimentos con fibras que le proveen a sus hijos. Es importante que los niños aprendan a consumir frutas y vegetales. Además, la ingesta de líquidos, pero sobre todo de agua, es esencial, tanto para mantener a los niños hidratados, como para facilitar el proceso digestivo y, por ende, le evacuación”, aconsejó.

Recomendaciones útiles a los padres
•    Educar al niño para que nunca contenga los deseos de evacuar.
•    El ejercicio y la actividad física favorecen el movimiento intestinal.
•    Evite presionar a los niños mientras aprenden a ir al baño.
•    Establezca una rutina de alimentación y evite el desorden en las horas de comida.
•    Incorpore a la dieta de sus niños frutas, vegetales y otros alimentos ricos en fibras.
•    Provéale a su niño la suficiente cantidad de agua y otros líquidos.

(Verónica Cruz Pillich)

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Hace unos días  una persona en el proceso de consejería me decía: “por favor dígame que hago con mi vida, ayúdeme”.

Le contesté: le voy a dar un “mandato amoroso”, que consiste de algunos asuntos importantes para que pueda lograr aquellas cosas que quiera para ser una mejor persona y más feliz.

Aceptó  el reto del trabajo a realizar, que es el que también le propongo a usted en este momento.

Después  del tiempo de reflexión y preparación que ha sido el Adviento, donde hemos preparado el corazón para el Nacimiento del Niño-Dios, le hago unas propuestas sencillas pero contundentes que le hagan finalmente sentirse satisfecho con su vida. Siéntese con libreta y lápiz en mano… Será muy bueno comenzar el Nuevo Año con una dirección auténtica, real y específica de acción y compromiso.

Algunos asuntos necesarios para trabajarlos AHORA, ya que éstos pueden ser el proyecto a desarrollar para el 2013. Esta tarea le puede  proveer para que se sienta ocupado-a  ya que ésta época es propensa a la profunda tristeza por las diferentes circunstancias de pérdida y tensiones que cada persona puede experimentar.

Algunos asuntos para identificar y resolver:

1.  Lograr enfocar lo que usted quiere que sea su verdadera realidad.
Lo primero que hay que hacer es identificar  lo que quiere que sea “su verdadera realidad”. ¿Por qué y para que quiere vivir? ¿Cómo quiere vivir la vida? ¿Cúal es la mejor manera de vivir? ¿Vive de verdad? ¿Es usted real? Proyecciones auténticas… para vivir.

2.Ordenar “deseos y proyectos” que se han quedado en el tintero, que no han prosperado. Eso que quisimos hacer y no lo hicimos.
Lo importante es identificarlos y ponerlos en función de acuerdo a lo que usted quiere y anhela, a sus habilidades y/o destrezas. Deseos y proyectos, desde los materiales, los emocionales y otros.

3. Viajar poco a poco por las ilusiones.
Las ilusiones son parte del motor de la vida, por lo tanto son el marco de referencia para hacer de la vida “algo importante e interesante. “Las ilusiones” le dan dirección y sentido a la existencia. La ilusión va dando la pauta para hacer la vida. Ilusión, eso que uno quiere lograr…

4.Evaluar profundamente lo que se es y lo que se quisiera ser en los diferentes aspectos de la vida, si está contento o no con lo que piensa y siente de usted y con lo que ha hecho.  
Las áreas de este trabajo son: emocional, social, espiritual, profesional, familiar, sexual, físico… ¿Qué le sobra? ¿Qué le falta? Puede buscar quien le ayude para poder identificar lo que está pasando en cada área y redefinir los cambios.

5.Fortalecer la relación con el Dios de la Vida, importante para el sostenimiento de la vida.
Conocimiento de Dios, meditación, oración, lecturas bíblicas, reflexiones profundas del misterio de Dios, entre otras.

Con éstos asuntos que le presento para trabajar estará ocupado construyendo su Plan de Acción Afirmativa que redundará en beneficio para una vida buena, que al final es un deseo de Dios.      

(La Autora es consejera profesional y comunicadora laica.)

(Nildín Comas Matos)

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“La misma experiencia de comunión y participación, que debe caracterizar la vida diaria de la familia, representa su primera y fundamental aportación a la sociedad”. (Juan Pablo II, Familiares Consortio.)

Para el matrimonio católico de Albin Matos Rodríguez y María Ortiz Martínez, residentes en Barceloneta, sentarse a comer juntos a la hora de la comida es un momento bien importante y especial. La pareja, quien lleva 17 años de casada y procrearon una hija, de 15 años, gusta mucho de cocinar y compartir en familia.

“Nosotros tenemos por costumbre comer juntos, no solamente en Acción de Gracias y Navidad. Eso nos da la oportunidad de agradecer a Dios, (y de) siempre tener a Dios presente porque nos suple todo”, expresó Ortiz Martínez. “Es un rato que compartimos juntos”.

Durante ese momento íntimo en familia, Ortiz Martínez mencionó que no permiten los celulares en la mesa, porque propiciaría cualquier interrupción. “(Sentarse a la mesa) Es de las cosas bonitas que se han perdido por la rutina [...]”, manifestó.

La esposa describió que al finalizar la comida, tienen por costumbre agradecer al otro el gesto de preparar los alimentos, con un beso y unas gracias. Esta costumbre ya es imitada por su hija, quien al finalizar también les da un beso a sus padres. También mencionó que su esposo tiene por costumbre la mayoría de las veces servirles a la mesa. Aunque en ocasiones, -dijo sonriente- a él también le gusta que le sirvan.

Ambos contaron que hay días que les da por presentar el plato de una forma diferente, más gourmet. La mayor parte de las veces disfrutan de fotografiar los manjares.

Ortiz Martínez recuerda que antes ella acostumbraba cocinar más, y sus menús eran más sencillos, ya que llegaba de trabajar cansada. Sin embargo, Matos Rodríguez, quien se encuentra pensionado por el seguro social, ahora tiene más tiempo, por lo que le encanta variar los platos e inventar con distintos ingredientes.

Sobre su tarea como chef del hogar, Matos Rodríguez expresó que le encanta porque siente que ayuda a su esposa, y que cuando ella llega del trabajo no tiene esa preocupación. “A mí me gusta porque sé que la ayudo a ella; llegar y saber que no tiene que cocinar, ya ella está tranquila”, afirmó, al añadir que él también disfruta mucho de observar a su esposa e hijas comer, ya que se siente contento de verlas satisfechas, a lo que ella asintió con su cabeza.

El momento de compartir la mesa en el hogar, Ortiz Martínez lo comparó con otras cosas importantes en sus vidas, como el asistir a la Eucaristía los domingos.

Son solicitados por la familia y amigos

El matrimonio contó que cuando tienen actividades familiares o con amistades ellos son los primeros solicitados para confeccionar el menú, a lo que Matos Rodríguez siempre acepta. “Casi siempre yo soy el que hago las comidas, ya eso me toca a mí, les gusta el sazón de mi comida”, dijo orgulloso.

Sobre su receta, Matos Rodríguez contó que para las carnes utiliza un adobo “hecho en casa”, que aprendió de su papá, que incluye ajo, perejil, orégano, sazón, vinagre, aceite y pimienta. “Con eso adobo las carnes y por eso es que he ganado las competencias de BBQ”, aseveró, al referirse a unos eventos que se realizan en su comunidad anualmente para propiciar un ambiente familiar y de sana convivencia entre los vecinos. Contó que a las habichuelas les echa calabaza, papa, jamón, patitas de cerdo y salchichón.

Esta reportera tuvo la oportunidad de probar uno de sus menús y verdaderamente su sabor era exquisito. ¡Muchas felicidades a todos en esta Navidad y a seguir disfrutando de los alimentos típicos en familia!

(Marielisa Ortiz Berríos)

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Forman parte esencial de la tradición religiosa-popular de Puerto Rico y durante su celebración se entonan ritmos autóctonos de la Isla. Los aguinaldos y villancicos alusivos a la proximidad del nacimiento de Jesús son los más utilizados. Se trata de las  tradicionales Misas de Aguinaldo, una manera especial que tienen los católicos de prepararse para la Navidad. Pero, ¿cuáles son sus antecedentes históricos y en qué consiste su celebración? Veamos.

De acuerdo a Padre Miguel Trinidad Fonseca, profesor de música litúrgica del Instituto Superior de Teología y Pastoral (ISTEPA), las Misas de Aguinaldo consisten en nueve misas celebradas desde el 16 hasta el 24 de diciembre, a modo de preparación para Navidad. “Tienen su origen en la devoción hispánica de la expectación del parto de la Virgen María. Nuestro primer Obispo Don Alonso Manso trajo esta devoción a Puerto Rico desde la Catedral de Sevilla, a la cual estuvo vinculada la Diócesis de Puerto Rico”, explicó.

Por su parte, Padre Floyd McCoy Jordán, teólogo e historiador de la Arquidiócesis de San Juan, aunque colaborador actual de la Diócesis de Mayagüez, relató que estas misas se conocen en algunos pueblos del interior de la Isla como Misas de Madrugada. “Son nueve misas que se celebran diariamente antes de la Misa Solemne de la Natividad del Señor el 24 de diciembre. Son misas festivas, de corte criollo o jíbaro, en las cuales el pueblo participa con alegres cánticos populares típicos”, expresó.

De igual forma, añadió que, “el origen de este novenario de misas está en la España visigoda del siglo VII. Pasó a la Isla cuando la primera diócesis de San Juan Bautista de Puerto Rico quedó bajo la sede metropolitana de la Arquidiócesis de Sevilla, a principios del siglo XVI. De esa manera, la nueva diócesis seguía el calendario litúrgico de esa jurisdicción eclesiástica española”.

“Actualmente, en el calendario litúrgico de la Provincia Eclesiástica de Puerto Rico, las misas comienzan el 16 de diciembre, Memoria Obligatoria de la Expectación del Parto de la Virgen María y terminan el 24 de diciembre por la madrugada. Las misas siempre han estado asociadas al misterio de la encarnación de Jesús que tiene a la Virgen María como figura fundamental”, manifestó Padre Floyd.

¿Por qué se les llama “de Aguinaldo”?

Padre Miguel Trinidad, quien también dirige la Parroquia San Fernando Rey, en Toa Alta, detalló que la razón por la cual las misas tienen este nombre distintivo recae en el horario en que se realizan. “Para que podamos llamarlas así, hay que celebrarlas antes de que salga el sol. Estas misas se celebran a las 5:30 a.m., de manera que los últimos aguinaldos alusivos a la salida del sol material, símbolo del Sol Espiritual (Cristo Jesús) coincidan con la aurora; es decir, a las 6 a.m.”, señaló.

En tanto, Padre Floyd destacó que estas misas se celebran de madrugada, “para dar la bienvenida al sol naciente que representa al Cristo Resucitado que ilumina nuestras vidas disipando las tinieblas”. De igual manera, advirtió que el celebrar la Eucaristía fuera de ese horario trastocaría la tradición. “Por eso, la tendencia moderna de celebrar estas misas después que el sol ha salido rompe con el propósito simbólico de este novenario y le hace perder su sentido más antiguo que le acompaña desde sus inicios”, reconoció.

Como medida preventiva para que esto no ocurra, el presbítero aconsejó a las parroquias mantenerse fiel a la costumbre de antaño. “Se le recomienda que vuelvan a la práctica original de celebrarlas a las 5 ó 5:30 a.m. De esa manera, el sol está saliendo en el momento en que termina la misa”, explicó.

La música litúrgica en las Misas de Aguinaldo

Padre Miguel Trinidad, experto en música litúrgica, expresó que los instrumentos y ritmos autóctonos de Puerto Rico se integran en estas misas. “Los aguinaldos y villancicos se entonan con textos alusivos a la proximidad del nacimiento de Jesús. Es característico también que en los cantos del Ordinario de la Misa se utilice la música puertorriqueña. Los instrumentos típicos complementan estas misas y le imparten un clima de espera alegre y jubilosa”, indicó. No obstante, advirtió que el repertorio musical debe vigilarse para que mantenga su carácter litúrgico y propio del Adviento.

La actitud de los feligreses

Ambos sacerdotes expresaron la importancia de la actitud que exhiban los feligreses cuando acudan a las Misas de Aguinaldo. “La actitud que deben asumir los católicos es una de devoción y recogimiento, pero a la misma vez festiva, de mucha alegría. Las misas se celebran, precisamente, en la segunda parte del Adviento, cuando ya la Iglesia ha reflexionado profundamente sobre la venida del Señor”, apuntó Padre Floyd.

¿Continúa ferviente la tradición hoy día?

Para el abogado y reconocido historiador musical Pedro Malavet Vega, el devenir de los años y el acelerado cambio social de las pasadas décadas han provocado la merma de ciudadanos que acuden a las Misas de Aguinaldo. “Esta tradición ha evolucionado. Ya los jóvenes no tienen tanto interés en este tipo de celebración, pues tienen demasiadas cosas que los atraen, como la computadora, los celulares, el Internet y otros equipos tecnológicos”, adujo.

“Yo pienso que en la actualidad ya no hay ese entusiasmo para las Misas de Aguinaldo, aunque se siguen celebrando en las iglesias, pero con menor asistencia de la población juvenil. Además, está el factor de la seguridad. Las personas, por el horario de las misas, deben salir de sus casas de madrugada, lo que puede representar un riesgo. Es parte del deterioro social que estamos sufriendo”, opinó Malavet Vega.

De igual manera, el historiador y autor de valiosos libros, como “El tango y Gardel” (1974), “La vellonera está directa” (1984), “Cincuenta años no es nada” (1986), “Navidad que vuelve” (1987) y “Del bolero a la nueva canción” (1988), entre otros, explicó que este tipo de tradición religiosa popular, si bien puede perder adeptos, “llega una etapa en la que se retoma y genera nuevamente entusiasmo entre las personas”.

Finalmente, Padre Miguel Trinidad destacó el valor y la relevancia de mantener viva este tipo de celebración. “Son parte esencial de nuestra tradición litúrgica popular y nos prepara para celebrar el nacimiento de Jesús. Es una costumbre que no debemos perder, pues nos une como pueblo y nos enseña el verdadero origen cristiano de la Navidad”, sostuvo.

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