"En efecto, la Iglesia, defendiendo la dignidad de la mujer y su vocación, ha mostrado honor y gratitud para aquellas que -fieles al Evangelio-, han participado en todo tiempo en la misión apostólica del Pueblo de Dios. Se trata de santas mártires, de vírgenes, de madres de familia, que valientemente han dado testimonio de su fe, y que educando a los propios hijos en el espíritu del Evangelio han transmitido la fe y la tradición de la Iglesia". (Fragmento de la Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis, 1994).

Como una adolescente que se enamora por primera vez, sus acciones y pensamientos giran en torno a Él.

Con sólo mencionar su nombre su semblante cambia; sus ojos brillan de manera especial; su voz tiembla, se le dificulta encontrar las palabras adecuadas para hablar de Él. Eso es lo que le ocurre a Iris Jaime cada vez que habla de Cristo Jesús.

“Cuando tú vives una espiritualidad con Cristo Jesús se te sale por los poros y lo dijo Pablo: ‘no soy yo el que vivo, es Cristo que vive en mí’. La espiritualidad es la intimidad que tú vives con Cristo Jesús y el único que hace posible esa intimidad es el Espíritu Santo. Tienes que conocer esa tercera persona de la Santísima Trinidad para que el actué en tu vida”.

Iris confesó que todas sus acciones son consultadas con Cristo Jesús frente al Sagrario. “Cuando yo llego al templo, antes de saludar a mis hermanos yo lo saludo a Él, me voy frente al sagrario y converso con Él”. Además, admitió que “tú no puedes hablarle a nadie del amor del Padre si tú no vives en el amor del Padre, tú no puedes hablarle a nadie de la conversión si tu no has pasado por lo menos por el inicio de esa conversión, tú no puedes hablar de la salvación de Jesús si tú no has experimentado en tu vida la salvación de Jesús y la experimentas cuando lo aceptas”.

Esta otrora maestra de español, que se retiro tras 34 años de servicio, relató que aunque desde los 10 años estuvo asistiendo a la Iglesia Católica en su natal Luquillo, no fue hasta 1990 que participó de un retiro y tuvo un encuentro real con Cristo. “Una vez lo conocí, me enamoré de Jesús; fui conociéndolo más e hice un compromiso más profundo con la parroquia, integrándome a diferentes grupos y equipos”.

Iris detalló que forma parte de varios grupos de la Parroquia San José de Luquillo a la que asiste. Coordina junto a un equipo los talleres de evangelización kerigmáticos, es parte del Consejo Pastoral y de la Pastoral de Catequesis. Al momento, imparte catequesis a adultos. También, pertenece a la Pastoral de Ministros de la Comunión y a la Pastoral de Liturgia. Además, participa del Círculo de Oración y de las reuniones semanales de las pequeñas comunidades en la que se reúnen los participantes que ya han completados los talleres de evangelización kerigmáticos.

La entrega de esta mujer, madre de cinco hijos, trasciende fronteras. Enfrentó momentos de desolación cuando a su esposo le amputaron ambas piernas a consecuencia de la diabetes y tuvo que acoger sola la responsabilidad del hogar, con tres hijos en la universidad, su trabajo como maestra y todas sus obligaciones en la Iglesia. Esta sobreviviente de cáncer afrontó con valentía la partida de su esposo sin alejarse del Señor. “Cuando mi esposo vivía me ayudaba mucho. Aunque no podía levantarse de la cama era mi secretario. Me decía: ‘te llamó el Padre, que vayas a la Parroquia. Acuérdate de que esta noche tienes reunión y así por el estilo’. Mi segunda hija, que estaba empezando premédica al momento que le amputaron la primera pierna a su papá, me dijo: ‘mami, ahora no podré cumplir mi sueño de ser doctora, pero yo le dije con ayuda de Dios Todopoderoso y la intervención del Espíritu Santo lo vas a lograr y así fue”, dijo Jaime, con una sonrisa en su rostro que no deja duda que vive en gracia con Dios.

Finalmente, Iris exhortó a los cristianos que quieran que Cristo Jesús forme parte de sus vidas a que acojan la oración, la Palabra y la Eucaristía. “Hay tres puntales esenciales para todo cristiano; la oración, la palabra y la Eucaristía. Centra tu vida en esos tres puntales y verás la gloria de Dios”, concluyó con una expresión de alegría en su rostro que da testimonio de que Cristo es el centro de su vida y todo lo que hace es para alabarlo a Él.

 

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En esta ocasión, el doctor Luis Ortiz Espinosa, presidente de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico, habla sobre la varicela, una enfermedad que es muy común.

El doctor Ortiz Espinosa detalló que esta enfermedad, bastante frecuente en la niñez, es una condición infecciosa causada por un virus de la familia a los que pertenece el herpes y la culebrilla.

“Lo que ocasiona es que el virus, al infectar las células de la piel, produce unas lesiones como ampollas que se pueden llenar unas de pus y otras de sangre”, explicó el doctor. Añadió que las pelotitas dejan llagas y marcas en la piel o cicatrices.

 

¿Cómo se contrae la varicela?

El especialista en dermatología comentó que hay personas que la contraen de otras infectadas por el virus. “La varicela se puede contraer de otra persona y tiene un periodo de incubación de unos tres hasta siete días. Lo contraes a través de contacto directo por las ampollas que echa”, mencionó. Indicó, además, que éstas tienen un líquido en cuyo interior habita el virus.

“Si las tocas cuando están húmedas es cuando se contagia, cuando está seco, ya no contagia”. El doctor aseveró que algunas personas piensan, erróneamente, que cuando están secas es cuando se contagia. Precisó que esta creencia se da porque a la otra persona contagiada podrían aparecerle las llagas cuando a la primera se le han secado; pero la segunda ya las tenía en periodo de incubación desde antes.

Otra forma de contagio de la varicela es mediante la saliva. El galeno explicó que las personas cuando hablan expiden gotitas de salivas microscópicas, y ahí también está el virus. “Especialmente se concentra mucho en la saliva”, dijo. Enfatizó que una persona con varicela debe evitar hablar de cerca con las personas o darles un beso.

“Y la persona que está con ella no debe tocar las ampollas, y si las toca debe lavarse las manos rápido”.

El doctor Ortiz Espinosa contó que hay niños que sin nacer, en sus primeros meses de formación en el útero, podrían contagiarse con esta enfermedad si su madre es portadora, conocida como varicela neonatal; la cual describió como “extremadamente peligrosa”, porque puede causar mal formaciones en el bebé.

Por el contrario, si a la madre la da el virus en sus últimos meses de gestación, el bebé al nacer podría también contraer la varicela, si aún está activa. “Una varicela a un recién nacido puede ser fulminante”, acotó.

 

Síntomas de la varicela

El médico informó que, cuando se contagian, las personas comienzan a sentirse mal y les da fiebre. De momento, comienzan a salirle las vesículas o ampollas, en la cabeza y orejas. Luego, éstas salen en la cara, brazos y piernas, y se van moviendo hacia las extremidades.

“Pasa por las etapas de ampolla, se seca, se descama y deja entonces la marquita a veces profunda para toda la vida”, sostuvo.

“Casi siempre cuando hay fiebre es cuando está más activo (el virus).Cuando hay fiebre el cuerpo está atacando las ampollas, los primeros siete días y puede durar hasta los 14 días, en el gran por ciento se va y no deja nada más que las cicatrices”, indicó.

Sin embargo, la varicela puede dejar ciertas complicaciones en personas que tengan condiciones como cáncer, sida o leucemia, como afectar el pulmón o irse al cerebro. También, en casos extremos, podría dar meningitis. A algunos pacientes les da la varicela hemorrágica. Las ampollas se llenan de sangre y es bien severa, declaró. “Este virus se esconde en el cuerpo para el resto de la vida”.

 

Tratamiento

El doctor Ortiz Espinosa recomendó no rascarse las ampollas ni llagas para evitar lo más posible las cicatrices. Además, aconsejó buscar ayuda temprana con un especialista. Se recetan cremas y medicamentos orales para reducir la duración y severidad. “Se le recomienda (al paciente) que descanse y se aísle”.

También, se les sugiere a las personas con el virus que se hidraten mucho.

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Con el propósito de crear conciencia sobre la defensa del regalo de la vida, un grupo de laicos católicos organiza el evento “Puerto Rico Marcha por la Cultura de la Vida”, que se llevará a cabo el domingo 21 de abril a las 3 p.m. desde Bahía Urbana en el Viejo San Juan hasta el Parque Luis Muñoz Rivera.

La idea se empezó a orquestar hace un año y medio cuando el grupo pensó que la Iglesia Católica tenía que activarse en la defensa de la dignidad del ser humano a la luz de lo que dice el Magisterio, de manera especial lo expuesto en la encíclica El Evangelio de la Vida del Beato Juan Pablo II y la carta pastoral La familia: don luminoso e inalterable del amor de Dios del Arzobispo Metropolitano de San Juan, SER Mons. Roberto O. González Nieves.

A partir de ese momento fue que comenzaron a reunirse con los obispos de la Provincia Eclesiástica de Puerto Rico para invitarlos a que apoyaran el proyecto y se unieran a la gesta.

Pero no todo queda aquí. El propósito de la marcha no es meramente marchar, sino poner a Puerto Rico en marcha con distintas actividades de concienciación que anteceden la marcha. Entre ellas, vigilias de oración en las parroquias y la Semana por la Cultura de la Vida en las escuelas católicas. Una vez termine el evento hay un comité legislativo que tiene planificado presentar legislación que favorezca siempre la vida.

Aunque el concepto Cultura de la Vida pueda entenderse como estar en contra del aborto, y esto por supuesto, es fundamental, la realidad es que va mucho más allá y abarca múltiples áreas. Se entiende por Cultura de la Vida la definición del Beato Juan Pablo II cuando dice: “defender la vida humana desde el momento de la concepción hasta su final natural”. Es de ahí que viene el combatir la eutanasia, la pena de muerte, el maltrato infantil, el acoso o ‘bullying’ y ‘cyber bullying’, la violencia doméstica, la prostitución, la esclavitud, condiciones ignominiosas de trabajo, los encarcelamientos arbitrarios, entre otras, siempre velando por la dignidad del ser humano en sus distintas etapas de la vida.

Se seleccionó la fecha del 21 de abril por ser la fecha más cercana a la Fiesta de la Anunciación del Señor, la cual litúrgicamente se celebra el 25 de marzo, pero al este año coincidir con el Domingo de Ramos ha sido trasladada para el 8 de abril. La idea será seleccionar siempre una fecha lo más cercana posible a la fiesta litúrgica antes mencionada.

Todos los años se darán cita las fuerzas a favor de la vida en una marcha anual en cada diócesis por orden de antigüedad y el séptimo año lo harán de manera simultánea en todos los territorios. Se invita a los grupos y movimientos apostólicos de todo Puerto Rico a que movilicen a su gente para decirle siempre sí a la vida.

“…no es posible construir el bien común sin reconocer y tutelar el derecho a la vida, sobre el que se fundamentan y desarrollan todos los demás derechos inalienables del ser humano”, palabras del Beato Juan Pablo II en su encíclica El Evangelio de la Vida.

 

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Cuando estudiaba en la Escuela de Medicina, se hablaba de sexo masculino y sexo femenino. En los registros del gobierno y en los cuestionarios médicos se nos preguntaba por esas dos opciones. ¿Por qué hemos cambiado?

Sucede que la palabra “género” ha ido sustituyendo la palabra sexo. Los inocentes pensábamos que era una forma fina de dividir los seres humanos de acuerdo a su sexo.

Sé que habrá de interesarte que detrás del uso de esta palabra se esconden unas personas con una ideología que busca cambiar tu pensamiento sobre lo que somos.

Quieren obligarnos a usar la palabra género para sustituir la palabra sexo, por pudor. Esto es un camuflaje o un eufemismo. Detrás de esta supuesta refinada intención hay una Medusa.

La Mujer de bellas mejillas y cabellos de serpiente (la Medusa) que te hace piedra con sus ojos, son los propulsores de la ideología del género. Quieren hacerte creer que la genética que produce diferencias anatómicas entre hombre y mujer no importa. Aparecen otros sexos que no son ni hombre ni mujer, sino lo que desean autodenominarse, de acuerdo a su atracción sexual, o gusto al vestirse. Quieren hacer creer a los jóvenes que hay cinco tipos de sexos. Como médico les digo: el ser humano nace XX o nace XY. Es decir, mujer u hombre. Lo demás es la excepción a la regla y no vamos a entrar en eso.

Tenemos que llamar las cosas por su nombre. Tenemos que respetarnos en ambas direcciones. Nosotros respetamos los homosexuales, que son la minoría, pero la minoría tiene que respetar también lo establecido.

Esta ideología se lanzó en la década del 90 desde Pekín (de la China comunista). Una mujer se amparó en la desigualdad, para cambiar la palabra sexo a género.

La Iglesia, que es Madre y Maestra, nos alertó. Decía Mons. Oscar Alzamora, desde 1998, que: “No se necesita mucha reflexión para darse cuenta de lo revolucionaria que es esta posición, y de las consecuencias que tiene la negación de que haya una naturaleza dada a cada uno de los seres humanos por su capital genético.”

Hoy vivimos las consecuencias: la palabra sexo estorba. La mujer y hombre estorban. El bebé en el vientre materno estorba. Nos dicen que las religiones son el opio. ¿El matrimonio entre hombre y mujer también estorban? ¿Hasta cuándo vas a estar dormido? Esa es la agenda nacida en China. ¿Sería la Medusa color china?” Recientemente una esteticista me comentaba de la cantidad de adolescentes que prueban relaciones sexuales con jóvenes del mismo sexo y del otro también. Es difícil para los jóvenes identificarse durante la niñez y la adolescencia. Imagínate si cada persona tuviera que inventar su “género”, para llegar a la adultez. Es como si cada científico tuviera que reinventar la rueda antes de graduarse.

Si acabamos con mujer y hombre, si acabamos con papá y mamá, si acabamos con los bebés porque la mujer puede elegir, hemos acabado con la familia y se acabó la sociedad. ¿Estás dormido o te petrificó la Medusa? Saca tu escudo para protegerte de la Medusa. Tu escudo es la Verdad.

Cuando vayas a la oficina de un médico o de una agencia gubernamental y te pregunten por tu género, tacha y escribe sexo masculino o femenino. Se pregunta porque hay enfermedades particulares del hombre como el cáncer de la próstata y particulares de la mujer como el cáncer de ovario.

Transemos. En todo caso escribamos sexo: XX o XY. ¿No te esperabas esto? Tú serás Medusa. Yo soy Perseo.

 

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Hace pocos días el Tribunal Supremo de Puerto Rico tomó la valiente decisión de confirmar la prohibición para una mujer (o un hombre) de adoptar la hija (o el hijo) de su pareja lesbiana.

El “revolú” mediático que se desató ha hecho casi imposible entender el valor de esta decisión. Los mismos jueces que se pronunciaron a favor de la opinión mayoritaria, a través de sus opiniones de conformidad, no lo han hecho con las mismas motivaciones ni con la misma claridad de criterios.

Por eso me parece importante intentar responder a las objeciones más comunes que se han escuchado o leído en estos días y que, a veces, son las mismas de los jueces que se han expresado en contra de la opinión mayoritaria.

Lo haré utilizando la opinión de conformidad del Juez Asociado, Honorable Edgardo Rivera García, que me parece presentar las respuestas más razonables y coherentes a dichas objeciones.

Primera objeción: todos somos iguales y por este principio de igualdad todos debemos tener los mismos derechos, incluso el de adoptar. En caso contrario el Estado estaría discriminando a un determinado grupo de personas

“La cláusula de la igual protección de las leyes se funda en el principio cardinal de ‘trato similar para personas similarmente situadas’… El principio constitucional de la igual protección de las leyes no exige que se dé un trato igual a todos los ciudadanos siempre, sino que prohíbe un trato desigual injustificado para personas igualmente situada ante la ley… Este principio impone un trato igual en situaciones iguales y justifica un trato diferente en situaciones de hecho diferentes.

Un trato normativo diferenciado puede considerarse razonable en cuanto está dirigido a realizar otros valores constitucionales prevalecientes. Es decir ‘el Estado puede hacer clasificaciones entre las personas sin infringir dicho principio siempre y cuando la clasificación sea razonable y con miras a la consecución o protección de un interés público legítimo”.

Pongo un ejemplo: el Estado ha creado espacios de estacionamiento marcados por el color azul. Si yo me estaciono ahí recibo una multa considerable; si se estaciona otra persona con la tarjeta que la reconoce como “impedida” no recibe multa. ¿Es una falta contra el principio de igualdad y discrimen? No, porque el Estado en este caso da justamente un trato diferente a personas diferentemente situadas: yo no tengo las dificultades u obstáculos que tiene la otra persona, que por lo tanto debe ser justamente favorecida.

Es evidente que el problema entonces es otro: ¿es justificado y razonable el trato diferente que se da en el caso de la adopción cuando se trata de una pareja homosexual? ¿Hay un interés público legítimo en juego? Responder a esta pregunta implica responder a otra objeción.

Segunda objeción: todos tienen el derecho de adoptar, no hay que poner ningún tipo de limitación a este derecho

“El propósito de la adopción debe ser alcanzado sin que de ninguna manera se sacrifique el propósito primordial de dicha institución: el bienestar del menor…”

Debemos enfatizar que, al describir la figura de la adopción, sabiamente, la opinión mayoritaria cita al profesor Serrano Geyls, quien apunta que en este tipo de adopción prevalece el principio romano adoptio naturam imitatur -la adopción imita a la naturaleza- ya que se establece jurídicamente el parentesco del adoptado no sólo con el adoptante sino con toda su familia... Es innegable que el fin de esta figura es imitar la filiación natural para así crear los mismos derechos y las mismas obligaciones que tienen padres e hijos naturales. En torno a este extremo, precisa apuntar que, contrario a la filiación biológica, la filiación por adopción es una creación del Estado cuya invención se fundamenta en el objetivo de que prevalezca el bienestar del menor… Por tal razón, no existe un derecho fundamental a adoptar. De esto deriva que el objetivo primario de la adopción no consiste en dar un niño a unos padres, sino en dar unos padres a un niño”.

Como hemos expuesto, en nuestra jurisdicción históricamente se ha conceptualizado la adopción para que el menor tenga ambas figuras, madre y padre, siguiendo la filiación natural. Al introducir criterios de diferenciación siempre alguien queda postergado, pero ello no implica que automáticamente el Estado está discriminando.

Si se quisieran eliminar criterios de exclusión estaríamos afirmando la existencia de un derecho absoluto a adoptar en cualquier caso y por cualquier persona, transformando el niño en un bien de consumo al alcance de cualquier adulto que lo solicitara.

Tercera objeción: la preocupación por el bienestar del (de la) menor debe llevar a concederle la adopción para fortalecer la relación con sus dos madres (o padres)

No hay que olvidar que lo que está en discusión no es la libertad de las dos mujeres de seguir amando y educando a la niña. “De hecho, legalmente no hay ninguna prohibición a que una persona del mismo sexo del padre o la madre legal de un menor, participe en su crianza, le provea ayuda económica y le exprese su afecto…”

El fenómeno social que enfrentamos, nos postula serias interrogantes sobre la maternidad y la paternidad, así como su importancia y relevancia en la formación de los niños y las niñas. Estimo que esta es una gran oportunidad para redescubrir el significado de estos conceptos, llamando responsablemente las cosas por su nombre. Esto, pues, en última instancia quienes enfrentarán las consecuencias de nuestras faltas son nuestros niños. Empero, cuando deliberadamente se intercambian las figuras paternas y maternas por la vindicación de un deseo personal -que puede ser loable- se afecta al menor y se trastoca su integridad.

¿Por qué resultaría en un grave perjuicio para la niña si se denegara la adopción por parte de otra mujer cuando hay una madre biológica? “Nos preguntamos en qué se apoya esta convicción. ¿En las cualidades personales de AAR? Esto es un dato que no podemos verificar y nos parece que no podemos crear un antecedente jurídico a base de una motivación particular. ¿Por qué entonces es mejor tener dos mamás que una? ¿Por un simple hecho numérico? Es muy probable que sin darse cuenta, esta opción a favor de una pareja de mamás sea el remanente de aquella convicción que el Juez Presidente quiere combatir. Esto es, que lo natural es ser hijo de una pareja conformada por dos: mujer y hombre. Sin embargo, mientras en el caso de la pareja mujer y hombre el criterio de dualidad en la adopción se justifica por la diferencia de los sexos, fuera de la referencia a la condición natural de la filiación -en el caso de una pareja de mamás o de papás- esta dualidad perdería sentido” y por tanto “perdería consistencia el argumento que propone… que sería un grave perjuicio para la menor no ser adoptada legalmente por una segunda mamá. En efecto, quitando la referencia natural, quedaría como único criterio la cuestión numérica llegando al ilógico pensar que si dos mamás son mejor que una, entonces también tres mamás serían mejor que dos, y cuatro mejor que tres”.

Cuarta objeción: este es un discrimen por sexo, por género y por orientación sexual, una manifestación de homofobia

¿Hay discrimen por sexo? No. “Ambos sexos, hombre y mujer, se encuentran en igual posición ante esta disposición. Un hombre no podrá adoptar a un menor si este ya tiene una filiación paterna. Asimismo, una mujer no podrá adoptar a un menor si este ya tiene una filiación materna”. Por lo tanto “la prohibición que contiene el Art. 138, supra, se extiende por igual a hombres y mujeres”.

¿Hay discrimen por razón de orientación sexual? No. “El sentido común nos dicta que el término sexo y orientación sexual no son equivalentes; mientras el primero es un dato evidente y verificable, el segundo es un dato no evidente y de difícil verificación, ya que el Estado no puede conocer que lo alegado en cuanto a las preferencias sexuales individuales es cierto, por ser una decisión subjetiva de la persona. En consecuencia, la diferenciación por sexo establecida en los requisitos de adopción, es constatable pero además, necesaria, ya que busca imitar la filiación natural como antes establecimos. Así, es preciso enfatizar que el hecho que exista una distinción, entre los sexos en un estatuto no lo hace inconstitucional y no lo vuelve discriminatorio para esos propósitos”.

¿Es obvio que se tenga que sustituir al término “sexo” por el término “género”? No. Esta sustitución es propia de la ideología del género, que se presenta hoy como una evidencia y que, sin embargo, apoya sobre postulados que no son absolutamente evidentes.

“Esa visión asume la construcción social de la identidad de sexo y afirma que las diferencias entre hombres y mujeres no tienen nada que ver con la biología, sino con los procesos de socialización. No obstante, a los ojos de los constitucionalistas hay algo de paradójico en la extensión de esta nueva frontera de los derechos individuales bajo esta ideología, pues se tiende a prescindir del cuerpo para la afirmación de la persona, o quizás a despreciarlo por ser un impedimento para la plena afirmación del sujeto.

El proteger el cuerpo humano del poder del Estado ha coincidido con el inicio de un largo recorrido hacia la afirmación de la libertad de la civilización humana. Es preciso notar que en el espíritu de las legislaciones de vanguardia que adoptan la identidad de género, el ser humano se libera definitivamente de las connotaciones corporales y se afirma independientemente de ellas.

Bajo estas teorías el sujeto se vuelve libertad, pero se afirma un yo desencarnado, abstracto, un fantasma de sí, en el que el cuerpo no cuenta, o quizás peor, es casi un estorbo.

Quinta objeción: el Tribunal Supremo utiliza criterios morales y el Estado debe mantenerse neutral, aplicando el principio de igualdad sin discriminar

El error consiste en que “la igualdad se conceptualiza como la uniformidad del régimen jurídico, sin distinciones ni diferencias de tratamiento. Sin embargo, dado que el Derecho no puede ser neutral en un sentido absoluto, ya que su objetivo es proteger determinados bienes y no otros, incentivar algunos comportamientos, y no otros, desalentar y castigar algunos actos y no otros, hay que preguntarse por qué en los ámbitos permeados por el llamado derecho antidiscriminatorio se impone una exigencia de paridad, indistinción y uniformidad de tratamiento automáticamente. En relación a ello, es pertinente aclarar que el principio de no discriminación produce efectos neutralizantes, pero en sí no es absolutamente neutral. Esto, pues su ratio es un juicio de valor que decide proteger a determinado grupo por razones meritorias.

Entonces, en su aparente neutralidad, opera como una norma de favor para algunos grupos determinados de personas, introduciendo una presunción en su ventaja.

Consecuentemente, el ordenamiento que decide no discriminar no es un ordenamiento que se abstiene, sino que interviene; no es un ordenamiento equidistante, sino uno que obra en la elección de valores según su mérito. Así, es imperativo enfatizar que no está dicho que cuando se reclame el principio de no discriminación a favor de un grupo se tenga que estar exento del equilibrio y nivelación junto con otros intereses estatales y valores de rango constitucional; como lo son el caso del interés del menor y el principio de la dignidad humana”.

 

(El Autor es Profesor de Filosofía y Director del Instituto de Doctrina Social de la Iglesia de la PUCPR.)

 

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(Nota del Director: Cuarto de una serie de artículos.)

La integración de niños en las uniones homosexuales a través de la adopción significa someterlos de hecho a violencias de distintos órdenes, aprovechándose de la débil condición de los pequeños, para introducirlos en ambientes que no favorecen su pleno desarrollo humano. (Fragmento de la Congregación de la Doctrina de la Fe acerca de las consideraciones de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales 2003).

La más reciente decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico, que prohibió que una mujer adoptara la hija biológica de su pareja lesbiana, es cónsona con las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia.

En una mesa redonda con El Visitante, Padre Jorge Ambert, que durante muchos años ha trabajado con la pastoral familiar dándole énfasis a los matrimonios, opinó que cree que la decisión emitida por el Tribunal Supremo de Puerto Rico está hecha dentro del ámbito legal.

Sin embargo, mostró preocupación de que se esté tratando de esconder una agenda. “Aquí hay una agenda escondida de parte de los que quieren destruir el concepto nuestro de padre y madre. Para los detractores, padre o madre no tienen ninguna distinción; hay una igualdad por encima del sexo anatómico. Entonces quieren pasar una agenda de tipo homosexual de tal manera que el matrimonio puede ser cualquier cosa. Ahora el matrimonio no sería solamente hombre y mujer sino dos hombres o dos mujeres podrían ser matrimonio ante la ley y eso es lo que nos preocupa”.

Asimismo enfatizó que están los grupos que favorecen las uniones entre personas del mismo sexo, los que se están aprovechando que todo el mundo está hablando del tema para intentar que el cambio del concepto de familia pase inadvertido. “De una forma solapada han ido metiendo poco a poco una idea de que da lo mismo ser papá o mamá; esos términos pierden el valor y llegamos a un relativismo de tipo moral que es todo lo que está envuelto en las discusiones sobre estos temas”.

No obstante, reconoció que en el caso específico que se analizó en el Supremo la intención de las partes es salvaguardar los derechos de la menor. “Esta niña que fue concebida de una forma especial, con la cual no estamos de acuerdo, tendría unas protecciones legales iníciales, no es que sean dos madres o dos padres. Están buscando un soporte legal porque al tener el título de padre o madre, que es un título legal, pues tiene unas protecciones especiales. Por ejemplo derecho de herencia, obligaciones de protección de esa niña ante la ley y en ese sentido yo vería algo positivo aquí porque se está buscando protección para la menor”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Médica de Puerto Rico, Dr. Natalio Izquierdo señaló que los niños que se crían entre personas del mismo sexo están condenados a la burla de los demás. “Te preguntarías que pasaría si tú como hijo, llegas a una reunión de padres del colegio y te preguntan dónde está tu papá, y le respondes: ‘es que yo tengo dos mamás’. O dónde está tu mamá y le dices: ‘es que yo tengo dos papás’. Eso verdaderamente no es aceptable y ese niño va a ser motivo de escarnio, motivo de que lo burlen en el salón”.

Izquierdo fue más lejos y cuestionó cómo dos mujeres le van a enseñar a un niño a orinar de pie. “Si papá es el que le enseña al hijo a orinar de pie, si hay una mamá y otra mamá y no hay papá, quién le va a enseñar a ese varón a ir al baño. Qué va a pasar cuando ese niño tenga que ir en la escuela a un baño de varones y se quiera sentar igual que sus mamás en el inodoro”.

El también oftalmólogo admitió que en Puerto Rico las personas solteras hombres o mujeres pueden adoptar un hijo. “En nuestra sociedad hay mujeres y varones que solos pueden adoptar un hijo, pero eso no quiere decir que una mamá porqué tiene deseos de cambiar su sexo o porqué tiene deseos de ser hombre, pueda asumir el rol de hombre”, puntualizó el galeno.

Igualmente sugirió a las parejas del mismo sexo que antes de pensar en adoptar un niño o niña analicen los problemas que éste enfrentará por tener dos papás o dos mamás. “Si tienes amor por un niño ámalo, pero si lo amas tanto no hagas que tu verdadero deseo de ser madre y padre lo lleve a ser víctima de otros niños porque se van a convertir en minoría; lo estás condenando a vivir en minoría y verdaderamente eso puede afectar la psiquis de ese niño”, recomendó Izquierdo.

Finalmente, Padre Hermenegildo ‘Cano’ Alayón, párroco del Santuario Divino Niño en Gurabo y Vicario de Familia en la Diócesis de Caguas, sostuvo que la procreación del género humano es entre hombre y mujer. “Esa nueva vida debe vivir en lo que se constituye hoy una familia. Hay unas características varoniles que las transmite el padre y hay unas características femeninas que las transmite la madre”.

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“Todos los días le doy gracias a Dios porque hice un Cursillo de Cristiandad, si no lo hubiese hecho, y no hubiese conocido al Hermano Mayor no te podría estar hablando como lo estoy haciendo ahora”.

Con estas palabras María Antonia (Toñita) Díaz de Berríos resumió lo que ha sido su vida desde que se dio la oportunidad de conocer al Señor participando de un Cursillo de Cristiandad. “Yo formé parte del primer cursillo para mujeres que se hizo en la Diócesis de Caguas. En ese cursillo reconocí mi posición como esposa, como hija de Dios y como profesional. Desde ese momento conocí el ideal por el cual vale la pena vivir y luchar que es amar al Señor y servirle”.

Asimismo esta laica, que laboró por 30 años en diferentes posiciones para el Departamento de Educación, dijo que tras su participación en el cursillo realizó cambios en su estilo de vida. “Hice un viraje completo de mi escala de valores porque antes yo le daba prioridad a lo material y entonces reconocí que para seguir hacia delante tenía que poner a Dios en primer lugar”, comentó Díaz de Berríos.

Su participación en el Cursillo de Cristiandad la llevó a acercarse más a Dios. Por eso se formó para poder trabajar en cursillos; más tarde fue vice rectora y por los pasados 35 años ha fungido como rectora de este movimiento en la Diócesis de Caguas. Al recordar todo lo que ha ocurrido en estos años afirmó que su mayor satisfacción es ver el cambio de las personas luego que terminan el cursillo. “Cuando uno ve llegar a esas personas con tristeza, con amargura, personas que han perdido todas las esperanzas, que han enfrentado situaciones difíciles y a medida que pasan los días del cursillo uno va viendo esos cambios positivos. El milagro más grande es ver a esos hombres y mujeres transformados. Es en ese momento cuando me siento tan agradecida del Hermano Mayor de darme esa oportunidad, y es ahí es cuando yo digo, Señor vale la pena servirte a ti, porque estoy haciendo lo que tú quieres que yo haga”, admitió Toñita de Berríos, como la conocen en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen en Cidra, donde asiste.

Además esta mujer que recientemente celebró sus Bodas de Oro y tiene cuatro hijos profesionales y casados también imparte talleres semestrales de oración y vida del Padre Ignacio Larrañaga. A su vez es miembro del Secretariado de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Caguas.

A pesar de que tiene muchos deberes, no sólo en la Iglesia sino también en la casa, esta devota de la oración aseguró que la clave para poder cumplir con todas las actividades del día está en crear un balance. “Busco establecer un balance para poder realizar las labores en la Iglesia y el hogar. La clave es combinar y establecer prioridades que me ayuden a cumplir con todo. Se puede vivir la vida de la gracia como cualquier persona con tus actividades cívicas y culturales, pero siempre teniendo a Dios como guía”, manifestó Díaz de Berríos.

Finalmente, Toñita compartió un consejo con los matrimonios: “todos los matrimonios deberían darse la oportunidad de ir a un Cursillo de Cristiandad porque si tienen al Señor en sus vidas y en sus familias, El los ayuda y los guía”.

Igualmente les recomendó que cada vez que vayan a tomar una decisión lo consulten con Dios. “Mi esposo y yo siempre consultamos todo con Dios y le preguntamos, Señor ¿qué tú crees? Nos ponemos en oración y le pedimos discernimiento para tomar la decisión correcta y El siempre nos ayuda”, concluyó.

 

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