El tiempo actual es la era digital. La Iglesia habita este nuevo mundo. Uno de las figuras religiosas más destacadas a nivel mundial en la red social Twitter es la Hermana Xiskya Valladares, Religiosa de la Pureza de María (RP). Por sus más de 24 mil seguidores y más de 52 mil “tweets” en twitter: @xiskya, se le conoce a nivel internacional como la Monja Twitera.

El Visitante: Millones se encuentran en las redes sociales, especialmente los jóvenes. ¿Qué debe caracterizar a un evangelizador que habita en la red?

Hermana Xiskya: “Creo que un misionero digital o un misionero, debería de ser una persona orante. El que no ora no está enamorado de Jesucristo y si no estás enamorado de Jesucristo no puedes transmitirlo, contagiarlo. La alegría no surge de afuera, surge de adentro, de ese contacto, de esa experiencia de que alguien te ha llenado la vida, te la ha colmado y dejado satisfecha. Eso es una experiencia de Dios”.

“La experiencia de Dios solamente se consigue a través de la oración. Después de eso, sí que ya podemos hablar del testimonio. Un misionero tiene que ser también un testigo de la alegría, un testigo de la buena noticia, un testigo de la misericordia, un testigo de lo que ha recibido en esa experiencia que quiere contagiar al mundo, porque ha sido tan buena y tan grande que no le queda más remedio que transmitirla y contagiarla. Entonces yo resumiría, para decírtelo en cinco palabras, que las características de un misionero digital tendrían que ser: Orante, testigo, alguien que escucha, alguien compasivo que acoge y luego que sabe dialogar”.

EV: Entre algunos católicos pudiera persistir el miedo de que los señalen o acusen de ser religiosos o fanáticos. ¿Qué piensa de esta actitud?

HX: “Creo que hay que perder el miedo, si cuando tú estás enamorado se nota hasta por los poros y no te da miedo decirlo, no te da miedo hacerlo público; al contrario, te enorgullece. Cuando te sientes orgulloso de pertenecer a una familia, dices tu apellido. Bueno, creo que el joven católico tiene que sentirse orgulloso de ser Iglesia y tiene que estar enamorado de Jesucristo. ¿Miedo al qué dirán? ¿Miedo a que te rechacen? A lo mejor algunos amigos se pierden, pero hay que ser un poco más inteligente que las tinieblas. En ese sentido nos damos cuenta por experiencia que cuando somos nosotros mismos, cuando somos auténticos y somos coherentes, en realidad ganamos más liderazgo, más amigos y no perdemos tanto. A lo mejor el que se te va, el amigo que pierdes, o el que te critica, no merecía la pena que estuviera a tu lado”.

“No se trata de hacer llegar a los demás abundancia de mensajes religiosos, eso es hacer proselitismo. Lo que realmente nos puede ayudar es ser instrumentos de evangelización ya que como somos testigos de Jesús, tu vida convence porque te ven feliz. La vida se contagia sin que lo queramos; simplemente con vivir, y eso la gente lo percibe. Es muy importante la autenticidad, ser muy auténticos, ser muy coherentes y ser muy conscientes de no perder nuestra propia identidad”.

EV: Salir al encuentro y la ternura son elementos que ha mencionado el Papa Francisco como indispensables para el mundo digital. ¿Qué puede afirmar sobre esto en contraste con los que piensan diferente y los que atacan enérgicamente la fe?

HX: “Sabes que en las redes sociales existe mucho los ‘trolls’. Son esas personas que se dedican a intentar fastidiar, a intentar molestar, a meter el dedo en la llaga, a hacernos quedar en ridículo y mal. Hay unos grados de ‘troll’, hasta que empieza el insulto y la amenaza. Yo creo en responder con amor al mal y en acoger con ternura al que está herido, porque esa persona está herida. Quien ha tenido una mala experiencia dentro de la Iglesia, queda herido. El saber perdonar, el saber acoger, el saber mirarle con misericordia y orar por él, es fundamental en las redes sociales, porque las redes sociales son como poner una lupa de aumento muy grande a la realidad”.

“En Twitter tenemos un lenguaje no verbal, que es el 80% de nuestro lenguaje cuando hablamos presencialmente. Tenemos que sustituirlo y suplirlo a veces con emoticonos, a veces aumentando la intensidad de las palabras y pensando sobre todo en que un twitter se forma con solamente 140 caracteres. Hay que pensar mucho lo que se va a decir, no podemos dejarnos llevar por el enfado de un momento. No podemos dejarnos llevar por la antipatía que podamos sentir hacia una persona que piensa distinto a nosotros. No podemos dejar pasar la oportunidad de entrar en dialogo con personas que opinan distinto, porque a lo mejor esa es la única vez que van a tener contacto con alguien de la Iglesia”.

EV: Unas palabras a los jóvenes puertorriqueños en pastorales juveniles o en las parroquias para que habiten el mundo digital con fe, ánimo y sus experiencias.

HX: “Pues que no pierdan el tiempo. No pierdan el tiempo porque la vida es corta, aunque ahora sean jóvenes. Y cuando es corta hay que vivirla con intensidad porque hay mucho consumismo, hay mucho materialismo, mucho hedonismo, mucha publicidad que nos está comiendo la cabeza. Si no filtramos, eso nos hace usar las redes sociales de una forma que perdemos el tiempo. ¡No vamos a leer la historia, vamos a crear historia! ¡Y los jóvenes pueden, está en sus manos, son el futuro!”.

Esta entrevista se realizó en exclusiva para El Visitante en la coyuntura del XXIII Encuentro Continental de la Red de Información de la Iglesia en América Latina (RIIAL) en Lima, Perú.


Para conocer más de la hermana Xiskya, puede visitar: www.xiskya.com

(Enrique I. López)

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El próximo domingo 8 de febrero, se efectuará el evento de promoción vocacional Festival del Amor, actividad que reúne a diferentes congregaciones religiosas con el propósito de entrar en contacto con los jóvenes y hacerles cercana la Iglesia. Esto sucederá en el convento de la Hermanas Dominicas de Fátima ubicado en la Hacienda Santa Rita, Carretera 116, en Guánica.

Este año la efeméride, que se inserta de forma especial en el Año de la Vida Consagrada convocado por el Papa Francisco, cumple su vigésima octava edición y tiene como lema Despertar al mundo con amor. Como es tradicional el evento contará con la participación de grupos de animación musical, diversos kioscos de comida, un Paseo Vocacional, así como con la celebración Eucarística.

Por lo anterior, y ante la importancia de tal acontecimiento, El Visitante conversó con la Hermana Alejandra Matilde Mendoza OP, Promotora Vocacional General y coordinadora de la Pastoral Universitaria de la Universidad Central de Bayamón. Acerca del Festival, señaló: “En el mismo nos proponemos dar a conocer los estilos de vida consagrada, las diversas comunidades y sus carismas, queremos de esta forma acercarnos a los jóvenes”.

Para Sor Alejandra, el servicio que ofrecen los promotores vocacionales se fundamenta en hacerles próxima a los fieles esa experiencia de Dios, que emana de la propia vida. “En ese sentido, el testimonio, la alegría de esta vida, se manifiesta de forma natural, y por eso la cercanía con el pueblo”, explicó.

Acerca de las nuevas vocaciones expresó que se siente esperanzada, “porque el Señor, en su continua generosidad, nos sigue enviando vocaciones”. Con respecto al perfil que debe tener esa persona llamada a la vida religiosa, reflexionó: “En ese joven dispuesto tiene que haber una apertura que le permita asumir esa voluntad con alegría. No de otra forma se puede lanzar a este camino en el que hay incluso barreras que trascender; un camino en el que se aprende todos los días. Se trata de un modo de vida que implica amar y dejarse amar”.

La Hermana Alejandra, que desde muy joven sirvió a la Pastoral Juvenil de la parroquia Nuestra Señora del Rosario en Vega Baja, manifestó que despertar el interés de los más jóvenes por la vocación religiosa no es tan solo tarea de sacerdotes y monjas. “La familia y los laicos en general tienen una tarea muy importante; son ellos quienes acompañan a la juventud en sus hogares y en las escuelas, en sus momentos cotidianos. Los laicos pueden comunicar lo que han visto en nosotros porque hay chicos y chicas que no han conocido a una persona consagrada”, puntualizó.

A la pregunta de cómo ella sintió el llamado a la vida religiosa, recordó: “Aunque siempre estuve activa en la Iglesia, como miembro de equipos pastorales, me quise dar la oportunidad porque ese trabajo religioso social, esa visita casa por casa, caminando entre el pueblo, me sedujo. La cercanía y sencillez de las hermanas dominicas, con ese hablar y testimoniar el amor de Dios, alimentó esa vocecita interna que me decía que ese era mi llamado; esa vocecita que nunca se apagó”.

Actualmente Sor Alejandra, quien pide de manera frecuente la intercesión de la Madre Dominga (fundadora de las Hermanas Dominicas de Fátima en proceso de beatificación), experimenta el último año antes de tomar los votos perpetuos. Sobre lo anterior, indicó: “En este momento particular pido apertura del Espíritu para que me ayude en mi proceso de formación. También acudo al salmo 120 que trata sobre el auxilio continuo que ofrece el Señor; una verdad manifiesta que nos hace libres”.

En la última parte de la entrevista la Hermana Alejandra Matilde aprovechó para dirigirse a los lectores jóvenes de El Visitante que tienen interés en conocer la vida religiosa. “Los insto a todos y todas a que se acerquen a esta aventura deliciosa y maravillosa, que se den la oportunidad de conocer una congregación religiosa. Lo importante es que cada uno pueda detenerse un momento y preguntarse: ¿para qué fui hecho?, ¿para qué fui creado? Es de esa manera que podemos escuchar la llamada que Dios nos hace continuamente”, concluyó.

Sin duda que para quienes sientan en su corazón que Dios les llama a despertar el mundo con amor, participar del 28vo Festival del Amor es una buena manera de comenzar.

 

Algunas Pastorales Vocacionales en Puerto Rico

 

*Pastoral Vocacional Dominica en Puerto Rico

787-484-3741; Fray Néstor Rojas: 787-618-7729

*Pastoral Vocacional Capuchino en Puerto Rico

787-724-1133 / 787-765-8247; Fray Germán: 787-201-0323

*Promoción Vocacional Monjas Carmelitas

Hermana Melissa: 787-238-7337

*Promoción Vocacional Hermanas Dominicas

de Fátima Hermana Alejandra: 787-614-6870; de Amytiville Hermana Lissie: 787-392-6678

de la presentación Hermana Martha: 787-340-0578

*Promoción Vocacional Misioneros del Espíritu Santo

Padre Jonás: 787-404-5602

*Promoción Vocacional Redentorista

787-864-4100 / 787-447-1530

*Promoción Vocacional Paulina

Hermana Simona: 787-525-1803

*Pastoral Vocacional de Frailes Menores

Fray Jit Manuel Castillo: 787-795-3141

*Promoción Vocacional Pasionistas

Hermana Rafaela: 939-244-5652

 

 

 

(Carlos Cana)

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Partimos de lo que ya es obvio para nosotros: que cuando se trata del matrimonio y la familia “la cosa está mala”. Es tan obvio el tema –y tan serio- que es preocupación para el próximo Sínodo de Obispos en Roma. No se está viviendo la dimensión sagrada de la relación matrimonial. Es un sacramento en deterioro. Como que no manifiesta las consecuencias que predican los teólogos.

Nos preguntamos, ¿cómo sanar la familia puertorriqueña? Con pura represión, recordando el infierno que les espera a los que rompen el “uno con una para siempre”, no conseguiremos demasiado. Quizás pecando de simplista, afirmo que el remedio camina por la valoración del producto. Que se sienta que eso de casarse es algo sagrado, comprometedor y exigente. Que, como el coñac Soberano “es cosa de hombres”. La gente lo adivina del que se consagra sacerdote. Por eso una viejita, que podría ser mi abuela, me besa reverente las manos. Pues que vean lo mismo del que se casa sacramentalmente. Y que tampoco se facilite sin más ni más al que ni siquiera se ha planteado esta sacralidad. Pienso que cuanto más se valore eso de proclamar el SÍ de amor ante la comunidad, más evitamos luego lo de proclamar NO ante el juez. La Iglesia cree en la calidad especial del matrimonio cuando lo define como sacramento. Se trata de ser coherentes con lo que enseñamos.

Esto nos lleva a tres consideraciones. Primera, reconocer que muchos de los matrimonios han sido nulos. Y eso a pesar de los encomiables esfuerzos que hemos invertido en preparar novios. Segunda, reconocer que la admisión al sacramento no puede contentarse con los mínimos canónicos, sino que hay que fijar mínimos que sepan a máximos. Tercera, dar más atención pastoral a la espiritualidad de la pareja como tal. De esto habrá que hablar en otra ocasión.

La primera consideración podría llevar a los tribunales de anulación a informar a los interesados que tienen un derecho, y aligerar los procesos que terminan en esa decisión. El Papa Francisco parece que piensa de este modo. Y recordar que el Tribunal Eclesiástico declara anulaciones, no las regala para la buena gente; encuentra lo que fue falso, no lo inventa. El que declaremos nulos en un año cien matrimonios más que en el anterior podrá molestarnos, ¿pero si es la verdad? Lo veo no como una forma de aflojar la doctrina en cuanto al matrimonio, sino al contrario. Porque ese sí matrimonial es serio, porque queremos defenderlos a machamartillo cuando es producto genuino. Por eso no lo le vamos a exigir las mismas consecuencias al SÍ que fue falso por alguna razón. La verdad objetiva, sea por culpa o sin culpa, se impone. También la caridad para reconocerla. La Iglesia es Madre cuando anula, precisamente su acción es para sanar, no para culpar.

Segundo, lo de exigir más. Lo hace un Banco al exigir garantías para prestarle a un obrero decente unos tristes chavos. Lo exige la Iglesia con sus candidatos al sacerdocio, a quienes somete a evaluación de formadores durante varios años. Lo hacen las empresas que someten a exámenes psicológicos de aptitud a los que presentan solicitudes. ¿Por qué no en un sacramento de consecuencias tan profundas?

Entre pastores conscientes he oído estas quejas. De que los cursos prematrimoniales, tolerados por algunos novios como un pinchazo de la vacuna, no son totalmente determinantes. De que una entrevista prematrimonial para llenar un formulario de ‘sí o no’ no es suficiente. ¿Y por dónde irían las exigencias? Oigo ideas y las anuncio.

1. Una diócesis de USA no autorizaba matrimonios de teenagers. Presupone que por ser adolescente ya es inmaduro y sobre él pesa la prueba de lo contrario.

2. Otros no admiten al sacramento con menos de un año de noviazgo, y que este haya sido de trato frecuente.

3. Hay párrocos celosos que incluso exigen un contacto largo con la parroquia en esa preparación. Es algo así como las etapas por las que pasaban los catecúmenos antes de llegar al momento solemne del bautismo.

4. Hay quien también habla de evaluaciones psicológicas serias. Aunque tampoco es decisivo por si, es un proceso que puede sacar a flote las profundas incompatibilidades que, pasado el romance, flotarán como el corcho en la cotidianidad de la vida marital.

5. Garantía de vida de fe y sacramentos al menos en uno de ellos. El ideal sería que ambos la tuvieran. Pero no se puede manipular al que religiosamente no entiende este paso, sin privar a la parte que lo valora como fundamental.

“Si tal es…no trae cuenta casarse” (Mt 19:10). Tal vez quien me lea pensará que con eso lograremos más ceremonias por iglesias protestantes. No me asusta. Los que se casen así indican con su misma decisión que no han captado lo que significa el sacramento. Entonces, ¿por qué afligirse de que no lo reciben? Y aunque es verdad que para muchos el sacramento revive al tiempo de recibido, ¿para qué correr ese riesgo? O me dirán que habrá más matrimonios en pecado. Y –según nosotros- no lo están los que lo hicieron mal o los que, roto su compromiso, viven en matrimonios civiles sin solución canónica?

Es verdad que el bautizado tiene derecho y obligación de la bendición matrimonial. Pero a ese derecho se debe añadir discernimiento, que debe ser cuando al dispensador de los misterios divinos le conste que esos dos saben lo que piden. Al que pide licencia de portar armas no se la conceden al momento. Espero que el que se case cualifique y sepa lo que pide. No suceda como a aquellos dos ambiciosos apóstoles de Jesús. “Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo he de beber?”. ¿De veras lo sabrán nuestros adolescentes bautizados?

(Padre Jorge Ambert, S.J.)

 

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Con motivo del cuadragésimo aniversario del periódico El Visitante, el pasado viernes, 9 de enero se celebró una misa en Acción de Gracias por la fundación del semanario católico. La misma se llevó a cabo en la Catedral de San Juan y estuvo presidida por Monseñor Roberto O. González Nieves, OFM Arzobispo Metropolitano.

Igualmente, como parte de las actividades programadas para la celebración, se efectuó en el mencionado lugar, la segunda entrega del Premio Cardenal Luis Aponte Martínez. En esta ocasión se reconoció la distinguida labor de 14 personalidades.

Al filo de las 7:00 de la noche, el interior del templo fue el punto de encuentro en el que se reunieron aproximadamente 250 personas, para participar de los actos religiosos y la premiación.

Por otra parte, durante su saludo, el Arzobispo manifestó “la alegría que sentimos los Obispos de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña al darles la bienvenida a la Catedral de San Juan de Puerto Rico para celebrar los 40 años de la fundación del semanario católico El Visitante”.

Además extendió un agradecimiento especial a todos aquellos que de una u otra forma han colaborado y hecho posible la misión del periódico.

La primera lectura estuvo a cargo del Dr. Natalio Izquierdo, mientras la Hna. Cleta Marina López hizo lectura del Salmo.

Durante su homilía, Mons. González resaltó la misión del periódico, reflexionó sobre su labor, extendió una serie de agradecimientos y compartió varias de las proyecciones que tienen los obispos para el futuro del semanario. Además destacó que este aniversario coloca ante nuestros pensamientos 40 años de historia.

“No de una historia terminada, pasada, ni de una historia escrita en su totalidad, porque la historia de El Visitante continúa y continuará, porque es un compromiso y es parte de la misión misma de la Iglesia. Y la misión de la Iglesia no termina, solo se funde en la plenitud del ministerio cuando el Señor así lo disponga”, detalló.

Continuó diciendo que: “Este semanario ha sido un apostolado indispensable, ya que es instrumento de evangelización. Es un medio para promover el apostolado de la Iglesia, para fomentar la unidad, no solo de los fieles católicos sino de todos los puertorriqueños y puertorriqueñas. Es un medio que nos recuerda las raíces cristianas católicas de Puerto Rico que es nuestro mayor patrimonio”.

“Hoy damos gracias a Dios por estos 40 años de informar la verdad con caridad. Sin caridad el evangelio y la verdad pierden luz. Me animo a decir que hemos sido ejemplo de cómo una prensa puede informar sin exacerbar. Sin caer en la tentación del sensacionalismo y de sucumbir a la tentación de promover la cultura de la confrontación de personas o grupos que piensen distinto”, subrayó.

Recordó que durante estos 40 años el semanario también ha testimoniado amor, fidelidad, respeto, lealtad al evangelio de Jesús, a las Sagradas Escrituras, a las enseñanzas de los Papas y al magisterio de los obispos de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña. Razón por la que dio las gracias por 40 años de buena prensa católica puertorriqueña.

Respecto a la conmemoración de las cuatro décadas de El Visitante recalcó que los aniversarios tienen dos vertientes. Primero, el recuerdo y agradecimiento por el pasado y el tiempo vivido, y segundo, el significado para el tiempo futuro.

“Los obispos de Puerto Rico queremos hacer del semanario católico El Visitante un medio de comunicación que ayude a sentirnos más cercanos los unos a los otros, a crear un renovado sentido de unidad de la familia humana. Un medio que nos impulse a la solidaridad -que es un don de Dios- y al compromiso serio para una vida más digna de todos”, admitió.

Por consiguiente, extendió una solicitud de generosidad al pueblo católico con El Visitante. Al tiempo que exhortó a continuar adquiriéndolo, a regalarlo y sobre todo a disfrutarlo. También solicitó a los feligreses a unirse en oración por todos los empleados y colaboradores del periódico, para que sean fieles comunicadores de la Palabra a través de sus escritos.

Para concluir invitó a ser como el Arcángel Gabriel, quien comunicó la gran noticia –del nacimiento de Jesús- con suma alegría y con iluminación divina.

“Comuniquemos con espíritu catequético, pedagógico, a tiempo y destiempo. Les encomiendo a la protección de este Arcángel y a la protección de Nuestra Señora de la Divina Providencia, patrona principal de toda la nación puertorriqueña. Que Ella en su intercesión amorosa logre que El Visitante de Puerto Rico sea aún más un medio de evangelización, santificación y unificación en Jesús. Amén”, puntualizó.

Una vez realizadas las peticiones, la Dra. Lillian Negrón Colón y el joven Giancarlo Montero Robles tuvieron la encomienda de realizar la entrega de las ofrendas.

Posterior a la comunión, se procedió con la ceremonia de entrega del reconocimiento. Con el fin de honrar la memoria del prelado, el director del periódico El Visitante, Enrique I. López López solicitó un fuerte aplauso de parte de los presentes.

De uno en uno, 11 de los 14 galardonados pasaron al frente según se les iba nombrando. Estos recibieron de manos del Arzobispo una placa en madera con la figura tallada al relieve del fenecido Cardenal y una inscripción alusiva a su labor.

Por su parte, el Sr. José Octavio Busto y la Sra. Zoé Tió Vivoni enviaron a un representante para recibir el premio. No obstante, la Sra. Teruca Rullán se excusó de antemano por no poder participar de la actividad.

Al momento de recibir la placa, todos tuvieron la oportunidad de dirigirse a la audiencia. Algunas compartieron anécdotas de sus experiencias con el fenecido Cardenal.

A tono con la ocasión, el Sr. Raúl Carbonell (padre), galardonado en el área de Arte, declamó el poema Aprendí, decidí, de su autoría en memoria del Cardenal, quien fuera íntimo amigo suyo.

Mientras, Zoé Tió Vivoni, reconocida en el área de Filantropía, fue representada por su hija Zoé Marie Ballester quien hizo lectura de un breve mensaje.

En este expresó que para su madre, el premio tiene un incalculable valor sentimental. Pues tuvo el honor de conocer al Cardenal a través de su padre Aurelio Tió, entre quienes floreció una hermosa relación de mutua admiración y respeto que duró toda una vida.

Cabe destacar que los galardonados, fueron reseñados por El Visitante en las entrevistas que se publicaron previas a la actividad, en las que se presentaron sus perfiles.

Posterior a la misa, los presentes disfrutaron de un exquisito coctel.

De otro lado, en un aparte con El Visitante algunos de los homenajeados compartieron su sentir.

Por ejemplo, la Dra. Marisol Vera, reconocida en el área de Ciencia, comentó que ha sido una experiencia preciosa. “Me encanta saber que he sido seleccionada como Señora de la investigación. Para mí eso es un gran honor, pues llevo años promoviendo la investigación a nivel de mi recinto (en Mayagüez) y de Puerto Rico. Realmente ha sido fabuloso”, acotó.

Por su parte, la alegría y falta de palabras era evidente en el rostro de la Hna. Cleta Marina López. La asistencia de un grupo de feligreses de su comunidad en Naranjito reafirmó el sentido de pertenencia de la Hermana a la comunidad que, según describió, “me ha aceptado como hija adoptiva de este pueblo”.

Sin embargo, aunque agradeció a El Visitante por su nominación al premio y subrayó sentirse muy honrada, manifestó que este se convierte en un mayor compromiso con la catequesis y comunidades que acompaña.

“Este premio del Cardenal para mí significa un servicio incondicional con los más pequeños, con los más pobres, con los más necesitados”, sostuvo.

Mientras, el Dr. Natalio Izquierdo, coincidió con la Hermana, pues describió como un gran honor el recibir esta distinción por el nombre que supone la figura del Cardenal, quien, según destacó, fue también un baluarte de la salud en Puerto Rico.

Rememoró que mucha de la política pública se hizo basada en su creencia e impacto a nivel religioso.

Asimismo, reseñó la importancia de dar a conocer sobre el Premio y lo catalogó como un estímulo “para que otros jóvenes quieran obtenerlo en el futuro como una alta distinción dentro de la sociedad puertorriqueña”.

“Los recipientes de estos premios son en realidad modelos para los laicos y jóvenes de las comunidades. Por lo tanto este premio obliga a que sigamos haciendo el llamado de Juan Pablo II de ser laicos, fieles cristianos evangelizadores en el nuevo milenio”, resaltó.

En cuanto a la relación de su padre con el Cardenal, confesó que significa muchísimo para él, ya que ambos fueron grandes amigos y colaboradores. “Para mí ha sido un honor al recibir este premio y recordar ambas figuras cimeras del siglo 20 en Puerto Rico”, concluyó.

(Nilmarie Goyco)

 

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El pasado domingo, 25 de enero, poco más de mil niños, adultos y religiosos de las seis diócesis llegaron hasta Aibonito para celebrar la novena Jornada Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera con el lema: Que no se apague tu corazoncito misionero.

En esta ocasión el evento, que inició alrededor de las 9:00 de la mañana, contó con un variado programa de actividades que incluyó la participación artística de los niños de la catequesis de Aibonito y artistas invitados. Además de juegos, dinámicas, kioscos de comida, venta de libros, entre otros.

De otro lado, al filo de las 10:30 de la mañana inició una primera procesión con la presentación de las parroquias y los colegios presentes. Posteriormente, niños y adolescentes desfilaron con diferentes banderas en representación de cada país misionero.

El Padre Obispo Rubén González Medina, obispo de la Diócesis de Caguas presidió la eucaristía junto a otros presbíteros. Mientras que la musicalización estuvo a cargo del coro de niños Regalo de Dios de la catequesis.

En su saludo, subrayó que esta es una obra de toda la Iglesia. “Obras Pontificias Misioneras, depende directamente de ese deseo del papa Francisco de ser una Iglesia evangelizadora. De una Iglesia que se lanza a las calles a anunciar con audacia y alegría el Evangelio”, expresó.

Animó a los presentes a saludar a la persona de al lado diciéndole: “Ánimo, sé buen misionero”.

Igualmente reconoció que: “Todos y todas somos misioneros y misioneras desde el día de nuestro bautismo en el que recibimos esa consigna del Señor. Vamos pues a dar gracias a Dios por esta vocación tan especial de la Iglesia que abre su corazón al mundo entero”, manifestó.

Durante su homilía, en la que se valió de dinámicas y canciones, el obispo enfatizó que el misionero, el profeta, es aquel que sabe que Dios tiene un proyecto, y es el amor.

“El Señor quiere que descubramos hoy algo bien importante y es que su amor es para todos. Un misionero necesita cuatro cosas: cabeza, pies, manos, y un corazón para amar. […] Por eso Jesús tiró las redes y eligió pescadores y los convirtió en Apóstoles.”, dijo.

Agregó que: “Desde una palabra retante como puede ser la del profeta Jonás, en la que vemos a una persona que no quiere pero al final acepta la misión, […] ponemos nuestra cabeza, ponemos nuestras piernas, ponemos nuestras manos, pero sobre todo nuestro corazón en las manos del Señor para que nos ayude a evangelizar, y recuerden que evangelizar es anunciar a la gente el amor de Dios”.

En un diálogo con el público cuestionó:

-“¿Qué le pide el Espíritu Santo a la Iglesia? ¡Calle, calle y calle! ¿Qué le pide?”.

-‘¡Calle, calle y calle!’, respondió el público.

-“No que se calle. Que se vaya…”.

-‘¡A la calle!’, dijo la gente.

-“¿A qué?”.

-‘¡A evangelizar!’, replicaron.

-“‘A callejear’, dice el Papa y callejear quiere decir evangelizar”.

 

Por su parte, el diácono Humberto Martínez manifestó que el propósito de esta jornada es que los niños creen conciencia en ayudar a otros niños, pues la misión no es solamente salir.

(Nilmarie Goyco)

“A través de la catequesis y de lo que es Infancia misionera se crea conciencia en el niño de que puede aportar. De esta forma el niño va creando ese espíritu misionero de que es mejor compartir, que estar pidiendo constantemente”, acotó.

 

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El abuelo es, sin duda, una persona muy importante en el núcleo familiar. Con su presencia brinda un invaluable apoyo en el cuidado y la crianza de sus nietos. Es por eso que en ocasiones se les ve como símbolo de amor, experiencia y sabiduría.

A través de su figura, estos no solo proveen seguridad y estabilidad en el hogar, sino que también suelen colaborar en la formación de la fe de los pequeños.

De acuerdo con el Documento conclusivo de Aparecida: “La familia, ‘patrimonio de la humanidad’, […] está llamada a introducir a los hijos en el camino de la iniciación cristiana. […] Ella ofrece a los hijos un sentido cristiano de existencia y los acompaña en la elaboración de su proyecto de vida, como discípulos misioneros”, (#302).

Precisamente para Mons. Juan Rodríguez Orengo, vicario pastoral y párroco de la Parroquia Cristo Rey en La Rambla en Ponce, cabe recordar que la familia es uno de los grandes tesoros de nuestra sociedad puertorriqueña.

“La familia es la escuela de comunión y la fuente de valores humanos cristianos. Hoy día, cuando ambos papás deben trabajar, mientras los abuelos cuiden a sus nietos tenemos una gran probabilidad de que estos estén bien atendidos y sobre todo formados en la fe”, expresó.

Según Monseñor suelen ser los abuelos, a quienes los niños llaman “papá” o “mamá”, los que les enseñan quién es la Virgen, quién es Jesucristo y las primeras oraciones, como por ejemplo el Ángel de la Guarda, el Padre Nuestro y el Ave María.

Asimismo, en muchos casos son ellos los que los llevan a la Iglesia, a la catequesis, a actividades parroquiales; les enseñan a rezar el rosario y procuran que se les mantenga encaminados en la fe. Bien podría decirse que son los primeros catequistas de sus nietos.

No obstante, para Monseñor, las parroquias deberían ofrecer un nivel de formación para los niños pequeños entre juegos y catequesis elemental con el fin de promover una formación dinámica en los menores hasta pasar a la primera comunión.

De otro lado, el clérigo aclaró que los abuelos en ningún momento sustituyen el rol de los padres en la educación académica, intelectual y religiosa.

“Por el contrario, los nietos son una buena terapia para ellos llegándose a convertir en su motor de ánimo, ya que de lo contrario caerían en una depresión o con enfermedades como el Alzheimer”, señaló.

De igual modo, respecto al rol de los abuelos, el Vicario de Pastoral añadió que estos se vuelven como la niñera de los pequeños. Además de educarlos en la fe, los llevan y recogen al colegio, les preparan la comida e incluso estudian con ellos. Por tal motivo, el abuelo se vuelve una figura fundamental en el hogar.

Además, a través de su experiencia de vida, el abuelo no solo inspira confianza a los nietos, sino que a veces sirve de intermediario en las situaciones familiares posibilitando muchas veces una mayor integración.

“En ocasiones, a través de los nietos los abuelos se enteran de problemas en la familia, como lo son por ejemplo: la falta de diálogo, de comprensión, problemas matrimoniales, entre otros e intervienen positivamente con sus hijos en pro de la familia”, sostuvo el párroco.

Por lo tanto, es de reconocer que entre abuelos y nietos suele existir un lazo especial. En efecto, generalmente luego de los padres, estos suelen ser las personas más significativas.

Mediante su ejemplo se convierten en un modelo a seguir y por eso la relación de familiaridad y confianza ha de estrecharse cada vez más. Es así como, de este modo, la presencia del abuelo en la vida de los nietos dejará en ellos un legado para toda su vida.

(Nilmarie Goyco)

 

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Los antibióticos son sustancias que se usan para destruir o disminuir la multiplicación de las bacterias en los seres vivos. Por eso, sirven para el tratamiento de infecciones.

Las enfermedades infecciosas eran la primera causa de muerte en Puerto Rico, antes de los años 50. En esa década comenzó el uso de la penicilina y todo cambió.

Desafortunadamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 50% de los antibióticos se usan innecesariamente. Esto representa un riesgo para la salud de todos porque contribuye al aumento de la resistencia de las bacterias a los antibióticos disponibles en el mercado.

El uso de los antibióticos se debe reservar para pacientes con evidencia de un proceso infeccioso, demostrado por la clínica o laboratorios. Se usan para tratar infecciones que no se curen espontáneamente. Además, se escoge el antibiótico de acuerdo a la susceptibilidad del organismo infeccioso.

La Escuela de Farmacia de Puerto Rico se fundó antes que la Escuela de Medicina. Era más fácil llevar un farmacéutico a cada pueblo que tener un médico en cada municipio. Por eso antes los pacientes iban a la farmacia a recetarse con el farmacéutico. Si bien los farmacéuticos saben muchísimo, (esto lo sé de primera mano, porque mi madre es farmacéutica y mi padre era médico), cuando tenga fiebre, visite su médico.

Por otro lado, es menester cambiar la percepción de que siempre que hay fiebre hay que usar antibióticos. No todos los pacientes con fiebre tienen una infección bacteriana. Creo que eso lo tenemos más claro con el virus que causa el Dengue o la Chikungunya.

Cuando hice el servicio público, se le despachaban al paciente antibióticos por solo cuatro días. Esto me preocupó porque la duración del uso del antibiótico es importante. Acordé con la Farmacéutica Regente que se le diera la oportunidad al paciente de buscar la segunda parte de su receta de antibióticos para completar su tratamiento. Así se beneficiaron los pacientes. La moraleja para los abuelos y padres es que completen los días del medicamento recetado, aunque los síntomas del paciente hayan mejorado.

El abuso de antibióticos puede producir problemas en el paciente. El antibiótico elimina la flora normal del paciente. Además se mueren las bacterias débiles y sobreviven las fuertes o resistentes. Así se genera la resistencia de las bacterias. Esto conduce a una disminución en la efectividad de los tratamientos. Esto a su vez incrementa la mortalidad por enfermedades infecciosas.

Podemos prevenir las resistencias bacterianas. Primero prevengamos infecciones vacunándonos contra enfermedades como la pulmonía. Segundo hagamos un diagnóstico correcto de la infección. Tercero hagamos uso correcto de los antibióticos. Evitemos la transmisión de infecciones y el contagio. Deje el niño en casa cuando esté enfermo. Lávese las manos frecuentemente.

En resumen: no tome antibióticos sin indicación del médico. No pida a su médico o farmacéutico que le recete un antibiótico cuando no esté indicado. Cumpla con las indicaciones y tome el antibiótico, en las dosis, número de veces al día y tiempo indicado.

La Organización Mundial de la Salud nos advierte que: La utilización excesiva de antibióticos puede causar una verdadera epidemia de súper-bacterias en Europa, porque los microorganismos se están volviendo cada vez más resistentes a los fármacos más potentes conocidos. Tú y yo podemos ayudar a evitar que esto ocurra en Puerto Rico. Cuento contigo.

(Dr. Natalio Izquierdo)

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