Enrique I. López | This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it | Twitter: @Enrique_LopezEV


La reciente visita a la Isla del Monseñor Eduardo Nevares Alanis, primer Obispo Auxiliar de la Diócesis de Phoenix, suscitó la oportunidad de una entrevistarle sobre temas de actualidad en la Iglesia Universal como la migración, las vocaciones y la familia. Nuestra conversación se dio mientras él participaba en el Santuario de Schoenstatt de un retiro ignaciano de 30 días por sus más de tres décadas como sacerdote.

El Visitante (EV): Su Excelencia, usted es el primer Obispo hispano ordenado para la Diócesis de Phoenix. ¿Qué particularidades tienen sus encomiendas pastorales y cuál es su sentir al ser el primer Obispo hispano en Phoenix?

Monseñor Nevares (MN): “Phoenix, es la quinta ciudad más poblada de los Estados Unidos. Tenemos cinco millones de habitantes y un millón de católicos. Viendo que la ciudad sigue creciendo, el Obispo Thomas Olmsted, que es el obispo ordinario, pidió al Santo Padre (Benedicto XVI en ese entonces) que le enviara un auxiliar. Como hay una gran cantidad de población hispana que va en aumento, pidió un obispo bilingüe y yo más o menos pedaleo en los dos idiomas (entre risas)”.

EV: Excelencia, un tema obligado en esta conversación es el tema de los migrantes y la acción pastoral con ellos. ¿Cómo describe esta problemática que le atañe de forma particular a su Diócesis y cuál es su sentir sobre este caos social?

MN: “Sabemos que hay mucha miseria, pobreza y necesidad en muchos países de Centroamérica y Méjico. Estas personas de los barrios pobres no tienen mucha oportunidad de empleo y buscan un mejor camino para sus hijos. Por eso mis padres emigraron hace más de 50 años. Claro, de un modo legal, pero esa era su intención”.

“Si fuéramos ahorita al consulado, nos dirían que son 10 años mínimo para completar el proceso de legalización. La gente se lanza, ¡cada día! Ellos cruzan la montaña, el desierto o el río. Muchas veces, la pobre gente no sobrevive y muere al tratar de llegar”.

“El primer recurso es la Diócesis de Tucson, en la frontera con Méjico. Nosotros estamos a 30 millas adentro y, claro, muchas personas llegan a nuestras puertas. Nosotros tenemos unas obras caritativas muy organizadas para los que llegan y se ayudan hasta tres mil personas cada día. Se les dan tres comidas diarias a tres mil personas. Esto es solo en un lugar. Pero lo más difícil es su estancia de modo permanente”.

EV: ¿Hay cifras oficiales de la cantidad de personas que llegan a Arizona?

MN: “Son miles y miles los que llegan a Arizona porque no hay barrera. En California, Texas, Nuevo Méjico y en Nevada hay un muro, pero en Arizona hay una montaña”.

EV: En otros asuntos, el Papa Francisco ha sido enfático en el tema de la familia y en octubre próximo se celebrará un Sínodo. Su comentario sobre los divorciados que se vuelven a casar y la vida sacramental.

MN: “Para eso tenemos el Sínodo. Estamos conscientes de que es un tema muy delicado. La situación es que, claro, la Santa Escritura habla contra el divorcio y Jesús lo dice claramente que el que se divorcia y se casa de nuevo comete adulterio. A la vez, llegamos a unos días en los que las personas se casan por las razones erradas. Niñas de 14 años huyen de la casa con su novio porque le hablan bonito. ¿Qué sabe una muchachita de 14 años? Otras se casan porque están embarazadas, otras porque le pegan en su casa, otras porque ‘todas mis amigas se están casando y me estoy quedando sola’. Oye, la idea de que el matrimonio es una idea permanente y de amor mutuo, eso parece que se está quedando en las nubes. Por eso el Sínodo estará discutiendo estas y otras realidades”.

EV: Su consejo para que la familia se forme en la fe y se promueva la educación católica.

MN: “Cuando me criaba, recuerdo que mi mamá estaba en la cocina y yo en la cuna y ella me hablaba del Catecismo, de quién era Dios, de para qué nos hizo Dios. Desde pequeñitos, mi mamá nos inculcó la fe. También teníamos el Rosario cada día. Después de la cena, antes de ir a jugar, teníamos que rezar. ¡Ay, como me molestaba, Dios mío! Se me hacía una eternidad, pero para jugar había que rezar. Eso fue una semilla para valorar la oración. Mis papás no tenían mucho dinerito pero tuvieron prioridad de llevarme a mí y a mis hermanos a la escuela católica y todos los días íbamos a la misa diaria. La educación católica debe empezar otra vez en la casa. Del hogar es que el niño se nutre y se alimenta en la fe. Si al bebé no se alimenta de la fe desde chiquitito, no lo va a recibir después”.

EV: La actualidad tiene un alto acento bélico a nivel internacional. ¿Cómo se puede ser un ente de paz aún en la distancia de los países que se encuentran en conflictos como Palestina, Ucrania, Iraq y otros?

MN: “Por los medios de comunicación se conoce todo lo que está pasando en el mundo. Eso es muy bonito en unas ocasiones y aterrador en otras. Se ve lo bonito, pero lo más asqueroso es los países que están promoviendo la guerra. Hay que hacer lo que dice el Papa Francisco: rezar. Estamos muy distraídos con el televisor, con el Ipad, con la computadora. El Papa está pidiendo rezar. Claro, si tenemos dinero, pues hay que ayudar a Cáritas. Dios en un instante puede acabar con todos los terroristas y las guerras”.

EV: Usted fue promotor vocacional por varios años. ¿Qué tiene que decir sobre el surgimiento de vocaciones? ¿Qué mensaje dedica a los jóvenes?

MN: “Cuando voy a las parroquias y a los diferentes grupos en Phoenix, donde vivo, le digo a la feligresía: ‘Ustedes quieren sacerdotes que les hablen en español’. Ellos dicen: ‘Sí, sí, sí’. Yo les digo entonces: ‘Pues, ¿de dónde van a venir? No van a caer del cielo, tienen que venir de sus familiares. Por eso animen a sus familiares, a sus vecinos y a sus nietos’”.

“Hemos visto casos en los que el niño quiere entrar en el seminario pero la mamá no quiere. Eso es un gran problema porque si los padres no animan al joven en el camino vocacional es difícil que el joven opte por esa vida. A los jóvenes les digo que si tienen una inquietud, que no crean que es algo de otro mundo, es una vida muy bonita consagrada a Dios”.

EV: A su entender, ¿hay un resurgimiento vocacional en Estados Unidos?

MN: “Sí. Allí es donde estoy más atento. En los Estados Unidos están aflorando vocaciones. Conozco varios seminarios que están repletos”.

Monseñor Nevares fue director vocacional por espacio de 7 años bajo el episcopado del Monseñor Álvaro Corrada del Río, en ese entonces Obispo de la Diócesis de Tyler (Texas). Una década más tarde, la Diócesis de Tyler tiene una docena de sacerdotes jóvenes y de siete seminaristas. En años recientes, aumentó a 25 seminaristas con un proyecto vocacional prometedor.

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Camille Rodríguez | Twitter: CamilleRodz_EV


Para muchos es un mito que en estos días una pareja permanezca casada por largo tiempo. El Visitante conversó con dos matrimonios que juntos, suman 99 años haberse dado el sí.

Ciertamente, ambas parejas coincidieron que el estar casados no es fácil, pero si Dios está presente es posible seguir juntos a pesar de las adversidades.

Por lo menos, eso afirmó Luis A. Suárez que hace apenas una semana celebró junto a Ana González, 57 años de haberse jurado amor eterno.

“No todo ha sido color de rosa, hemos tenido nuestras altas y bajas. Gracias a Dios, tanto mi esposa como yo, hemos recibido el entendimiento para saber cómo lidiar con los problemas y resolverlos”, dijo Suárez de 83 años.

Don Luis insistió que es más llevadero resolver las situaciones difíciles que se dan en la vida de pareja si se cuenta con la ayuda del doctor y maestro del matrimonio, que es Dios.

Por su parte, su esposa señaló que las peleas siempre existirán, pero con tolerancia, paciencia y comprensión se pueden superar.

“Si nuestra pareja está malhumorada, no le eche leña al fuego. Si el otro discute, no le conteste, para pelear hacen falta dos. Es mejor esperar a que se tranquilice para hablar con calma. Dígale lo que le disgusta, pero hablen, que la comunicación es muy necesaria”, advirtió González que tiene cinco hijos, once nietos, un biznieto y otro que viene en camino.

Con esto concordó Gloria Luz Duprey quien junto a Rafael Geigel cumplieron 42 años unidos en el Sacramento del matrimonio. “La comunicación es vital. Es importante conocerse antes de dar ese gran paso”, dijo la madre de cuatro hijos, seis nietos y un biznieto.

Mientras su esposo, criticó a las parejas que deciden convivir antes del matrimonio. “Cuando conocí a Gloria no pensaba en casarme, pero después seguí tratándola y compartiendo con ella. Creció esa afinidad que nos llevó al compromiso y de ahí al matrimonio en el verano del 1972, en la Parroquia San Antonio de Padua en Guayama”, comentó Geigel.

De igual forma, Duprey insistió que cuando la pareja no logre ponerse de acuerdo ante una situación y discutan, es esencial no perderse el respeto. “En una pelea uno de los dos tiene que ceder aunque no tengas la razón. Hay que pedir mucha sabiduría a Dios para que te ayude a tomar la decisión correcta”, reiteró.

De otra parte, Geigel destacó que es importante darle al Sacramento del matrimonio la importancia que merece. “Es un compromiso para toda la vida y tienes que intentar no desviarte aunque haya tentaciones en el camino. Tienen que amarse más cada día”, recomendó.

Por último, Suárez aconsejó a las parejas que antes de optar por el divorcio busquen ayuda con un consejero matrimonial o un director espiritual, para que lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.

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Camille Rodríguez | Twitter: CamilleRodz_EV


El agite diario ha afectado la calidad de vida de muchas familias, en especial al momento de compartir la mesa. En la actualidad los integrantes de este núcleo comen a diferentes horas, algunos en el carro, otros en sus cuartos o utilizando aparatos electrónicos y no dedican unos minutos para agradecer a Dios por contar con alimentos para saciar su hambre.

Sobre esto el Vicario de la Pastoral de la Familia de la Arquidiócesis de San Juan, Padre Felipe Núñez señaló que sería favorable rescatar la tradición de bendecir la comida. “En medio de tanto bombardeo de cosas negativas que ocurren en el día, será positivo ocuparnos de inculcar la bendición de los alimentos antes de comer”, expresó.

La multiplicación de los panes y los peces, y la Última Cena, son algunos de los pasajes en las Sagradas Escrituras en los que se muestra a Jesús bendiciendo los alimentos. Por consiguiente, es necesario rescatar esta costumbre antiquísima proveniente de la tradición judaica.

P. Felipe reiteró que el momento de cenar juntos, no se limita exclusivamente a dar gracias por los alimentos. “Además de agradecer que tenemos comida, oramos por cada uno de los integrantes de nuestro entorno familiar. Y creamos una unión en la que podemos conocer lo que han hecho nuestros familiares en el día”, señaló.

No obstante, el sacerdote sugirió designar un lugar para colocar los dispositivos electrónicos, con el fin de evitar distracciones con estos aparatos y aprovechar para conversar entre sí.

“En la actualidad esto podría ser complicado, pero la familia debe seleccionar como mínimo un día para cenar juntos sin celulares, ni tabletas. Debería ser más frecuente pero se puede comenzar poco a poco”, insistió el clérigo.

De otra parte, la bendición de los alimentos no es exclusiva para cuando hay más personas compartiendo a la mesa. Aunque vaya a comer solo debe tomar unos minutos para bendecir y agradecer por tener algo para comer.

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Las enfermedades cardiovasculares son patologías propias de las sociedades occidentales y son la primera causa de mortalidad en el mundo, superando cualquier tipo de cáncer y el sida. Existen dos tipos de factores de riesgo: los modificables y los no modificables. Estos últimos están preestablecidos como la edad, el sexo, la herencia genética o la diabetes y no pueden cambiarse por una acción determinada. No obstante, mediante la prevención, es posible evitar efectos negativos para la salud del corazón.

1. Ejercitarse diariamente

Mantenerse físicamente activo se asocia a una reducción en la frecuencia y en la mortalidad de las enfermedades cardiovasculares. Se recomiendan los ejercicios tipo aeróbico: correr, caminar con energía, nadar o ir en bicicleta. Estudios recomiendan practicar ejercicios por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos.

2. Seguir una dieta sana y equilibrada

Mantener hábitos saludables de alimentación ayuda a disminuir tres de los principales factores implicados en las enfermedades del corazón: el colesterol elevado, la hipertensión arterial y el sobrepeso.

Debe consumir frutas, verduras, cereales, carnes magras, pescado y fibra de cereales integrales y legumbres. Así como priorizar la grasa procedente del aceite de oliva, frutos secos y pescado azul. Procure limitar la ingesta diaria de sal y de alcohol.

3. Dejar de fumar

Fumar favorece el riesgo de trombosis y afecta las arterias coronarias dificultando el riego del corazón. Evite el tabaco de forma activa y la presencia en ambientes de fumadores.

4. Limitar el alcohol

Abusar del alcohol es perjudicial para la salud. Sin embargo, consumirlo moderadamente (uno o dos vasos de vino tinto al día), se relaciona con una disminución de las enfermedades cardiovasculares.

5. Mantener un peso óptimo

La obesidad no solo agrava los problemas cardíacos, también predispone a sufrir de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidentes cerebrovasculares, y favorece la aparición de diabetes tipo 2.

6. Realizar actividades agradables y eliminar el estrés

La probabilidad de sufrir un ataque cardíaco en momentos de estrés es mayor dado al aumento en la presión arterial. Se deben realizar actividades relajantes como: paseos y yoga. Es importante procurar un balance en su agenda laboral que le permita disfrutar del tiempo libre.

7. Controlar la diabetes

Con el fin de detectar precozmente la diabetes y reducir el riesgo de accidentes cardiovasculares y muerte prematura, se recomienda analizar el nivel de glucosa en la sangre una vez cada tres años a partir de los 40.

8. Vigilar la presión arterial

La hipertensión arterial habitualmente no presenta síntomas. Es importante detectarla y tratarla dada su relación con enfermedades cardíacas potencialmente graves como insuficiencia cardíaca y el infarto de miocardio.

9. Mantener los niveles de colesterol

El exceso de colesterol en la sangre se acumula en las paredes de las arterias. Las personas con niveles de colesterol de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200. En los casos que así se requiera, existe una amplia variedad de fármacos que regulan los niveles de colesterol.

10. Realizarse revisiones médicas de forma periódica

Se recomiendan revisiones médicas periódicas a partir de los 40 años, especialmente si existen antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, hipertensión, colesterol, diabetes, obesidad y tabaquismo.

El Catecismo de la Iglesia Católica, sostiene que la vida y la salud física son bienes preciosos confiados por Dios, y por esta razón debemos cuidar de ellos racionalmente […] (#2288).

(Fuente: Canal Salud de MAPFRE, http://www.mapfre.com/salud/es/cinformativo/10-claves-corazon-sano.shtml).

 

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Carlos Cana | Para El Visitante


El suicidio es un problema persistente en la sociedad puertorriqueña. Las cifras recopiladas por las agencias concernientes a la salud mental en el País así lo ejemplifican. El pasado año se reportaron 248 suicidios, mientras que en el 2012 fueron 278 personas las que se privaron de la vida y 297 en el 2011. Tal como se presenta el panorama, en Puerto Rico hay un promedio de 20 a 24 suicidios por mes, lo que al año deja un saldo aproximado de 300 decesos por esta causa. Especialistas en la materia indican que una cuarta parte de esos suicidios son cometidos por ancianos.

Ante el panorama descrito, y para beneficio de nuestros lectores, El Visitante trae a continuación una conversación acerca de este tema con la psicóloga Nilda Tarafa, quien ofrece sus servicios a diferentes instituciones católicas como la Casa San Clemente o la Parroquia Santos Ángeles Custodios de la Diócesis de Caguas.

Sobre los motivos que restan el deseo de vivir a una persona, la Dra. Tarafa explica: “Cuando las personas tienen ideas suicidas puede deberse a una condición emocional que los impulsa a no querer seguir viviendo. Lo usual y lo correcto para ayudar a una persona en esta situación es buscarle ayuda profesional”.

En tales circunstancias, la persona se siente abatida, sin salida. Al respecto la psicóloga, indica: “Cuando una persona piensa en el suicidio no ve opciones de esperanzas, no está en la capacidad de ver que en el futuro las cosas pueden mejorar; siente como si la vida estuviera paralizada. Y la situación se complica cuando los que están alrededor no le dan importancia. Cuando le dicen: ‘Déjate de esas changuerías’. Imagínate lo que eso significa para esa persona si no tiene con quien hablar. Hay que dar importancia a lo que la persona va expresando”.

Para ayudar a esas personas -puntualizó la Dra.- hay que validar sus sentimientos, saberlos escuchar y cuando se les preste la debida atención la actitud debe estar libre de juicio o menosprecio. Es necesario, además, identificar grupos de apoyo para contribuir en el proceso de sanación.

“Es importante integrar los esfuerzos y evaluar los diferentes recursos a los que se puede acudir. En estas personas hay que reforzar la idea de que todo va a mejorar, de que pronto comenzaremos a ver una pequeñita luz en el túnel. Y es esencial demostrarles que estaremos con ellos durante todo el proceso, en ese caminar”, manifesto Tarafa.

Situaciones como el desempleo, la pérdida de un familiar, problemas de salud o de índole económica, dificultades en la relación de pareja, pueden provocar en las personas un sentimiento de impotencia, de que no vale la pena seguir afrontando tales experiencias. Todas estas situaciones pueden llevar a una persona a sentirse deprimida. Y si con el tiempo no se atiende la misma, la condición se puede convertir en una depresión severa, que en gran parte de los casos puede llevar a la persona a tener ideas suicidas. Por lo anterior, es imprescindible acudir con premura a profesionales de la salud mental.

Si el paciente ha comenzado a recibir tratamiento, por ejemplo, de un psiquiatra, “es importante que si comienza a tomar medicamentos, entienda que no se va a sanar de inmediato, de un día para ahora”. Enfatiza la Dra. Tarafa: “A veces toma hasta cuatro semanas para que un medicamento comience a hacer efecto, lo que permite que pueda estabilizarse. Y si por alguna razón el paciente abandona la medicación podría enfrentar grandes dificultades. La persona que está tomando medicamentos tiene que tener un compromiso terapéutico”.

Aunque para mucha gente puede ser triste tener que pagar para que le escuchen, la ayuda profesional es la herramienta necesaria para encaminar ese proceso de recuperación. Un proceso que –en sí mismo- no tiene un tiempo definido porque son diversos los mecanismos de resistencia que la persona puede presentar en la terapia, lo que no permite un flujo continuo a la hora de trascender la situación. Un panorama en el que el afectado parece, en ocasiones, quedar inmovilizado desde una plataforma de evasión que impide lidiar con las circunstancias.

Acerca de lo que puede fomentar un cambio, expresa la psicóloga: “Para sanar hace falta una disposición interior, y aunque esa recuperación no se da de la noche a la mañana, ya sea porque el paciente no tiene las energías suficientes sí se puede encaminar a la persona hacia diferentes recursos que le permitan sentirse mejor. En ese conjunto la parte espiritual es muy importante”.

Otros recursos que permiten aliviar a las personas en esta situación, según Tarafa, lo son estar en contacto con la naturaleza y una adecuada alimentación. “Estas personas, por lo general, en una depresión dejan de comer o tienen una alimentación desordenada, así que atender ese aspecto ayuda. Lo mismo si se propicia en la persona actividades físicas como caminar o hacer ejercicios, acciones en las que el cuerpo recibe beneficios. Acercarse a sistemas de relajación también puede ser provechoso. De igual forma exponerse a la naturaleza: sentir el calor del sol, la brisa, contemplar una tarde en la playa. Todo eso aporta al proceso de vida”.

Como conclusión a nuestra conversación la Dra. Nilda Tarafa enfatizó: “Yo invito a que los cercanos, ya sean familiares o amigos, escuchen a estas personas sin menospreciarles. Hay que fomentarles ese amor propio. Lo importante es que en esas personas con ideas suicidas se vaya dando un cambio de pensamiento; que ese conjunto de emociones negativas sea transformado. Así serán capaces de interpretar la situación de otra forma. Podrán entender que hay otras opciones y tendrán un cambio en la conducta”.

La Dra. Nilda Tarafa tiene su oficina en San Juan. Para contactarle puede llamar al (787) 315-6046.

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Se recomienda que los adultos se vacunen debido a que las enfermedades se pueden propagar de una persona a otra fácilmente. Es importante puntualizar que las vacunas no son solamente para niños. A continuación les ofrecemos las razones:

• Personas que hoy son adultas nunca fueron vacunadas durante su niñez.

• Hoy en día continúan siendo una amenaza muchos de los virus y las bacterias que causan las enfermedades.

• En el proceso actual de globalización, que se caracteriza por mayor facilidad a la hora de viajar a diferentes partes del mundo, la gente puede contagiarse de enfermedades y traerlas a casa.

• Con el tiempo puede disminuir la protección que se obtiene de las vacunas infantiles.

• Algunas personas son particularmente vulnerables a enfermedades que ya hoy son prevenibles con vacunas, entre ellas podemos mencionar a quienes tienen su sistema inmunológico deficiente o que padecen enfermedades crónicas, así como adultos mayores.

Haz las vacunas parte de una vida sana

• Estudios revelan que las vacunas son necesarias para permanecer saludables. Los niños no son los únicos que las necesitan. Todos debemos estar al día con las mismas, no importa si eres un adulto joven, de mediana edad o una persona de la tercera edad.

• Según documentos de agencias relacionadas a la salud en los Estados Unidos, cada año más de 50,000 personas mueren de enfermedades prevenibles con vacunas. Esta cifra sobrepasa la cantidad de estadounidenses que muere de enfermedades como el VIH/SIDA o el cáncer de seno, o de situaciones como los accidentes de tráfico.

• Tal como ocurre con los exámenes médicos anuales, las vacunas son una de las primeras medidas que te permiten mantenerte sano. Es importante considerarlas pues de esa manera puedes prevenir situaciones difíciles, de no hacerlo te tomas el riesgo de tener una grave enfermedad y sufrir a largo plazo. Además, cuando usted se enferma su familia puede afectarse de una manera u otra.

• Son muchos los factores que determinan la vacuna que necesitas. Algunos son: el estilo de vida, la edad, el historial familiar, las enfermedades de alto riesgo, el lugar a donde viajas y el tipo de viajes que haces. Incluso las vacunas que ya pudiste haberte puesto. Pregúntale a tu doctor o proveedor de salud sobre cuáles son las vacunas que pudieras necesitar.

(Carlos Cana)

(Fuentes varias)

 

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“Ahora Señor, puedes llevarme, puedes mandarme a buscar”, con estas palabras que una vez pronunció Simeón al conocer al Niño Jesús, el Dr. Miguel A. Correa describió su experiencia luego de haber completado el recorrido del Camino de Santiago de El Yunque junto al Obispo y otros fieles de la Diócesis de Fajardo-Humacao.

“Me siento muy bien. Se me quitaron todos los dolores. Estoy nuevecito. Tuve un contacto con Dios, con la naturaleza y con Jesús en ese sol, en esa patena que estaba brillando, en esa hostia. Eso ha sido un milagro, una bendición”, comunicó el también historiador.

La patena que estaba brillando a la que don Miguel hace referencia es a un efecto que ocurrió mientras caminaba por el Poblado de Punta Santiago en Humacao. “El reflejo del sol se posó sobre el mar, era de un tamaño tan grande que parecía ser una hostia sobre una patena de oro fino y cristalino. Lo presentí como un bautismo en el Espíritu Santo”, exclamó el Dr. Correa.

Del mismo modo, indicó que aunque desde joven ha estado involucrado en las cosas de la Iglesia y ha participado en retiros, ha sido catequista y hasta ministro extraordinario de la comunión, jamas había sentido algo así. “Nunca había tenido una experiencia tan grande como esta. He sentido una paz, una tranquilidad y tengo una satisfacción en mi alma que no se puede explicar”, subrayó.

Y es que este hombre de 76 años, con poca experiencia en caminar tramos largos, y contrario a todo pronóstico, logró culminar el recorrido de 120 kilómetros o 75 millas.

Cabe destacar que antes de iniciar esta caminata que se extendió por siete días -en la que recorrió las laderas de El Yunque desde Loíza y Canóvanas, pasando por Río Grande, Luquillo, Fajardo, Ceiba y Naguabo, y terminando en el barrio Punta Santiago de Humacao- fueron muchos los que auguraron que don Miguel no podría completar el trayecto.

“Yo me enteré que entre ellos (los del grupo) conversaron y dijeron que yo no iba a llegar. Ellos estaban seguros que el segundo día no vendría. Lo que ellos no saben es que yo le pedí a Dios insistentemente en mi casa, en la iglesia y frente al Sagrado Corazón de Jesús de la Parroquia de Cubuy que me diera la fuerza para completar el Camino de Santiago”, recordó el feligrés de la Parroquia María Reina de la Paz de Humacao.

El segundo día del trayecto tan pronto don Miguel vio a Monseñor Eusebio Ramos Morales, Obispo de la Diócesis Fajardo-Humacao le aseguró que “esta vez no voy a preguntar para dónde vamos, ni cuánto falta para llegar, ni me voy a sentar en los muritos”.

El septuagenario destacó que las subidas y bajadas del Yunque le pusieron las piernas a temblar en más de una ocasión; el cansancio y el dolor que tenía en sus huesos aumentaba cada día. Sin embargo, fue su oración constante, la súplica al Espíritu Santo y su deseo de no desfallecer lo que permitieron que, pese a su edad, pudiera completar el recorrido.

Igualmente, mencionó que el primer día que inició el Camino Santiago de El Yunque la mochila que llevaba en su espalda iba muy pesada, llena de rencores, incomprensión y desamor. Pero a medida que fueron pasando los días, aunque las fuerzas iban menguando, sintió cómo tras un contacto directo con Jesús y la naturaleza, su carga se hizo más liviana.

“Mi relación con Dios se iba solidificando más y más, a medida que tenía contacto con la naturaleza. En el susurrar del viento y el movimiento de ramas y las hojas que caían al suelo, sentía que Jesús me decía: ‘Si tienes sed, acércate a mí y recibirás el agua gratis que da la vida’”, admitió don Miguel.

Durante el recorrido el Dr. Correa recordaba en su mente varios salmos de la Biblia que lo ayudaron a mantenerse en pie. Entre ellos: “Misericordia Señor, que desfallezco, sáname Tú, porque me duelen todos los huesos”, “Aquí estoy Señor, sumamente perturbado, vuélvete a mí”, que parafraseaba a medida que llegaban a su mente.

Después de todo, don Miguel alberga en su corazón que más personas se animen a hacer el Camino Santiago de El Yunque. “Exhorto a todos los fieles no solo de la Diócesis de Fajardo-Humacao sino de todo Puerto Rico a que tengan esta experiencia. No crean que porque sean personas viejas no podrán hacerlo, si tenemos a Cristo en nuestro corazón lo pueden lograr”, reiteró.

Finalmente, don Miguel agradeció a Mons. Eusebio Ramos y al diácono Héctor Velázquez que nunca se apartaron de él durante todo el Camino. “Gracias a los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y a los fieles católicos que dijeron presente a través de sus plegarias”, concluyó.

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