La Arquidiócesis de San Juan celebró por todo lo alto la denominada Fiesta Arquidiocesana de la Divina Misericordia el domingo, 12 de abril en la Parroquia Santa Teresita de Santurce. La asistencia fue masiva durante la tarde caracterizada por adoración eucarística, reflexión, cánticos, meditaciones, confesiones y la celebración de la Santa Misa, presidida por Mons. Roberto González, Arzobispo Metropolitano. La alegría y la devoción eran evidentes en el ánimo de la asamblea.

A las 2:30 de la tarde inició la celebración multitudinaria con la lectura del Decreto sobre las indulgencias veniales en la Fiesta y la exposición del Santísimo Sacramento. A las 3 de la tarde, hora de la Misericordia, se procedió con el canto de la Coronilla, a cargo de Eduardo Fuentes y el ministerio musical, mientras los sacerdotes realizaban confesiones.

Culminado el rezo cantado, P. Félix Rivera, O. Carm, meditó sobre la importancia de vivir la misericordia. Puntualizó en que la labor de cada uno, como religioso o como laico, es “llevar a Cristo donde vayamos”.

En esa vivencia todo es distinto, describió utilizando como base varios textos de Santa Faustina, pues lo molesto se hace llevadero. Enfatizó en los sacramentos, en especial sobre la preparación para recibir la Comunión, fuente de misericordia. “Cada santa comunión te hace más capaz para la comunión con Dios por toda la eternidad”, dijo el sacerdote carmelita.

A las cuatro de la tarde, D. Julio Sánchez y su esposa, meditaron sobre la acción misericordiosa en la vida social y cómo encomendarse con confianza a la Divina Misericordia sin reparos.

“No nos privemos de comer el alimento de la misericordia (refiriéndose a la Eucaristía). […] Vivamos la misericordia, confiemos en Jesús, y clamemos a Él porque Jesús no nos abandona”, sostuvo el Diácono junto a su esposa.

A las 5 p.m., dio inicio la Santa Eucaristía, momento culminante de las celebraciones. En su homilía, Monseñor Roberto reflexionó sobre las llagas de Cristo, signos del Resucitado.

“La Iglesia, como el resucitado tiene sus llagas. Llagas que la hieren, que le han hecho daño y que todos estamos llamados a curar con el ejemplo, con el testimonio, con el amor y la caridad, con la cero tolerancia a cualquier tipo de abuso y, sobre todo, con el evangelio de la misericordia”, articuló el prelado.

En ese sentido, el pueblo está convocado a ver las llagas y adentrarse en ellas, donde habitan los rostros sufrientes de la sociedad. La iglesia está llamada a sanar esa herida social, a “no echarle sal a las heridas”.

Antes de culminar la Misa, el Arzobispo asperjó con agua bendita a fieles e imágenes de la Divina Misericordia por los pasillos del templo. Con la celebración culminada, el pueblo de Dios salió alegre a irradiar la misericordia.

(Enrique I. López López)

 

 

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Durante la celebración de la Fiesta de la Divina Misericordia en la Parroquia Sagrada Familia en Manatí, el delegado apostólico del Papa Francisco, Monseñor Jude Thadeus Okolo aprovechó para pedir perdón a las víctimas de abuso de parte del clero en la Isla.

“Quiero pedir perdón desde lo más profundo de mi corazón a todos ustedes aquí presentes, al pueblo puertorriqueño, a todos los fieles. Especialmente, quiero pedir perdón a los que han sido víctimas, de una manera u otra, de los ministros de la Iglesia”, admitió.

Añadió que, como representante del Santo Padre, “en su nombre pido perdón a los que han sufrido directa o indirectamente, a las familias sobre todo. Que Dios perdone las fallas que hayan hecho mis hermanos. Ustedes perdonen”.

De otro lado, relacionado a la Fiesta de la Divina Misericordia, Mons. Okolo dijo que esta no es otra Fiesta más de la Iglesia, sino que es la continuación de la Fiesta de la Resurrección del Señor.

Exhortó a los presentes a dejarse llevar por la misericordia de Dios. “Es tiempo de sanar las heridas. Esta celebración es para sanar. Es momento de pedir perdón por nuestras debilidades, por nuestras faltas, por las veces que no hemos hecho las cosas de acuerdo al plan de Dios”, sentenció.

Entre tanto, el resto de la homilía estuvo centrada en el tema del perdón. Explicó que los obispos, como sucesores de los apóstoles, reciben el poder de perdonar los pecados y ellos comparten esa facultad con los sacerdotes.

Advirtió, que muchas personas no van a confesarse porque les da vergüenza reconocer los pecados que han cometido, pero aseguró que es a través de la confesión que se tiene la certeza de que Dios perdona los pecados.

“La forma más rápida y segura de saber que Dios perdonó nuestros pecados es a través de la confesión sacramental. La Iglesia nos pide que por lo menos nos confesemos una vez al año, preferiblemente en el tiempo de Cuaresma”, reiteró.

Especificó que aún luego de obtener la absolución de los pecados queda una consecuencia por haber cometido las faltas que solo se elimina con sacrificios, oración y haciendo buenas obras.

No obstante, manifestó que a través de la indulgencia plenaria que se alcanza en la Fiesta de la Divina Misericordia, Jesús prometió que sería como borrón y cuenta nueva.

De otra parte, señaló que el Papa Francisco comentó que pedir perdón y disculpas no es lo mismo. “No es fácil recibir el perdón de Dios, no es que no quiera darnos el perdón, es que le cerramos la puerta a perdonar a los demás y no vamos a la confesión sacramental”, recalcó.

Por otro lado, el organizador del evento, Alberto Rosario promotor de la Divina Misericordia en la Diócesis de Arecibo recalcó que aunque no hay un grupo formal de devotos, hace 9 años que organiza la celebración en diferentes pueblos que pertenecen a la Diócesis.

A su vez, en un aparte con El Visitante el Obispo de la Diócesis de Arecibo, Mons. Daniel Fernández Torres reconoció sentirse honrado con la presencia de Mons. Okolo.

(Camille Rodríguez Báez)

 

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“Yo tuve una crianza dentro de la Iglesia con mis papás, pero a la vez que me fui para el ejército empecé a exponerme a una experiencia nueva y a vivir una vida bien apartada de Dios y de mi familia. Ahí llegaron problemas de adicciones, de alcoholismo”.

Con estas palabras Efraín Santiago Miranda describió los problemas que más adelante convertirían su matrimonio en un patrón de 15 años de maltrato verbal y físico.

“En mi casa empezaron los problemas, hasta el punto de que me involucré en una relación fuera de mi matrimonio por 8 años”, recordó el también padre de cuatro hijos.

Según narró, esta relación lo llevó a actuar de una forma egoísta hasta el punto de no importarle su familia. El hecho de llevar dos vidas diferentes hacía que todo lo que se asemejara a Dios le causara molestia.

Aunque la posibilidad de un divorcio le preocupaba, tampoco hacía algo por modificar su conducta. Por eso, en un intento por salvar su matrimonio y familia, su esposa Lizette asistió a un retiro del Movimiento Juan XXIII.

Mientras que un fin de semana sin ella era sinónimo de fiesta, si algo le llamó la atención, a su regreso, fue el cariño y acogida con el que lo trató las próximas dos semanas después del retiro.

Decidido a ir, se presentó borracho al lugar, pero pese a sus debilidades encontró la aceptación y las herramientas para trabajar con la situación.

“De ahí salí un hombre nuevo. Me di cuenta de que tenía hijos y esposa. Supe que le había hecho mucho daño a mi familia. Le pedí a Jesús que me permitiera poder ser diferente, porque lo que quería era una oportunidad nueva de encontrarme con él”, admitió el también veterano de Vietnam.

De este suceso, han pasado aproximadamente 24 años. Cuando comparte su testimonio, Efraín no duda que gracias al perdón de su esposa, hoy es una persona feliz que disfruta tanto de su matrimonio como de sus hijos y nietos.

Para este hombre con 39 años de casado, fue su cónyuge quien le mostró el amor de Jesús sin tener que hablarle de Él. “Lo hizo perdonándome y tratándome diferente. De tantas cosas que yo le hacía, ella todavía creía que si yo tenía un encuentro con Jesús, yo podía cambiar”, confesó.

De otro lado, un suceso que marcó su memoria fue la vez que el mayor de sus hijos, de unos 8 años de edad, dejó un papel en el parabrisas de su carro que decía: “Vete y no vuelvas más”.

“Ese mismo hijo, cuando cumplí mis 55 años, me compró una postal en la que me decía: ‘Le doy gracias a Dios por todo lo que has hecho papi. […] Te doy gracias porque dejaste de vivir para ti, para vivir para mami y para nosotros’”, describió.

Añadió que esas palabras son las que le dan la fuerza para mantenerse y poder lograr la dirección espiritual de la que disfruta hasta ahora.

Prueba de ello, es su participación en familia en las convivencias de matrimonios del Movimiento Juan XXIII, en el que colaboran hace 21 años.

De esta experiencia, Efraín dice sentirse a gusto de tener “todas esas herramientas que me da el Señor para también poder ayudar. A lo mejor pienso que me siento y ayudo, pero a lo mejor me estoy ayudando yo”.

De igual modo, a sus 62 años de edad, se considera agradecido con Dios, “porque aún en las caídas sé a dónde tengo que acudir para poderme levantar”.

No obstante, afirmó que: “Pueden llegar tentaciones porque no somos exentos, pero sé cómo lidiarlas, cómo poderlas identificar. A veces, por el cansancio, uno dice que se quiere quitar y pienso: ‘Jesús nunca se bajó de la Cruz’. Entonces digo: ‘Señor, ayúdame a poderme mantener hasta que tú digas’”.

Convencido de la posibilidad de una conversión genuina, precisó que hay que mirar si se dejan huellas en el camino por el que se anda.

“Si no dejamos huellas, no estamos en el camino del Señor. Las que dejamos en la calle se borran tan pronto uno desaparece. En cambio, las huellas por los caminos de Jesús prevalecen. Se van a acercar personas a decirte, llévame a donde tú fuiste, llévame con ese que ha transformado tu vida”, acotó.

Finalmente, de su experiencia personal de conversión, hoy por hoy, Efraín reconoce que: “Yo soy hijo de Dios”.

(Nilmarie Goyco)

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Los pacientes con Diabetes Tipo 1 y Tipo 2 pueden desarrollar daño al riñón, lo que se conoce con el término de nefropatía diabética. Puerto Rico es el primer país en el mundo con por ciento más alto (67 %) de casos nuevos en diálisis. Es un reto establecer estrategias para reducir la cantidad de casos nuevos afectados con la enfermedad renal Crónica en esos pacientes.

¿Cómo prevenimos o reducimos la enfermedad renal crónica en los pacientes con diabetes mellitus?

Se recomienda llevar a cabo cernimientos en condiciones que tienen alto riesgo de desarrollar Enfermedad Renal Crónica, particularmente en aquellos que tienen Diabetes Mellitus (DM), hipertensión arterial (HTA), enfermedad cardiovascular (ECV) e historial familiar de ERC. La evaluación inicial debe incluir las siguientes pruebas: medición de la presión arterial; medición de la creatinina sérica, prueba de laboratorio que se utiliza para medir la función renal y determinar en qué etapa de la ERC se encuentra el paciente; y medición del albúmina en orina.

Los avances de la medicina han identificado intervenciones demostrando ser efectivos para retrasar y en algunos casos, reducir la progresión de la ERC. Dichas intervenciones son:

1. Control de azúcar en sangre. Se utiliza una prueba en sangre conocida como Hemoglobina Glicosilada (HbAIC) que determina su control de la diabetes en los últimos tres meses. En pacientes menos de 65 años, dicho nivel debe estar en menos de 7 %. En pacientes mayores de 65 años, dicho valor puede estar entre 7 % a 8.4 %. Un nivel de más de 9 % (HgbAic) no es aceptable.

2. Control de la presión arterial (HTA) niveles de menos de 130/80 si hay albúmina en la orina y ≤140/90 si no hay albúmina en la orina.

3. Uso de bloqueadores del sistema renal-angiotensina que está relacionado con el control de la albúmina en orina, presión arterial y posible reducción de la progresión de la ERC.

Otras intervenciones que se pueden utilizar son: reducción consumo de sal; restricción de ingesta proteica de acuerdo a la función renal; cambios en estilos de vida (reducción de peso y no fumar); control de grasas, colesterol, triglicéridos y colesterol conocido como el malo (LDL); control parcial de la anemia en algunos pacientes; corrección de ácido úrico (hiperuricemia); corrección de la cantidad de ácidos en la sangre (acidosis). Cuando hay ERC de moderada a severa, la carga acídica, proveniente de los alimentos que consumen, no se puede excretar completamente por el riñón, resultando en acidosis y daño al tejido de los riñones; y corrección de las alteraciones de calcio, fósforo y la vitamina D en la sangre. Toma Control de tu salud renal, edúcate y actúa ahora.

Si desea más información, puede comunicarse al 787-710-2532 o acceda a: www.prrenalhealth.org o www.prsaludrenal.org. PR Renal Health tiene presencia en Carolina, Guaynabo, Juncos, Mayagüez, Ponce y Toa Baja.

(Rafael Burgos Calderón, M. D.)

(El autor es nefrólogo y Principal Director Médico de PR Renal Health)

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“Es la hora de evangelizar”… Con esta frase José Pepe Alonso, mejor conocido por su programa “Nuestra Fe en Vivo” en EWTN, emisora televisiva fundada por Madre Angélica, habló a El Visitante sobre la importancia de la evangelización.

Pepe Alonso que hace unos meses visitó la Isla e impartió de talleres en la Parroquia Santa Bernardita, expuso lo esencial que resulta que los católicos proclamen y evangelicen con la verdad de Cristo Jesús.

Cabe destacar que Pepe Alonso, quien es mexicano y hace 35 años vive en los Estados Unidos, tiene un apostolado que muchos no conocen. Casado, con tres hijos y varios nietos, Alonso además de ocuparse de su producción en la emisora católica dedica tiempo a otra misión muy especial.

“Mucha gente me conoce por mi participación en el canal católico de Madre Angélica: EWTN. Y piensan que vivo en Alabama, y que es mi única actividad como Iglesia. Pero mi trabajo más rutinario es lo que creo que es hoy una urgencia en la Iglesia Católica: la formación de evangelizadores católicos”, indicó.

Alonso, quien reside en Miami, Florida, cuenta con una asociación católica cuyo nombre es Kerigma. La misma está dedicada a la formación de evangelizadores católicos. Esto le permite trabajar con parroquias, con movimientos y con las Diócesis, ayudándoles a la formación de hombres y mujeres de fe. “Muchas veces pensamos que la evangelización es una labor exclusiva de la Jerarquía. Pero todos estamos llamados a este trabajo”, puntualizó.

No obstante, este llamado de ‘evangelizar’ hoy día no es nada nuevo. “Siguiendo la línea de lo que los Papas, y desde el Concilio Vaticano II nos han dicho, es la hora de evangelizar”, expuso. Además, recalcó que todo el pueblo de Dios está llamado a involucrarse en “la misión de la Iglesia de llevar a Cristo, de llevar adelante el Reino de Dios”.

Para Pepe Alonso, este es un tiempo de gran urgencia para predicar, para evangelizar al mundo tan necesitado del Señor. Por eso, señaló que todo “católico, todo bautizado”, todo aquel que se sienta parte de la “misión de la Iglesia”, no puede estar simplemente como espectador, sino que tiene el compromiso cristiano de ser partícipe de esa gracia divina. Sí, de esa gracia de proclamar la Palabra, así como lo pidió Jesús: para el arrepentimiento, para el perdón de los pecados y para invitarlas a que se conviertan.

No obstante, este trabajo no es fácil. Alonso reconoce que la conversión no ocurre de un día para otro. Y que también se debe dar testimonio de fe con su propia vida.

“En mi México, toda mi formación religiosa e intelectual fue con los jesuitas. Hasta mi Carrera universitaria fue con los Jesuitas. Pero llegó un momento de mi vida que yo me aparté de la Iglesia”, confesó. “Me enfrié en mi vida sacramental y por tanto me aparté; una temporada en la que yo estuve lejos de la Iglesia, lejos del Señor”, agregó.

Pero para Gloria de Dios, Alonso tuvo un encuentro con Jesucristo que le hizo regresar a casa. “Dios tuvo misericordia de mí, y en el año 1972, un 20 de septiembre, tuve un encuentro con Jesucristo. Yo digo que antes sabía de Jesucristo, pero no conocía a Jesucristo”.

Mientras el Señor fue trabajando con Alonso, su vida ya no fue la misma. Jesús en su infinito amor y misericordia por su amado siervo Pepe, cambió la dirección de su vida.

“Después de un año de este encuentro con Jesús, yo empecé a trabajar a tiempo completo para el Servicio del Reino de Dios. Y me encuentro todavía en esta misma dicha de poder ser un miembro activo de la Iglesia”. Ciertamente, Alonso está feliz por todas las bendiciones que el Señor ha traído a él y a su familia, pero reconoce que por la “gracia de Dios” es quien es hoy.

En cuanto a la fe que se vive en Estados Unidos, Pepe Alonso hizo unas revelaciones muy esenciales acerca de la vivencia cristiana de esta nación. Y en especial en un tiempo en que la presencia hispana en Norteamérica es, como bien indicara, de “gran importancia”.

“Yo estoy seguro que Dios ha permitido esta presencia de gente de tantos países que ha tenido que emigrar por razones políticas o económicas a Estados Unidos. Creo que es la sangre fresca que Dios quiere inyectar a la iglesia norteamericana [...]. Así que es de gran importancia ayudar y formar al pueblo hispano”. Al respecto, algunos de los ejemplos que daba Alonso eran sobre el valor que tiene para el hispano la familia al igual que sus devociones y la celebración de la vida. “Creo que el papel hispano es clave, y no para el futuro, sino para el presente de la Iglesia total norteamericana”.

Como mexicano, Alonso ciertamente ama a la Guadalupe. No obstante, quiere dejar claro que la Virgen de la Guadalupe es algo más que una devoción. Y que el mensaje que Dios envió por medio de ella en el año 1531, tiene vigencia actual. Además indicó que la Virgen de Guadalupe, emperatriz de América, “fue la inculturación del mensaje que Dios usó para nuestra América. Para traernos un mensaje que quizás no estaba llegando a través de los españoles, sino a través de la cultura de nuestro pueblo”, reflexionó.

Para este hermano en la fe, Pepe Alonso, la evangelización es esencial en la vida de todo católico. Y como bien indicara, haciendo alusión al mensaje del Papa Francisco de que ‘hay que salir’, ‘hay que ir por esas ovejas que están lejos’, porque el tiempo apremia y el Señor cuenta con sus hijos e hijas.

Por eso, “es tiempo de dejar de calentar la banca, de estar muy tranquilos, y dejar que otros lo hagan. Todos tenemos que salir; porque el mundo necesita desesperadamente el mensaje de la Buena Nueva de Cristo Jesús”, concluyó.

(Ana M. Recci)

 

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Abril es el mes de prevención del cáncer. El cáncer de vejiga es tres veces más común en los varones que en las mujeres. A nivel mundial, es el octavo tumor más frecuente. Sin embargo, como en muchos casos, puede curarse, no está entre los tumores que más muertes causan.

La principal causa conocida para este cáncer es el tabaco, se atribuye que entre 35 y 40 por ciento de los fumadores son diagnosticados con la enfermedad. Igualmente, están en peligro de padecerlo aquellos que están expuestos al metal, residuos tóxicos y materiales textiles, entre otros.

Al momento no se ha podido demostrar de forma clara que la presencia de antecedentes familiares de cáncer de la vejiga aumente el riesgo de desarrollar la enfermedad, mas si los familiares de estos fuman es vital que dejen de hacerlo.

De otro modo, este mal se manifiesta en el cuerpo humano a través de alteraciones al orinar. Los síntomas del cáncer en la vejiga son similares a los de una infección en la vejiga (cistitis). Incluyen dolor al orinar, necesidad exagerada de micción o sangre en la orina.

Sin embargo, el médico puede sospechar que hay algo más si luego de terminar el tratamiento para la infección los síntomas persisten.

No obstante, cabe aclarar que si tiene una de estas manifestaciones no significa necesariamente que tenga cáncer en la vejiga. Pues solo el urólogo (médico especializado en enfermedades de las vías urinarias) es el único que puede detectar si tiene o no la enfermedad.

De otro lado, hay muchos estudios que pueden dar con un diagnóstico certero de cáncer en la vejiga, entre ellos: un examen interno. El médico introduce un dedo enguantado en la vagina o el recto para palpar y detectar masas.

También, puede hacer un análisis de orina: procedimiento para verificar el color de la orina y sus contenidos, como azúcar, proteínas, glóbulos rojos y glóbulos blancos.

Otra opción es la Cistoscopia: procedimiento que se utiliza para observar el interior de la vejiga y la uretra y determinar si hay áreas anormales. Se introduce un cistoscopio (instrumento delgado en forma de tubo con una luz y un lente) a través de la uretra hacia la vejiga.

Relacionado al tratamiento a seguir luego de confirmar la enfermedad, dependerá del tamaño, la cantidad de tumores y la etapa en que se encuentre. Si está en una etapa inicial, se procederá a extraer el tumor, aunque existe un alto riesgo de que vuelva a aparecer. En muchos casos será necesario recibir quimioterapia.

De otro lado, si está en un estado más avanzado será necesario extirpar la vejiga que es lo más recomendable para evitar metástasis (propagación de un foco canceroso en un órgano distinto de aquel en que se inició).

Luego de esto el paciente no podrá orinar de forma normal y será necesario realizar una desviación urinaria que consiste en desviar los uréteres al abdomen, a través de un orificio. A dicho orificio se fija mediante un anillo adhesivo una bolsa de plástico para recoger la orina. La bolsa se va vaciando y reemplazando de forma periódica.

(Camille Rodríguez)

Fuente: DMedicina.com

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Hoy traigo a mi reflexión al niño. Y me atemoriza grandemente el lugar bajo el que le colocan personas de nuestro mundo. ¿Hasta qué punto está presente en la planificación del futuro, en los modelos educativos, los medios de comunicación, las leyes? Por otro lado, nos tintinean al oído las palabras de Jesús: “¡Ay del que escandalice a un niño! Mejor sería que le amarrasen al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar!”.

Tal vez hastíe la enumeración concreta de esos ‘escándalos’. Viene a la mente la imagen del niño abusado por el incesto, sin protección ante un juez que exige testigos para proceder. Y el niño lleno de miedos por algo que no sabe verbalizar, confuso en su mundo lleno de vergüenza.

Los niños son víctimas de la televisión, y de los padres que los sobreexponen a la caja mágica más tiempo del deseado y a cualquier programa. Y está el programa modelo de actitudes violentas; la telenovela en la que aprende que es más macho el que es infiel a su esposa, que el placer en la meta máxima en la vida; o los comerciales que inyectan el deseo de comprar aun lo no necesario.

Los niños son el ‘punching bag’ de nuestros traumas y desajustes emocionales. El teléfono para informar los maltratos al niño no para –y no todos los abusos se informan o investigan. El abandono de niños es un escándalo. Según una de las encuestas del gobierno los cinco problemas que más le afectan en el hogar son: el divorcio de sus padres; el alcoholismo; la droga; la infidelidad conyugal; y la prostitución. Podríamos ampliar la lista con el juego, el consumismo excesivo, la disciplina destemplada, la falta de cariño…

Ellos son las víctimas inocentes de nuestras ideas erróneas. La de padres que no han internalizado lo de Gibran Jalil: “Vuestros hijos no son vuestros hijos”. Indefensos sufren nuestros prejuicios, hipocresías y violencia. Nos atemoriza la criminalidad, pero no vemos que el criminal no nace, sino que en gran parte se hace. Si al niño le falta un hogar, si se educa sin cariño, si le escasea lo necesario para vivir decentemente, ¿cuál será el resultado?

Alguien escribió: “Un niño es una criatura mágica. Lo puedes echar de un taller, pero no de tu corazón. Lo puedes echar de tu oficina pero no lo puedes echar de tu mente. Es mejor darse por perdido; él es tu captor, tu carcelero, tu amo y señor. Un pecoso atrasado, molesta-gatos, alborotoso…, pero cuando llegas a tu casa por la tarde, solo, con los despojos de tus sueños y las esperanzas rotas en mil pedazos, él te hace renacer con solo dos palabras mágicas: ‘¡Hola, papá!’; ‘¡Hola, mamá!’”.

Durante el año internacional del niño, diversas organizaciones presentaron la verdad sobre el mundo del niño. Se informó que muchos viven en un ambiente poco acogedor, indiferente y hasta hostil. Otras informaciones nos consternaron. La Food Agriculture Organization (FAO) presentó datos alarmantes sobre el hambre en el mundo y sus repercusiones angustiosas sobre la vida de millones de niños. Vimos muchas imágenes de cuerpos famélicos, que nunca podrán llegar a ser adultos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) daba datos sobre un fenómeno bien extendido: el trabajo de menores. Especialmente extendido en los países del Tercer Mundo, este fenómeno no ha desaparecido todavía de los países avanzados, especialmente de los países de Europa Meridional y aun en los EE.UU.

Amnistía Internacional, en un informe documentado, denunciaba la creciente tendencia a utilizar a los niños como arma contra los padres. Durante los últimos años, millones de niños y adolescentes han sido asesinados, golpeados, torturados, arrestados, encarcelados o separados de sus padres.

La debilidad de los niños, su vulnerabilidad, su incapacidad de defenderse por si mismos, parece hacerlos objeto privilegiado del egoísmo, de la cobardía y la avaricia del hombre. El niño, que representa el futuro del mundo, figura con demasiada frecuencia en el número de los más pobres. Vemos erguirse un abanico de problemas alrededor del niño; desde su rechazo cuando está en el vientre materno, hasta la explotación múltiple de su persona, los sufrimientos físicos y la falta de amor y estima. ¡Tantas necesidades! ¡Tantos derechos del niño conculcados!

Porque el niño tiene su Carta de Derechos, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas en 1959. Tal vez esta declaración te sea desconocida. No te la escribo aquí, pero sería bueno que la leyeras. Y que recuerdes cómo el escultor esculpió la idea de familia: las tres figuras en posición vertical, una sobre la otra; abajo el varón cargando sobre los hombros a la esposa; sobre ambos el niño, sobresaliendo como una esperanza al horizonte.

 

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